En los últimos años, gracias a las nuevas tecnologías y al abaratamiento de los viajes ha surgido una nueva tendencia que está cogiendo mucha fuerza: los viajes en solitario. Cada vez son más las personas que se atreven a la aventura de enfrentarse a un viaje donde tu único acompañante eres tú mismo. Gracias a ello se obtienen muchos beneficios, como por ejemplo, llegar a conocerse a uno mismo.


Otra de las ventajas más evidentes es que nunca discutirás contigo mismo ¿o sí?… nunca se sabe.  Aunque sin duda la mayor de todas las ventajas es que facilita el conocer a otras personas ¡atrévete a probarlo!

Te vamos a proponer algunos destinos si quieres probar esta nueva experiencia:

Formentera

Es una de las islas que forman las islas Pitiusas, la más bella del Mediterráneo. En ella se puede disfrutar de todo tipo de actividades, desde conocer la historia de la isla hasta pasar las noches de fiesta en algunas de sus famosas discotecas. Para ayudar en el viaje, una opción es buscar un coche de alquiler en Formentera para poder llegar de una manera más cómodo a cualquier punto de la isla y conocer sus famosas playas y calas. Recorrerla entera a pie y en solitario no es difícil y puede resultar una experiencia asombrosa.

Curiosidad sobre Formentera:
En 2011 el Parlamento Balear aprobó una moción para que Formentera tenga voz propia en el Senado, como ocurre con el resto de ls islas Baleares. Todavía lo siguen intentando porque ello supondría tener unas mejores comunicaciones durante el invierno.

Ámsterdam (Holanda)

Una de las ciudades más conocidas del planeta por sus casas de colores, sus fachadas de ladrillos y sus canales fotogénicos. Ideal para viajar solo pues tiene todo lo que uno pueda desear, seguridad, limpieza, diversión, buenas comunicaciones y muchas cosas para ver. Su cultura vanguardista no deja indiferente a nadie. Es un torbellino de coffee shops y locales de ambiente en el barrio rojo que se disfrutan mejor si uno viaja por su cuenta. Museo Van Gogh merece por si solo una visita a la ciudad. Pero no todo es actividad en Ámsterdam, los canales de Vondelpark, son perfectos para tomar un pequeño descanso, pues es un barrio muy tranquilo donde puedes encontrar multitud de locales con comida ecológica.

Curiosidad sobre Amsterdam:
Los nazis se llevaron de Holanda a más de 100.000 judíos, uno de los cuales era la pequeña Ana Frank, cuya casa museo todavía se puede visitar. No dejes de visitar el Museo Amstelkring donde hay una buhardilla que esconde una iglesia católica clandestina del siglo XVII.

Viajar solo a Amsterdam. El Magacín.

Bangkok (Tailandia)

La ciudad de Bangkok transmite una energía que hará que estes con las pilas cargada durante todo el viaje. Es una gigantesca metrópoli de casi 9 millones de personas donde uno mismo puede llegarse a conocerse, gracias a los diferentes templos que tiene, además su gastronomía ofrece unos platos deliciosos. Los precios son bastante asequibles y con alojamientos baratos para un viajero solitario europeo. Si necesitas conocer gente nueva, no dudes en visitar la zona de Khao San Road, lugar concurridos por muchos mochileros y donde, por ejemplo, puedes probar un escorpión en plena calle.

Curiosidad sobre Bangkok:
El fallecido rey de Tailandia Bhumibol Adulyadej, que tenía su residencia en Bangkok, tenía a su muerte (13 octubre de 2016) una fortuna de 35.000 millones de dólares.


Nueva York (Estados Unidos)

Es la capital oficiosa del planeta. Famosa por ser el escenario de infinidad de películas y series de televisión como Friends (que curiosamente no se rodó en Nueva York). La Gran Manzana, Central Park o West Village son algunos de los lugares de esta vibrante metrópoli que no puedes dejar de visitar al menos una vez en tu vida. Disfruta de una pizza en la calle, visita la famosa Zona Cero, Central Park o Times Square y no olvides subir a la Estatua de la Libertad, no habrá momento para el aburrimiento. Es la ciudad de los rascacielos que nunca duerme.

Curiosidad sobre Nueva York:
Joseph Pulitzer (famoso por el premio de periodismo que lleva su nombre) prometió publicar, en el New York World, el nombre de todos aquellos que dieran una donación para construir el pedestal de la Estatua de la Libertad. Al final consiguió 50.000 donativos.

 

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