Ríos de tinta se han trazado, trazan y se trazarán acerca de la figura del escritor norteamericano Howard Philips Lovecraft, narrador de enmarañadas “realidades paralelas”; creador de un cosmos teológico, tan poliédrico y complejo como su propio temperamento. Y es que, todos aquellos que nos consideramos unos apasionados de la ficción especulativa, no podemos por menos que sentirnos emocionados y atraídos por la que es su obra; obra que, sin duda, marca un punto de inflexión en el universo de lo mistérico, la fantasía y el terror.