10 consejos para superar el miedo a ir al dentista
10 consejos para superar el miedo a ir al dentista

Es bastante normal ser aprensivo antes de ir al dentista, todo el mundo puede estar un poco asustado de que pueda ocasionar dolor. Pero si tu ansiedad está afectando tu estado de ánimo hasta el punto de no querer ir al dentista, puedes estar experimentando «miedo dental», también conocido como dentofobia o estomatofobia. Hoy te daremos 10 consejos para superar el miedo a ir al dentista:


Lo primero que tienes que saber es que el 10% de la población sufre miedo extremo de ir al dentista.

  • Pérdida de control: algunos pacientes se sienten fuera de control cuando se acuestan en un «sillón» y el dentista empieza a «urgar» dentro de la boca. Uno siente impotencia y sensación de estar atrapado.
  • Dolor: la mayoría de las personas tienen miedo de ir al dentista por el dolor, especialmente aquellos que tienen un umbral de tolerancia al dolor muy bajo.
  • Vergüenza: algunas personas sienten vergüenza o bochorno cuando los dentistas miran dentro de su bocas y examinan sus encías y dientes. Este malestar puede verse agravado por la cercanía entre el paciente y el dentista durante el tratamiento.
  • Una mala experiencia previa: La mayoría de la gente desarrolla fobias dentales debido a una mala experiencia en el pasado. Si un tratamiento anterior fue doloroso o dio lugar a complicaciones, el paciente puede tener miedo de volver al dentista.

Ansiedad, miedo y fobia dental ¿qué es lo que tienes exactamente?

La ansiedad, el miedo y la fobia dental son similares en que todos tienen algo que ver con la aprensión al ir al dentista. Sin embargo, difieren en cierta medida.

La ansiedad dental se refiere a estar incómodo o preocupado por lo desconocido. La mayoría de los pacientes lo experimentan especialmente si están a punto de someterse a un tratamiento por primera vez (por ejemplo, cuando se aproxima la desvitalización o la extracción de un diente).

El miedo al dentista es una reacción a un peligro conocido, que suele ser causado por una mala experiencia en el pasado.

La fobia dental es una sensación más intensa que el miedo o la ansiedad. Las personas con fobia dental suelen entrar en pánico y hacen todo lo posible para evitar las visitas al dentista y los tratamientos. Estas personas por lo general sólo visitan a los dentistas y buscan tratamiento cuando su situación se vuelve crítica. Muchas personas con esta fobia confiesan haber cancelado las citas simplemente porque estaban aterrorizados.

¿Cómo superar el miedo a ir al dentista?

Parece obvio que es una fobia que no puedes mantener el resto de tu vida. No es como tener miedo de las serpientes, que es un temor lógico. Estamos hablando de tu salud oral y de los riesgos que ello conlleva.

Afortunadamente, hay maneras de superar cualquier aprensión que puedas tener sobre tu visita al dentista. Estos son 10 consejos para superar el miedo a ir al dentista:

1. Admite tu miedo

Para entenderte mejor y hacer frente a tus sentimientos, debes aceptar que tienes ansiedad por ir al dentista. Escribe tus miedos para que puedas hablar de ellos. Hacer una lista no sólo te ayudará a reconocerlos, sino que también te ayudará a explicar a tu dentista qué está causando tu ansiedad o fobia y cómo tratarla.

2. Encuentra el dentista adecuado

Ya sea que vivas en grandes ciudades como Madrid o Barcelona o vivas en otra más pequeña y busques dentista en Illescas, el Bierzo o Cerdanyola, seguro que hay un gran profesional cerca de ti. España tiene grandes dentistas y es un sector altamente especializado.

Algunos dentistas no son malos profesionales, simplemente es que no son buenos comunicadores y no le dan tanta importancia a los temores del cliente. Otros, en cambio, te entenderán y estarán acostumbrados a casos similares. Así que pide consejo a tu círculo cercano, seguro que muchos han encontrado un buen dentista.

Una vez que hayas reducido tus opciones, llama a cada una de ellas. Observa cómo te tratan. ¿Son complacientes? ¿Parecen despectivos? Si te sientes cómodo con ellos por teléfono, puedes programar una visita para conocer el lugar y al dentista en persona.

Durante tu visita, toma nota de la atmósfera y los alrededores. Si está limpio y te sientes relajado, será una buena señal de que esta es una clínica que puede tratar no sólo tus problemas orales, sino también tu ansiedad.

Aunque es reconfortante escuchar frases como «no tienes nada que temer», ten en cuenta que un buen dentista no dirá estas cosas. En cambio, un buen dentista te dará la confianza para entender tus miedos sin sentirse juzgado. Comunica tus miedos y tu ansiedad.


La comunicación es la base de cualquier buena relación, y eso va tanto para tu pareja como para tu dentista. Muy pronto, incluso antes de tener una cita con el dentista, es mejor hablar de tus aprehensiones, miedos y ansiedad. De esta manera, le das al dentista una forma de evaluar tu situación y desarrollar un plan de acción adaptado a tus necesidades. En la mayoría de los casos, los dentistas establecerán señales de comunicación para que las utilices si quieres tomar descansos o detener el tratamiento en cualquier momento porque te sientes incómodo (puede ser un pulgar hacia arriba o hacia abajo para decir si estás bien o no).

3 Identificar formas de reducir gradualmente tus miedos

Para las personas que tienen miedos dentales, las visitas no deben limitarse a la cirugía, sino que deben tener como objetivo crear una buena experiencia para reducir el miedo o la ansiedad. Si se sientes incómodo, un buen dentista no apurará para que te sometas a un tratamiento.

Mira si puedes empezar con tratamientos más suaves, y una vez que estés listo, puedes pasar a tratamientos más avanzados.

4 Trae un acompañante durante las citas

Tener a alguien contigo para una cita con el dentista, ya sea un amigo o un familiar, puede proporcionarte un apoyo adicional. Invita a alguien que obviamente no tenga la misma fobia que tú y convéncele para que se quede contigo durante el procedimiento.

5 Pide el mejor sedante

Se puede dar un sedante para mantener al paciente calmado y relajado durante el tratamiento. Normalmente se llama anestesia local, pero si te aterrorizan los pinchazos, comprueba con tu dentista si puedes aplicar la pasta anestésica de antemano, ¡no sentirás nada!

6 Practica técnicas de relajación

Algunos ejercicios de relajación pueden ayudar a mantener la calma durante la sesión. Una forma de relajarse es respirar de manera controlada, tomando aire profundamente y soltándolo muy despacio (a través de la nariz, la boca se bloqueará). Esto ayudará a relajar los músculos y a disminuir el ritmo cardíaco, así como a centrar tu atención en algo más que el bisturí.

7 Usa distracciones

Las distracciones pueden ayudar a distraer tu atención durante el tratamiento. Algunas de las formas de distraerse del procedimiento son escuchar música, jugar con una pelota para el estrés o contar las respiraciones.

8 Busca ayuda de un psicólogo

Si tu miedo es muy intenso y ninguno de los consejos anteriores es adecuado para ti, considera la posibilidad de visitar a un psicólogo. Los psicólogos se especializan en el tratamiento de fobias, incluyendo miedos dentales. Sin embargo, antes de llegar a ese punto, asegúrate de probar todos los demás métodos, ya que un buen dentista suele ser suficiente para tranquilizarte.

9 Llega cómodo física y mentalmente

Cuando llegue el día, vístete con ropa cómoda: no uses ropa ajustada y corbata, estarás más cómodo durante la intervención. Es importante evitar la práctica de cualquier deporte en la hora anterior a la cita para evitar tener presión arterial alta.

10 Recompénsate

Este quizás es uno de los consejos para superar el miedo a ir al dentista más efectivos: Una vez que hayas superado tu estomatofobia o hayas dado pasos importantes como completar tu «trabajo dental», recompénsate. Compra algo divertido (no piruletas) o haz algo que te guste como irte de fin de semana. Esto te ayudará a hacer una conexión mental entre las visitas al dentista y las actividades divertidas.

Conclusiones para superar el miedo a ir al dentista

Ten en cuenta que los tratamientos dentales están ahora mucho más avanzados que hace unos años. De hecho, ahora hay formas indoloras de hacer las cosas, desde la anestesia hasta la cirugía. Además, los dentistas son muy conscientes de que las personas tienen miedo de volver a casa, por lo que están acostumbrados a controlar el estrés del paciente y, en general, se esfuerzan por crear un ambiente cómodo y tranquilizador.

Una visita al dentista no es tan terrible como se podría pensar, pero el objetivo sigue siendo tomar el control de tu salud bucal. Una vez que te hayas curado de todos tus miedos, podrá ir sin presión al dentista con mayor regularidad, y así reducir el riesgo de procedimientos mayores. Es mejor que vivir con miedo, ¿no crees?

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