¿Se está quedando Hollywood sin ideas? Una industria tan grande como Hollywood tiene recursos para todo y jamás se quedará sin ideas para nuevas películas. Sin embargo, últimamente estamos viviendo una época en la que se están explotando las sagas al máximo. Una época de remakes, precuelas, spin offs, reboots y crossovers. Cada vez antes sacan una nueva película de nuestra saga favorita, un remake de un clásico de los años 80 o incluso crossovers de universos cinematográficos que a priori parecen imposibles.Para los fans del cine los sentimientos son encontrados, ya que por un lado emociona mucho volver a ver a tus personajes favoritos en nuevas aventuras dentro de la gran pantalla. Pero por otro lado supone una ofensa y un ultraje que la industria se arriesgue a trastocar el legado de algunas de las joyas más importantes del cine.

Entiendo que de vez en cuando saquen remakes o actualizaciones de algunas de las películas más importantes de los últimos años porque las nuevas generaciones crecen. Hollywood se encarga de transmitir sus viejas historias en un formato más fresco y nuevo para captar a la gente joven. Eso se lleva haciendo desde hace mucho tiempo. Tenemos incontables ejemplos. La obra maestra de Hitchcock, Psicosis (1960), tuvo su remake 38 años después con la película Psycho (1998). Una imitación barata que intentó copiar plano por plano a la original, pero esta vez en color. Otro ejemplo lo encontramos en la película La mosca (1958), que tuvo su remake esta vez 28 años después, La mosca (1986). Cosechó gran éxito ya que posteriormente estrenaron su secuela, La mosca II (1989). Más ejemplos pueden ser La momia (1932 – 1999), El cabo del miedo (1962 – 1991), La guerra de los mundos (1953 – 2005), Mujercitas (1933 – 1948 – 1994), Scarface (1932 – 1983) o Un mundo de fantasía (1971) y su moderno remake Charlie y la fábrica de chocolate (2005). Como vemos ya desde hace mucho tiempo el recurso del remake es bastante utilizado porque funciona bastante bien. Hay muchísimos más ejemplos, pero es imposible citar todos.


Es cierto que esto se lleva haciendo mucho tiempo, pero últimamente estamos rodeados de precuelas difíciles de entender, secuelas que no van a ninguna parte y spin offs que no se sabe de dónde salen. ¡Queremos historias nuevas! ¿Cuál es el problema, los guionistas o las productoras? Arriesgarse a un nuevo y desconocido proyecto es complicado para la industria. Es más seguro invertir en una franquicia o en historias que han triunfado anteriormente. Queda mejor rescatar sagas del siglo pasado para evocar ese sentimiento de nostalgia. Pero el espectador también busca nuevas historias que sigan construyendo la historia moderna del cine.

Sobre todo, estos años estamos siendo testigos de esta avalancha de remakes y del empeño en resucitar sagas que parecen incombustibles. Vamos a citar algunas de estas sagas sobreexplotadas y algunos de los remakes y reboots más curiosos de los últimos años.

 

Cansado de dar vueltas por la galaxia

Sin duda alguna la franquicia Star Wars es una de las sagas más importantes de la historia del cine. De las más carismáticas y rentables, cuenta con millones de fanáticos en todo el mundo. Algunos beatifican a su creador, George Lucas, inventor de un universo único que cuenta con personajes icónicos que jamás serán olvidados. La franquicia Star Wars es también pionera en un negocio tan lucrativo como lo es el merchandising. Figuritas de todo tipo, disfraces, posters y demás artículos relacionados con La guerra de las galaxias conquistaron nuestro mundo, llegando a convertirse en artículos de coleccionista.


Este es un caso claro de cómo la industria es capaz de explotar una saga hasta la saciedad. Periódicamente se ha ido estirando la historia hasta llegar a nuestros días. Posiblemente la trama avance conforme avancen los años. Precuelas y secuelas en forma de trilogías crean una historia en la que cuesta atar cabos. La primera entrega se tituló originariamente La guerra de las galaxias (1977), pero posteriormente tuvo que ser renombrada a Star Wars: Episodio IV – Una nueva esperanza. Detrás de esta película hay otras ocho, en las que se intercalan precuelas y secuelas. La última película que se estrenó fue Star Wars: Episodio VIII – Los últimos Jedi (2017), pero ya hay confirmadas otras dos producciones que no tardarán en salir. El estreno de Han Solo: Una historia de Star Wars (2018), la última de esta saga, está lista para ver la luz en cines, ¿estará a la altura de sus predecesoras?

Sin duda, esta saga crece y crece conforme avanzan los años y parece que a la gente le gusta. Los fanáticos de Star Wars se relamen cada vez que se confirma una nueva secuela, porque supone sumergirse en una nueva aventura. Pero, ¿no cansa un poco ya?

Star Wars: Episodio VIII – Los últimos Jedi (2017). El MagacínFuente: IMDb

 

El inmortal Stallone

En 1976 se estrenó una película que apenas contó con un millón de dólares de presupuesto y que tardó 28 días en rodarse. Se trata de la película Rocky (1976). Aparentemente nadie daba un duro por ella. Sin embargo, aquella emotiva historia de superación, que conquistó el corazón de medio mundo, acabó ganando tres estatuillas en la noche de los Oscars, incluido el de mejor película. El encargado de contar y protagonizar la historia fue un joven Sylvester Stallone, que por aquella época tuvo que dormir varias veces en la calle y vender a su perro para poder comer. Escribió el guion en tres días, tras presenciar el combate de boxeo entre Muhammad Ali y Chuck Wepner, y rechazó hasta 350.000 dólares para poder protagonizar él mismo el personaje de Rocky Balboa. Hablamos de todo un reto. Tras el éxito de la película, le siguieron una serie de secuelas que fueron degenerando hasta llegar a Rocky V (1990), que supuso el mayor fracaso de la saga. A Stallone siempre le ha gustado encarnar a su personaje favorito, por eso 16 años después volvió para cerrar definitivamente la saga, o eso dijo en su día, con Rocky Balboa (2006). Bonita historia para acabar con una franquicia que se estiró demasiado y que difuminó progresivamente los valores de la película original.

Sin embargo, otros nueve años más tarde, Stallone volvió a la carga con una nueva historia. Esta vez con un spin-off que cuenta la historia del hijo de Apollo Creed, rival y amigo de Rocky Balboa. Cuando todos pensaban que volvía otra simple y vacía historia de sangre y puñetazos, Creed, la leyenda de Rocky (2015) nos sorprendió a todos. Su historia de motivación consigue que recuperes la fe en esta saga y revivas de nuevo las hazañas del gran Rocky Balboa. Muy aclamada por la crítica y con gran presencia en la taquilla del mundo entero, Stallone consiguió una nueva entrada para los Oscars, 40 años después, con una nominación a mejor actor secundario. Ya se prepara la segunda parte de esta nueva saga que promete grandes y emocionantes batallas dentro y fuera del ring.

También decir que hay rumores de que Stallone prepara la quinta entrega de Rambo. ¿En serio? ¿Rambo 5? ¿Va en silla de ruedas y con gotero? Hay que jubilar a este personaje antes de que sea demasiado tarde…

Escena de la última película de Stallone. El Magacín.Fuente: IMDb

 

Otra más de King Kong…

Allá por el año 1933 se estrenó una película que fue una auténtica revolución en cuanto a los efectos especiales, hablamos de King Kong (1933). Una película que, a lo largo de la historia del cine, ha tenido incontables secuelas y reboots con tal de que este famoso gorila gigantesco no cayese en el olvido. Además de la gran pantalla también ha conquistado el mundo de la literatura, los comics, los videojuegos y las series. Se ha convertido en un icono de la cultura popular de nuestro tiempo.

Desde el estreno de su primera película, hemos visto como se sucedían sus secuelas y otras innumerables historias que tenían como protagonista a este extraordinario primate. Sin embargo, una película se ha quedado grabada a fuego en la retina de los cinéfilos, amantes del género de ficción. Hace exactamente 13 años se estrenaba King Kong (2005), que de nuevo supuso una revolución en cuanto a efectos especiales se refiere. Un remake de la película original que, con más de tres horas de duración, logra cautivarnos a todos con el potente dramatismo que desprende. Dirección y reparto inteligentemente elegidos para una perfecta simbiosis de todos los integrantes de la producción. El romance y la acción también juegan un importante papel para que ganara tres Oscars y se posicionara como una de las más impresionantes películas de esta franquicia.

Pero si todavía no teníamos bastante con esta superproducción, que impulsó la figura de King Kong hasta lo más alto, la industria quiso regalarnos una nueva historia referente a este simio. Kong: La isla Calavera (2017) abre de nuevo el camino de esta incombustible franquicia. Una nueva historia, pero siempre el mismo protagonista. Era el reboot que las nuevas generaciones necesitaban. Algo más floja que sus predecesoras por culpa de la insulsa trama, pero con unos efectos especiales potentes y un elenco actoral que no está del todo mal. Logra salvar los muebles, pero deja mucho que desear. No queda aquí el tema de King Kong, ya que se prepara una nueva película en la que el gran primate se enfrentará contra la mutación japonesa de Godzilla, todo un espectáculo.

La isla calavera de King Kong. El Magacín.Fuente: IMDb

 

Cansados de alienígenas

Nadie duda de que Ridley Scott es un auténtico genio. Así nos lo ha demostrado década tras década. Pero una cosa es segura, no tenía que haber dejado que una de sus creaciones más famosas se descontrolara como lo ha hecho. Se trata de la franquicia de Alien. La joya del terror de los años 70 en adelante, Alien: el octavo pasajero (1979), supuso una nueva forma de explorar este género. Una de sus claves fue la de no mostrar demasiado al alienígena. El propio público era el que tenía que imaginase la presencia de la terrorífica criatura. Como era de esperar tras su tremendo éxito hubo una secuela, Aliens: El regreso (1986), esta vez dirigida por otro genio, James Cameron. Logró salvar la película gracias a los efectos especiales de este director. Pero, a partir de ahí la franquicia degeneró en películas malísimas que no lograban revivir la esencia de Alien. Se probó con crossovers juntando al bicho con los Predators, hasta dos películas dieron de sí. Se probó con más secuelas. Hasta se probó con las precuelas. Scott volvió para dirigir Prometheus (2012), una precuela bastante enrevesada, con la que cuesta seguir la trama general de este curioso universo, pero que revivió dubitativamente la franquicia.


Sin embargo, lo más actual es la “secuela” de Prometheus, que forma parte de la precuela de la película original. ¡Un lio! Hablamos de Alien: Covenant (2017). Mejores efectos especiales y una trama no muy entretenida que trajo bastante controversia. ¿Volveremos a ver al xenomorfo en la gran pantalla? Seguramente sí, ya que el propio Ridley Scott reveló que cuenta con hacer otra o varias películas más para explicar definitivamente el universo Alien. Aún se puede exprimir más al pobre alienígena, una saga que parece no tener fin.

Alien: Covenant (2017). El Magacín.Fuente: IMDb

  

Replicando réplicas

Es increíble lo bien y lo mal que puede llegar a funcionar trastocar una joya del pasado. Desenterrando el tema de Blade Runner puedes conseguir que sus fans te odien o te encumbren. Normalmente suele ser lo primero porque no es habitual que una secuela supere a la película original. La película de Blade Runner (1982) en su día se dijo que era la mejor película de ciencia ficción de todos los tiempos. A día de hoy mucha gente sigue sosteniendo esa hipótesis. La verdad es que Ridley Scott nos abrió la mente de tal manera que consiguió que nos planteásemos la vida desde otra perspectiva. Efectos especiales descomunales, atmosfera futurista perfecta, trama muy profunda e interpretaciones magistrales. Todo esto empuja a esta película, y a este director, a lo más alto.

El problema viene cuando intentas tocar la fibra sensible de los fans del universo Blade Runner, puedes fracasar o puedes triunfar. Blade Runner 2049 (2017) se quedó entremedias. Para muchos superó con creces a su antecesora y para muchos fue una basura. Lo importante es que volvemos a explotar una película y una historia a la que no le hacía falta ninguna continuación. Con unos actores de talla mundial y con unos efectos especiales dignos de Hollywood es imposible no salvar la taquilla y llamar la atención de los críticos. Pero hace falta material nuevo, historias que escriban una nueva página en la historia del cine. Aunque volver a ver a Harrison Ford interpretando al carismático Rick Deckard es todo un lujo.

Se ha dicho incluso que el universo Blade Runner está conectado, de alguna manera, con el universo Alien, que a su vez estaría conectado con el universo Predator, una locura. Nadie entenderá nunca la mente de Ridley Scott, a saber con qué nos sorprenderá en un futuro.

Blade Runner 2049 (2017). El Magacín.Fuente: IMDb

 

La nueva versión de Pennywise

Todos sabemos que Stephen King es el amo y señor de las novelas de terror. Entre sus obras maestras se encuentra It. Esta novela fue adaptada al formato audiovisual en una miniserie de los años 90 bajo el mismo nombre, It (1990). Posteriormente se editó para que se convirtiera en una película. Varias generaciones han sufrido las pesadillas provocadas por el payaso Pennywise, el protagonista de la cinta. La película posee un significado oculto y un trasfondo que va más allá de lo que vemos a simple vista. Una película que te hace recapacitar y replantarte muchas cosas. Casi tres horas en las que un gran Tim Curry es el encargado de asustar a niños y mayores. Aquel payaso se quedó grabado en las mentes de toda una generación, que padecía en silencio el miedo que infundía su terrorífica sonrisa diabólica.

¿Qué pasa? Que esta fantástica historia necesitaba una actualización. Por eso en 2017, 27 curiosos años después, se lanzó la primera parte de la nueva adaptación de la historia original de Stephen King, que también se titula como la novela, It (2017). En esta nueva y mejorada entrega solo vemos una parte de la historia, así que dentro de poco la industria del cine nos obsequiará con la segunda parte. Una película con un frescor que logra atrapar y asustar a una generación como la de hoy en día, que ha visto de todo. Un payaso que da aún más miedo que el primer Pennywise y una incesante lucha por vencer nuestros miedos hace que la segunda parte sea obligatoria.

Una historia como esta no podía caer en el olvido y en esta ocasión Hollywood ha estado acertado, ya que la película de 1990 se quedaba un poco anticuada para nuestro tiempo. Quien sabe, quizá dentro de otros 27 años volvamos a tener otro remake de esta misma historia, porque la de 2017 se habrá quedado nuevamente anticuada. ¿Contará también con un payaso que dé más miedo que el que interpreta Bill Skarsgard? Lo dudo…

Pennywise. El Magacín.Fuente: IMDb

 

¿Juego de mesa o videojuego?

Por último, vemos la actualización más evidente y curiosa. Pasamos de un juego de mesa a un videojuego, la transición perfecta entre dos épocas. Robin Williams nos sorprendió a todos cuando le vimos en la película Jumanji (1995), una espectacular aventura dentro de una idea muy original. Un niño atrapado dentro de un juego de mesa que años más tarde vuelve para acabar la partida. ¿Qué puede salir mal?

Esta película está basada en un libro ilustrado para niños, cuyo autor es el estadounidense Chris Van Allsburg. La película de 1995 no fue una gran película, pero tuvo su fama, tanto que logró convertirse en un clásico de los años 90. Su originalidad y dinamismo tapan las carencias de una discreta producción y unos efectos especiales baratos. No obstante a la gente le gustó, gracias entre otras cosas a la presencia del magnífico Robin Williams. Tanto fue su éxito que posteriormente se sacó a la luz una serie animada con la misma trama y los mismos personajes. Una verdadera novedad.


Sin embargo, la industria decidió actualizar la historia 22 años después. El reboot inesperado decidió llamarse Jumanji: Bienvenidos a la Jungla (2017). Su conexión con la anterior película está justificada, pero resulta algo confusa. Pasamos del tablero y los dados, a la consola y los mandos. Con un reparto inflado de millones de dólares cualquiera puede triunfar. Las caras que más venden de todo Hollywood se juntaron para conseguir una mediocre continuación. Mucha acción y poca esencia. Intentaron llegar a la altura del primer Jumanji y no lo consiguieron, o al menos eso piensa la mayoría de los fanáticos de la película original.

Se habla de que la nueva de Jumanji puede tener una secuela. Esto empieza a degenerar en otra saga explotada que sin duda oscurecerá el brillo de la original. Habrá que esperar para ver hasta dónde llegan con esta historia.

Jumanji: Bienvenidos a la Jungla (2017). El Magacín.Fuente: IMDb

 

Esto son solo algunos de la inmensa cantidad de ejemplos que hay. Faltaría hablar del Planeta de los simios, del universo Marvel, de Terminator, de Parque Jurásico, Jungla de cristal, James Bond, Saw o Misión imposible. Pero es imposible hablar de todos.

Concluir diciendo que está muy bien revivir películas para conquistar a las nuevas generaciones. O continuar sagas que marcaron una época. Pero hacen falta historias nuevas, historia nunca vistas que escriban una página nueva en la historia del cine. Estaría bien que de vez en cuando sacarán a la luz nuevas y originales historias capaces de ilusionar de nuevo al espectador. Sinceramente estamos saturados de la sobreexplotación de estas sagas, que en muchas ocasiones no te da tiempo a ver una secuela cuando ya están sacando otra.

Queremos nuevos personajes, nuevas historias, nuevos universos, nuevos conflictos y nuevos escenarios. Simplemente, ¡queremos más!


Autor: Guillermo Gilmartín Burgos

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