Las casas nos proporcionan protección y un lugar en el que, además de podernos resguardar, también nos podemos sentir cómodos y a gusto. Sin embargo, no siempre reparamos en aquellas funciones de nuestro hogar que nos permitir vivir sin preocupaciones y que a menudo tenemos que atender. Las impermeabilizaciones de cubiertas, por ejemplo, son vitales para mantener el aislamiento de nuestras viviendas. En este artículo haremos un repaso por las ventajas de contar con un buen tejado y por qué lo debemos cuidar.

Nos protege de las condiciones climatológicas

Es el tejado el elemento que nos protege de la lluvia, la nieve o el viento. Para que este cumpla con esta función de forma correcta, es necesario asegurarse de su correcta impermeabilización ya que, de lo contrario, podrían aparecer las molestas goteras y humedades.

Vivir en un entorno con humedades puede tener consecuencias negativas para la calidad de vida de los usuarios, desde problemas respiratorios hasta alergias. Aunque estas afecciones se suelen dar en aquellos casos donde las humedades tienen cierta gravedad, es importante hacer un seguimiento de nuestro tejado y estar alerta ante la posible aparición de humedades.

Actualmente se pueden realizar tratamientos de impermeabilizaciones de las cubiertas para garantizar una protección adecuada del interior de la vivienda.

Nos aísla de las temperaturas del exterior

Un buen tejado también es capaz de hacerle frente a las temperaturas extremas. De esta forma, en verano contar con un buen aislamiento nos permitirá mantener el interior de la construcción a bajas temperaturas, mientras que en invierno el frío no hará mella en las estancias.

Esto permite reducir el gasto energético, ya que se reduce la necesidad de usar sistemas de climatización como radiadores o calefactores en invierno y sistemas de refrigeración en los meses de verano.

Asegura el interior de la vivienda

Por norma general, los tejados permiten mantener a salvo nuestras posesiones. Si la cubierta no tiene ningún fallo o hueco, la seguridad de nuestra casa puede quedar vulnerada. Es necesario, por lo tanto, asegurarse de que el tejado no tiene zonas deterioradas.

Permite el uso de fuentes alternativas de energía

Con el paso del tiempo el uso de energías renovables se ha ido introduciendo en la construcción de viviendas. Una de las más populares es la energía solar, que puede integrarse en una vivienda gracias a la instalación de paneles solares en el tejado de la edificación. De esta forma, los rayos del sol son recogidos y transformados en energía que se puede disfrutar en la vivienda.


Esta función, sin duda, demuestra que las posibilidades que ofrece un buen tejado son cada vez más variadas. Mantenerlo cuidado es la clave para poder disfrutar de él.

Tipos de cubierta

Las cubiertas pueden ser inclinadas o planas según las necesidades del entorno. Los tejados tradicionales tienen un tejado cuya inclinación depende del estilo arquitectónico. Sin embargo, las viviendas más modernas suelen tener un tejado plano que refuerza la estética minimalista dominante en estos momentos.

Tejados a dos aguas

Uno de los estilos más clásicos son los tejados a dos aguas, indicados para aquellas construcciones localizadas en zonas especialmente lluviosas y donde son frecuentes las nevadas, ya que la inclinación del tejado permite que tanto la nieve como el agua se deslicen por la superficie sin llegar a estancarse. Al no acumularse agua en una zona en concreta, se reduce el riesgo de sufrir goteras y humedades.

Existe una modificación de los tradicionales tejados de dos aguas, son las llamadas cubiertas de cuatro aguas.

Tejados de una vertiente

Es posible también encontrar los tejados a una sola vertiente, que cuentan con un solo lado, de forma que por una parte queda mucho más elevada que por otra. Este pronunciado desnivel también evita que el agua quede retenida.

Cubiertas planas

Por su parte, las cubiertas planas son idóneas para zonas en las que no abundan las lluvias. Así mismo, en algunos casos la cubierta plana cumple al mismo tiempo la función de terraza. De esta forma, se amplía el servicio de la casa. Contar con una terraza abre un sinfín de posibilidades en cuanto a usos, desde proporcionar un espacio para poder tender la ropa, hasta la opción de crear un espacio de ocio.

Sin embargo, es importante tener presente la necesidad de contar con un mantenimiento adecuado, al igual que en el caso de los tejados convencionales. Si una terraza no cuenta con una buena impermeabilización, corremos el riesgo de que el agua se filtre a través de la cubierta cuando llueva.

¿Qué pasa si nuestro tejado no está en buenas condiciones?

En caso de detectar cierto deterioro en nuestro tejado es importante acudir a profesionales que puedan hacer un análisis y estudio de las condiciones en las que se encuentra. Solo de esta forma podremos proceder a un tratamiento adecuado que nos permita tener un tejado que cumpla con sus funciones. Invertir en el mantenimiento del tejado es asegurar el bienestar dentro de la vivienda.