Qué es un análisis de rentabilidad financiera
Qué es un análisis de rentabilidad financiera

El objetivo del análisis de la rentabilidad de la empresa es informar sobre la capacidad de la empresa para retribuir a los distintos agentes que participan en ella, y sobre distintos aspectos que, desde el punto de vista económico y financiero, inciden en la rentabilidad empresarial, y todo ello para lograr un conocimiento adecuado sobre la realidad de la empresa en el logro de sus objetivos con la pretensión de potenciar sus éxitos y mitigar sus fracasos en un futuro.


El análisis económico está fundamentado en los datos que se desprenden de la Cuenta de Pérdidas y Ganancias y de las inversiones realizadas por la empresa materializadas en el activo patrimonial representado en el Balance. Con estos datos se pretende valorar la situación financiera de la empresa y los resultados de su gestión, así como las expectativas que en un futuro la empresa puede plantearse partiendo de esa situación, teniendo en cuenta el entorno en el que opera, el sector al que pertenece y las características económicas coyunturales. En ocasiones estas empresas deben acudir a créditos rápidos. Para evitarlo, vamos a establecer qué es la rentabilidad financiera de una empresa y cómo se calcula, para saber si vamos a tener o no beneficios.

¿Qué es una análisis de rentabilidad de la empresa?

Herramientas para autónomos y empresas

La rentabilidad relaciona resultados conseguidos en el desarrollo de la actividad económica con las inversiones necesarias para la consecución de dichos resultados. Desde el punto de vista económico, y considerando el objetivo de la empresa con carácter general la maximización de la rentabilidad de los recursos financieros invertidos sin arriesgar la continuidad de la actividad empresarial, el análisis de la rentabilidad consiste en medir el rendimiento obtenido por la empresa con el capital invertido durante un período económico determinado.

Análisis de la rentabilidad

Los responsables de la gestión empresarial deben tomar decisiones sobre las medidas a adoptar para coordinar convenientemente los factores productivos de la empresa en la consecución de los objetivos de la forma más eficaz y eficiente posible. Para ello deberán seleccionar aquellas alternativas de inversión y financiación que, dentro del proceso productivo de la empresa, mejor se adecuen a los objetivos de rentabilidad y solvencia. Todo ello exige, por parte de los responsables, una adecuada planificación de la actividad de la empresa teniendo en cuenta el riesgo asociado a toda alternativa de inversión y la incertidumbre asociada a cualquier factor externo, no controlable por actuaciones internas.

A través del análisis de los resultados y situaciones derivadas de las inversiones realizadas, los decisores dispondrán de información que, interpretada de forma conveniente, les facilitarán la tarea de gestión, planificación y control que tienen encomendada.

Cómo se hace un análisis de rentabilidad de una empresa

El análisis de la rentabilidad podrá plantearse en una doble vertiente: rentabilidad económica y rentabilidad financiera.

Rentabilidad económica

Analizar la rentabilidad económica supone medir la eficacia de la empresa fijado en la gestión de sus inversiones, durante un período de tiempo previamente fijado.

Cómo saber si tu empresa requiere de financiamiento para crecer?

Para poder dar un valor numérico a dicha rentabilidad económica debemos plantear un indicador que permita establecer conclusiones válidas y útiles para la gestión. En la búsqueda de dicho indicador hay que tener en cuenta que su utilidad dependerá fundamentalmente de la representatividad de los factores que inciden en su cálculo y de la posibilidad de establecer compa raciones en el tiempo y en el espacio para poder llegar a determinar la evolución de la rentabilidad económica de la empresa en períodos de tiempo limitados, y la posición relativa de la empresa con otras del sector.

Los ratios de rentabilidad de una empresa

Vamos a utilizar como instrumento de análisis de la rentabilidad económica un ratio. Un ratio es un cociente entre dos elementos característicos de la situación actual o potencial, actividad, rendimiento o rentabilidad de la empresa.

Es indiscutible que la principal razón para emplear los ratios como instrumentos de análisis es la de que facilitan la comparabilidad, a partir de la hipótesis de estricta proporcionalidad entre el numerador y el denominador, aunque esta hipótesis pueda plantearse como un tema de discusión en la que no todos los autores están de acuerdo.

Los ratios facilitan la interpretación de los estados contables al permitir reducir la gran cantidad de datos reflejados en dichos estados a un número más o menos pequeño de indicadores que relacionan los valores extraídos, permitiendo obtener conclusiones globales sobre la situación y evolución de la empresa.

Cada ratio analiza un determinado aspecto de la empresa con un objetivo último: tener una visión global de la misma. Una vez delimitado el instrumento de análisis, habrá que plantear un indicador representativo de la rentabilidad económica definida anteriormente. Para ello debemos definir dos variables que nos permitan, en su comparación, el cálculo de un valor numérico indicativo del concepto analizado.

Las variables seleccionadas deben ser homogéneas y estar exentas, en la medida de lo posible, de perturbaciones monetarias y/o conyunturales. También hay que tener en cuenta que el significado del ratio será distinto si se calcula en un momento determinado o se pretende analizar evoluciones y tendencias temporales e interempresas «.

Variables a medir en la rentabilidad de una empresa

Como indicador de la rentabilidad económica se considera la comparación de dos variables: una variable flujo, que como ya hemos señalado se concreta en el beneficio contable de la empresa, y una variable fondo, las inversiones realizadas por la empresa materializadas en su activo patrimonial.

Rentabilidad económica = Beneficio dividido por las Inversiones

Es evidente la relación que existe entre las variables que intervienen en el indicador y el concepto de rentabilidad definido anteriormente. La rentabilidad tiene como objetivo medir la eficacia, y el beneficio, aunque con las limitaciones ya expuestas, es un buen indicador de la misma, y esa eficacia hay que relacionarla con las inversiones que han participado en su logro. Esta medida de la rentabilidad a través de dos variables va a facilitar:

-El análisis de la evolución de dicho indicador en la empresa a lo largo del tiempo. -El análisis comparativo entre empresas del mismo sector.

Vamos a profundizar en el contenido de cada una de las variables que determinan este indicador:

El numerador

La determinación del numerador del ratio exige decidir qué escalón del beneficio contable de la cuenta de resultados hemos de considerar. Como alternativas podríamos elegir entre las siguientes: beneficio de explotación, resultado de las actividades ordinarias, beneficio antes de impuestos o el resultado del ejercicio. Generalmente, se toma el beneficio antes de intereses e impuestos debido a que lo que perseguimos es analizar la rentabilidad económica de la inversión en el sentido más puro, es decir, sin considerar la estructura financiera de la empresa.

Así, la variable que se pretende sea representativa de la eficacia de la empresa en el desarrollo de su actividad estará exenta de la influencia de factores ajenos a la capacidad operativa de la empresa. Por otro lado, esta elección deberá supeditarse al contenido de la variable seleccionada en el denominador, de modo que exista una interrelación entre ambas variables.

En el caso que nos ocupa debe existir una interrelación en el sentido siguiente: las inversiones que figuran en el denominador deben ser las que han colaborado a la obtención del beneficio plasmado en el numerador. Por ello es importante delimitar las inversiones a considerar en el denominador.

El denominador

Como denominador, se considera el activo total neto, dado que lo que se trata de medir es la eficacia de la gestión de todas las inversiones realizadas por la empresa, es decir, tanto inversiones inmovilizadas, recogidas en el activo fijo, como inversiones cíclicas o del ejercicio, representados en el activo circulante.

Existen posturas que proponen que la cifra del activo total incluya todo el activo salvo las inversiones a largo plazo u otro activo que no esté vinculado a la obtención de los ingresos relacionados con la actividad principal de la empresa. Como es lógico, se excluirían también los ingresos procedentes de estas inversiones».

¿Qué es una ratio?

La descripción de un ratio estará en función de los objetivos de información y análisis que se pretendan lograr. Para el análisis de la rentabilidad económica, resulta de gran utilidad distinguir entre la participación de las inversiones vinculadas a la actividad principal de la empresa de aquellas otras que no están afectas a dicha actividad.

Por otro lado, como ya comentamos, el cálculo del ratio dependerá del horizonte temporal que se pretenda analizar. En este sentido, si se pretende calcular la rentabilidad económica en un momento determinado, consideraríamos el importe del activo valorado en dicho momento como dato estático.

Sin embargo, dado que la magnitud considerada en el numerador es una magnitud flujo que se determina para un período de tiempo determinado, es necesario considerar el valor medio de la variable tomada en el denominador, al ser ésta una magnitud fondo. Esto es así porque, en caso contrario, estaríamos comparando el beneficio generado durante un período de tiempo con los activos existentes en un momento de dicho período. Por tanto, la rentabilidad económica se determinará a partir de la siguiente relación:

Rentabilidad económica = Beneficio antes de intereses e impuestos dividido de su Activo total neto a su estado medio

La interpretación de este ratio, como en la mayoría de los casos, estará sujeta al análisis de la evolución del mismo en la empresa y a la comparación con el valor de dicho ratio en las empresas del mismo sector. En el análisis intertemporal se podrán fijar períodos de tiempo, más o menos largos, dependiendo fundamentalmente del período medio o de maduración de la empresa.

El análisis interempresas

En el análisis interempresas se podrá tomar, como dato representativo de comparación, un valor medio de los ratios de todas las empresas que participan en dicho sector, o bien considerar el valor del ratio de la empresa que tenga una mejor posición competitiva en dicho mercado.

Independientemente del valor que se tome como referente, a la hora de plantear la comparación, la interpretación del ratio se puede plantear, en términos muy generales, del siguiente modo:

– Un ratio reducido indicará que se ha alcanzado un escaso beneficio en relación con el volumen de inversiones disponibles. Esto nos llevaría a deducir que, o bien las inversiones son excesivas para la actividad que desarrolla la empresa, o que , por otro lado, la empresa es poco eficaz en la gestión de sus activos.

– Por otra parte, un ratio elevado será indicativo de que la empresa está siendo gestionada de forma eficaz.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here