Si hay un aspecto de nuestra sociedad que en los últimos años ha ido adquiriendo protagonismo en las noticias es el tema de las pensiones. Cuando se creó el sistema público de pensiones y en las siguientes décadas este era un tema que no preocupaba en absoluto a la sociedad, el pensionista de media cobraba un 80% de su último salario y la Seguridad Social no tenía ningún problema para financiar esas pensiones. Hoy en día sin embargo la situación ha cambiado sensiblemente. Por un lado los pensionistas son cada vez más (y lo serán mucho más cuando los nacidos en el baby boom sean pensionistas), los pensionistas de hoy en día en compensación por sus cotizaciones durante toda su vida laboral cobran unas pensiones mucho más altas que hace 20 años,  además los pensionistas, gracias a dios, cada vez viven más tiempo, y para rematar la ecuación la población no crece ya que cada pareja tiene menos de 2 hijos de media. Este cocktel de variables nos sitúa en una situación en la cual actualmente, no digamos ya dentro de dos décadas, la Seguridad Social no tiene medios para financiar las pensiones de hoy en día, de hecho el déficit de la SS ya se acerca a los 20.000 millones al año, y eso que desde 1994 la SS no se hace cargo del gasto en sanidad del Estado como sí hacía antes, ahora se financia vía impuestos. Esto nos lleva a un escenario futuro en el cuál la edad de la jubilación será cada vez más alta y las pensiones en términos reales serán cada vez más bajas.


Como esto que acabo de comentar sale todas las semanas en los periódicos, revistas y programas de televisión hay mucha gente que ya ha tomado cartas en el asunto y se ha puesto a ahorrar, o tiene pensado empezar a ahorrar para la jubilación. La duda radica en cuanto tenemos que ahorrar y cómo hay que ahorrar. Para contestar la primera pregunta lo que hay que hacer es sentarse con un asesor financiero y evaluar una serie de variables: pensión probable por parte del Estado, ingresos actuales e ingresos deseados en la jubilación, edad prevista de jubilación, patrimonio actual que puedo dedicar para mi retiro, capacidad de ahorro y perfil inversor. Para contestar la segunda pregunta también se aconseja dejarse asesorar por un experto  pero al menos en este artículo vamos a intentar comentar brevemente las opciones existentes y sus principales implicaciones financieras.

Lo primero que hay que comentar es que aquí no hay blanco o negro sino que dependiendo de cada persona hay algún vehículo financiero preferible sobre otros, o incluso un mix o combinación de soluciones que nos permitan alcanzar de la manera más eficiente financiera y fiscalmente posible el objetivo de nuestra jubilación.

A continuación paso a enumerar las 8 posibles maneras de ahorrar para la jubilación:

Número uno. El Magacín.Vivienda: España es un país de los que menos patrimonio total y medio por persona dedica a la jubilación dentro de la UE y muchas veces se identifica como una tasa de ahorro y un nivel patrimonial medio del ciudadano muy bajo. Esto no es del todo cierto ya que en España lo que sí somos especialistas en hacer es comprar inmuebles y una gran parte de la sociedad es propietaria de la casa donde vive, habiendo una parte de la sociedad nada desdeñable que posee más de un inmueble. Esto en realidad es patrimonio aunque muchas veces no se contemple como tal. Esta solución de inversión para cubrir la jubilación es una de las posibilidades que tenemos, de hecho es la elegida por buena parte de la sociedad ya que llegado el día de complementar nuestra pensión tendremos la posibilidad de adquirir una renta vía alquileres, vender un inmueble y disfrutar del dinero o firmar una hipoteca inversa que no es otra cosa que ir perdiendo la propiedad del inmueble hasta el día que fallezcamos. Aún así no es el método más recomendable para cubrir un objetivo como el de la jubilación, básicamente porque tiene muchos impuestos, muchos gastos, mucho trabajo, no tiene diversificación y tiene poca liquidez, es decir, no tardamos en vender un inmueble 24 o 48 horas sino que nos puede llevar meses o años, además de que no cabe la posibilidad de vender una parte, hay que vende toda la casa.


Número dos. El Magacín.Bonos: invertir en bonos suele ser más aconsejable cuando el propósito es disfrutar del patrimonio y no así cuando estamos generando patrimonio para el día de mañana. Básicamente la rentabilidad media de la renta fija en el largo plazo siempre está por debajo de la rentabilidad de la renta variable, más especialmente en el panorama actual en el que nos encontramos desde la crisis financiera mundial del 2008 que nos ha situado en un escenario de tipos de interés en mínimos históricos. Invertir en bonos además de requerir un alto grado de conocimientos financieros nos expone al riesgo default o posibilidad de que quiebre la entidad que ha emitido la deuda y nos quedemos sin dinero.

Número tres. El Magacín.Acciones: la población española se considera conservadora en cuanto a gestión de sus ahorros aunque paradójicamente un 25% del patrimonio dinerario lo invertimos directamente en acciones. De salida decir que si tuviera que aconsejar a una persona que no conozco de nada le diría que se olvide de invertir en acciones directamente ya que la mayoría de los particulares que invierten en bolsa acaban perdiendo sus ahorros. Otra cosa es que la persona en cuestión tenga suficientes conocimientos y tiempo como para poder invertir en acciones y hacerlo con éxito, entonces sí que es una buena solución ya que las acciones son los activos que por naturaleza ofrecen una rentabilidad más alta como media.

Número cuatro. El MagacínFondos de inversión: es una solución magnífica ya que nos ofrece la posibilidad de invertir en bonos y acciones (incluso otro tipo de activo) de manos de los profesionales y con una diversificación que elimine el riesgo en el largo plazo. Su fiscalidad es muy interesante ya que tributaremos por rendimientos de capital algo que históricamente ha oscilado en función del capital entre un 19% y 25% de los beneficios generados.

Número cinco. El Magacín.Planes de pensiones: lo primero que hay que decir es que generalmente la gestión de los planes de pensiones en las entidades bancarias españolas ha sido pésima por lo que no hacen crecer nuestros ahorros. Una vez dicho esto y sabiendo que también hay excelentes planes de pensiones en nuestro país (aunque no nos los ofrezcan en la ventanilla del banco de turno) hay que comentar que los planes de pensiones en muchas ocasiones no supone la mejor solución para nuestra jubilación debido a: a) No es un producto líquido, b) fiscalmente lo que me deduzco en el momento de la aportación lo pago el día del rescate, lógicamente también tributo por los beneficios, por lo tanto lo que hay que estudiar es el tramo impositivo en el momento de la aportación y en el momento del rescate. Aquí la experiencia me dice que si realmente tu plan de pensiones quiere complementar tu pensión del día de mañana tiene que ser un plan de pensiones con mucho dinero y un plan de pensiones con mucho dinero difícilmente es una buena solución fiscalmente ya que los tramos impositivos serán muy altos aunque se rescate poco a poco.


Número seis. El Magacín.Planes Individuales de Ahorro Sistemático (PIAS): Esta solución fue puesta en marcha en el 2006 bajo el mandato de Rodríguez Zapatero. Lo primero que hay que decir es que, como en cualquier otra solución de las propuestas, es fundamental saber cómo está gestionado el dinero ya que en base a ello obtendremos al cabo de los años una rentabilidad muy buena o muy pobre. Una vez dicho esto decir que es un seguro de vida ahorro, es decir, bajo una póliza de seguro vamos acumulando un dinero que el día de mañana cuando nos toque rescatar en dinero obtendremos un beneficio fiscal muy grande si nos constituimos una renta vitalicia con el dinero acumulado. Es una solución óptima.

Número siete. El Magacín.Planes de Previsión Asegurados (PPA): es un seguro de vida cuyo objetivo es constituir un capital para el día que nos jubilemos con la particularidad de que la rentabilidad viene definida de antemano para el siguiente año o años. Al ser un producto de rentabilidad asegurada esta va a estar marcada por el nivel de los tipos de interés en el momento en que se contrate el PPA, actualmente los PPA sólo son recomendables para perfiles muy conservadores o personas muy cercanas a la jubilación ya que en el caso de que la jubilación esté muy lejana hoy en día los PPAs son una pésima solución en cuanto a rentabilidad se refiere.

Número ocho. El Magacín.-Seguros de vida vinculados a fondos de inversión (Unit Linked): muy parecido a los PIAS aunque no tiene un tratamiento fiscal tan favorable por una parte pero por otra no tiene las limitaciones de capital de los PIAS.

Después de la enumeración y breve descripción de estas ocho soluciones no queda otra que analizar la situación de la persona en concreto y ver cual o cuales de estas soluciones se adecua más a lo que se necesita.


Un artículo de Carlos Artero – Asesor financiero de familias y particulares

https://www.misahorros.es

Economista (CEU) y Máster en Mercados Financieros (IES). European Financial Advisor (€FA) nº 14534. Asesoro financieramente a familias y particulares para que puedan alcanzar la vida que desean.

 

 

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Carlos Artero – https://www.misahorros.es Asesor financiero de familias y particulares. Economista (CEU) y Máster en Mercados Financieros (IES). European Financial Advisor (€FA) nº 14534. Asesoro financieramente a familias y particulares para que puedan alcanzar la vida que desean.