A menudo estamos tan ocupados con nuestras actividades diarias que dejamos de lado lo realmente importante: vivir bien. En realidad, lo ideal no es sobrevivir al día a día sino tratar de disfrutar nuestro paso por este mundo. Por eso es tan importante lograr una vida equilibrada, alcanzar bienestar físico y mental y, en general, sentirnos satisfechos con lo que hacemos diariamente. Conseguir todo eso significa tener calidad de vida.

De hecho, vivir mejor debería ser el objetivo primordial de todos. Te has preguntado, ¿qué estoy haciendo para mejorar mi calidad de vida? Pues para que empieces ahora mismo, aquí tienes 7 pautas básicas que deberías poner en práctica.  

 

1. Administra bien tu tiempo y aumenta tu productividad

Mantener una vida organizada es clave para lograr cualquier objetivo que te propongas. Particularmente, administrar bien el tiempo te ayuda a establecer el tiempo justo para cada actividad, optimizando tus horas de trabajo y tu energía. Sin duda, mantenerte concentrado y productivo debe ser una prioridad diaria. Te asombrarás de lo que puedes avanzar y de lo bien que te vas a sentir después por la satisfacción de haber cumplido tus metas. 

 

2. No subestimes el poder de dormir lo suficiente

Por lo general, cuando las personas tienen muchas actividades por hacer, lo primero que sacrifican son las horas de sueño. Lo cierto es que tener una noche de sueño reparador es esencial para rendir de manera óptima en el trabajo y para nuestro bienestar general.


Ya hemos escuchado mil veces que dormir lo suficiente es fundamental para nuestra salud física y mental, así que dale prioridad al descanso nocturno. Asegúrate de dormir entre 7 y 8 horas diarias y pon en práctica buenos hábitos de sueño como mantener oscura tu habitación y evitar utilizar dispositivos electrónicos antes de acostarte.  

 

3. Mantén una alimentación saludable y actividad física frecuente

Comer bien y hacer ejercicio es la dupla estrella de la calidad de vida. No es necesario ir al gimnasio todos los días o contar las calorías de todo lo que comemos. La clave está en hacer pequeños cambios en nuestra vida diaria que nos acerquen a una alimentación de buena calidad y a un buen estado físico. Por ejemplo, prueba a reducir los alimentos que sabes que no son saludables como los dulces, las harinas refinadas o las bebidas azucaradas. Utiliza las escaleras en vez del ascensor y sal a caminar unos 30 minutos al día.

Cuando ya hayas dominado lo “básico” puedes intentar seguir una rutina de entrenamiento específica en tu casa o en el gimnasio y adoptar una dieta puntual que controle los macro nutrientes que ingieres. Y si quieres perder peso, este cambio en tu estilo de vida sería un buen principio para empezar a adelgazar de forma efectiva

 

4. Simplifica las actividades tediosas que no puedes dejar de hacer

Todos tenemos que hacer cosas rutinarias e inevitables en nuestra casa e incuso en el trabajo. Por ejemplo, labores del hogar como cocinar, lavar la ropa o actividades relacionadas con nuestra vida laboral como hacer trámites o gestiones. Lo ideal sería analizar qué podemos evitar hacer y qué debemos hacer inevitablemente. A veces nos podemos ahorrar hacer algunas cosas si administramos mejor el tiempo o si hacemos algún ajuste puntual.


La clave aquí es simplificar al máximo las actividades obligatorias para dedicarnos a lo importante. Por ejemplo, si necesitas cocinar tus comidas a lo largo de la semana, establece un momento específico, el fin de semana o cuando tengas más tiempo, para preparar las comidas de los próximos días. Así evitas cocinar y limpiar continuamente y puedes emplear ese tiempo en realizar otra labor más relevante.

 

5. Programa un tiempo para desconectarte del trabajo y las obligaciones

Es importante mantener la productividad pero también lo es dedicar un espacio al ocio aparte de las responsabilidades. Uno de los aspectos básicos para mantener una buena calidad de vida es tener tiempo disponible para hacer actividades que disfrutemos y que nos ayuden a distraernos. Esto es fundamental para evitar el estrés y lograr bienestar mental y físico.

Pero además de dedicarnos a nuestros hobbies a lo largo de la semana, es importante hacer pausas durante las horas laborales para que el cerebro descanse y podamos desempeñar nuestras funciones de forma más eficiente. Por otro lado, es recomendable hacer actividades específicas para despejar la mente como la meditación o el yoga. 

 

6. Organiza actividades para salir de la rutina y de tu entorno habitual

A veces nos concentramos tanto en nuestras obligaciones diarias que olvidamos que afuera hay todo un mundo por descubrir. Sin duda, escapar de la rutina para vivir experiencias diferentes y conocer lugares nuevos nos permite ver lo que nos rodea desde otra perspectiva y nos enriquece como personas.

No encerrarse entre cuatro paredes y mantener una mente abierta a probar cosas fuera de nuestro entorno habitual, es más importante de lo que crees. Por eso ponte como meta salir y viajar más y, si puedes, cada vez más lejos. Incluso, sal de los circuitos tradicionales y opta por recorridos aparte de las multitudes

 

7. Cultiva tus relaciones sociales

Los seres humanos somos sociales por naturaleza: nos beneficiamos de la interacción con nuestros semejantes. No permitas que las obligaciones diarias te alejen de tu familia o amigos. Si ves que te cuesta cumplir ese objetivo, establece un tiempo determinado para compartir con ellos y asegúrate de que ese momento sea tiempo sea de calidad. Por otro lado, un ejercicio interesante es recuperar amistades perdidas. Proponle un plan a ese amigo que no ves hace tiempo y trata de mantener contacto con él. También puedes intentar encontrar amigos nuevos en cursos que inicies o través de redes sociales en grupos de personas que compartan tus intereses y aficiones.


Ten en cuenta que para que estas pautas te garanticen una mejor calidad de vida, es fundamental integrarlas cada día como hábitos. Y adquirir un hábito no es una tarea sencilla que se logre de la noche a la mañana. Así que tómate tu tiempo para adoptarlos y, sobre todo, se realista. No esperes darle un vuelco a tu vida instantáneamente sin antes planificar bien las medidas que vas a tomar y sin lograr la práctica necesaria para que te sientas cómodo. De cualquier modo, recuerda que todo momento es bueno para empezar a cambiar los aspectos que no te gustan de tu vida.

 

Angélica Rincón Páez
www.ultranota.com

 

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