La restauración de muebles puede ser una excelente alternativa para aquellas personas que estén buscando una afición con la que pasar su tiempo libre. Se trata no solo de un pasatiempo sino de una tendencia decorativa que está conquistando a muchos, ya que los resultados a veces son realmente espectaculares.

Por otro lado, la restauración de muebles es una buena opción en estos tiempos en los que aún nos estamos recuperando de la crisis económica, ya que nos permite cambiar su aspecto y darles un aire completamente nuevo sin hacer una gran inversión. También es una buena solución cuando están estropeados por manchas, golpes o arañazos, lo cual es completamente normal con el paso del tiempo.

Descubre los muebles valiosos que puede haber a tu alrededor

Una persona capaz de restaurar muebles puede llegar a convertirse en una auténtica afortunada, ya que entre los que descartan la familia y los amigos puede haber verdaderas joyas. Y en el mercado se pueden encontrar piezas de segunda mano a precios realmente interesantes.

Para restaurar muebles, de partida, solo hacen falta dos cosas: tiempo y ganas de aprender. En la restauración hay muchas fases y técnicas, como las siguientes: desinfección y desinsectación; revisión de la estructura del mueble; decapado; eliminación de herrajes; encolados; sustitución de piezas; uniformados; lijados; sellados; estucados; pulidos; barnizados, etc. También hay técnicas especiales, como el policromado, el decapé o la laca china.

También se necesita tener un espacio, ya que se necesita un equipo, por ejemplo un banco de trabajo, y herramientas básicas de ebanistería, marquetería, tapicería, etc., junto con materiales como tintes, barnices o lijas, entre otros.

La sostenibilidad, un buen motivo para restaurar muebles

Además de los efectos que ha dejado la crisis económica, existe otro buen motivo para dedicarse a restaurar muebles antiguos, que es la concienciación por una forma de vida más sostenible. Esta forma de pensar hace que veamos de otra manera los muebles antiguos, aquellos que creíamos que nunca encajarían en nuestro hogar. A lo que hay que añadir el auge del estilo vintage, que juega muy en favor de esta afición.

No importa si se trata de una pieza heredada que tenga un valor sentimental, o un mueble sin más que ha quedado desubicado después de un cambio de decoración o una reforma, pero que tiene una gran calidad. Lo importante es que se trate de algo que queramos conservar, pero que con sus circunstancias actuales sea impensable hacerlo.

Empieza por el principio: por buscar hueco a ese mueble

Es importante buscarle previamente un sitio a esa pieza, un lugar adecuado en el que ubicarla. Esto debe hacerse siempre antes de empezar a trabajar, o dicho trabajo puede resultar ser en vano. Y es que, ¿de qué sirve darle un resultado perfecto a un mueble restaurado si luego no hay donde ponerlo?

También es fundamental tener mucha creatividad, ya que lo más fácil no siempre será lo mejor. Puede ser una gran idea aplicar motivos o patrones a raíz de una plantilla, algo que puede hacer cualquier persona que se lo proponga.

 

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