Llega el ansiado verano y con él, las merecidas vacaciones tras un largo año intenso de trabajo. Durante la época estival, un importante porcentaje de personas disfruta de la libertad de no trabajar ni estudiar. No es gratuito, puesto que durante el año, hemos trabajado duro para conseguir estos días de desconexión. Sin embargo, durante estos meses de verano existe un sector de la población que no descansa y que trabaja intensamente: los ladrones. Por este motivo, es interesante instalar alarmas para casa y así, conseguir estar tranquilos en los días en que estamos fuera del hogar. Para ayudarte a ello, destacamos a continuación cuáles son los tipos de alarmas para casa que puedes instalar.

Tres alternativas de alarmas para un verano tranquilo

Si hablamos de tipos de alarmas, es inevitable hablar de las que son por cable. Se trata de las menos estéticas y más complejas a la hora de poner en funcionamiento, pero sin duda son las más recomendables a la hora de evitar robos en casa. El modo de funcionamiento, se establece por cables a través de los que se conectan los distintos detectores, la sirena o el mando. Para colocar esta alarma, es necesario sopesar cuáles son los motivos y dónde la quieres colocar, puesto que es definitiva. Las alarmas de este tipo tienen una elevada resistencia de hasta 10 años y además, son difíciles de manipular a la hora de modificar su comportamiento. La desventaja, reside en que es bastante costoso instalarla y que debido a su cableado no se puede reutilizar ni adaptar en caso de traslado.


En el siguiente grupo, encontramos las inalámbricas, uno de los más demandados. La ausencia de cableado, hace que la información viaje mediante un enlace radioeléctrico con destino a la estación central. En comparación con la anterior, esta alarma es más fácil de instalar y usar, ya que se requieren escasas horas para ello. Además, es mucho más elegante y barata, además de ser reutilizable debido a que pueden desarmar de manera sencilla. Por otra parte, es importante destacar que su rendimiento es más limitado, su alcance es de 300 metros, son más fáciles de manipular y es conveniente revisar el estado de su batería para no alarmarse, nunca mejor dicho.

Por último, encontramos las alarmas para casa remotas. Este tipo de productos, son aconsejables para las casas aisladas donde no exista vecindad. El usuario puede estar conectado continuamente a su alarma mediante el móvil o el teléfono fijo. Si existe un robo en casa, la alarma emitirá señales vía mensaje o llamada y se producirán hasta que el usuario responda. Para hacer efectivo su funcionamiento, será necesario adquirir la alarma y el transmisor, por lo que económicamente será necesario invertir más dinero.

Más allá del dinero que se requiera para instalar cualquier tipo de alarma, lo cierto es que la seguridad no es un asunto menor. Empieza por reforzar tu hogar instalando una alarma para cerciorarte de que tu hogar y tu familia estarán seguros. De esta forma, invertirás una gran cantidad de tranquilidad en ti.

 

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