La belleza y la salud están adquiriendo cada día una mayor relevancia en la sociedad. Los mensajes en los medios de comunicación en pro del ejercicio y de una vida saludable están dando resultados; cuidarse es más que una moda, se ha convertido en una necesidad y en una nueva forma de afrontar el paso de los años.

En paralelo a este interés por la salud ha crecido una actividad profesional basada en la belleza y el bienestar personal. Los salones de belleza son hoy una buena alternativa de negocio y están dando trabajo a miles de personas en nuestro país. Anuncios de “se busca maquilladora” son bastante habituales en los portales de empleo online y lo mismo ocurre con las demandas de esteticistas o peluqueros. El sector está en movimiento y las perspectivas son favorables.

Pero, ¿cuáles son las claves para montar un salón que funcione y crear ofertas de trabajo en el sector belleza?, ¿existe una fórmula mágica que garantice el éxito? Fórmulas mágicas no existen. Como en todo negocio, las ganancias no llegan de la noche a la mañana; todo es cuestión de planificación, esfuerzo y paciencia.

  1. Estudio de mercado

La base de un buen negocio es conocer a la competencia. Antes de embarcarte en el alquiler y la adecuación de un local, analiza a fondo la ubicación para detectar si es o no idónea para tu proyecto. ¿Hay muchas peluquerías o salones de belleza por la zona? A veces la competencia no es mala; de hecho, muchas veces vemos salones de belleza muy cercanos unos de otros, pero siempre habrá que buscar la nota diferencial.

  1. Presupuestos y financiación

Una vez analizada la ubicación habrá que realizar un presupuesto detallado con todas y cada una de las partidas de gastos. Este aspecto es de vital importancia y está relacionado con la búsqueda de financiación. Por lo general, todos los salones precisan ayuda económica externa para su puesta en marcha, así que conviene estudiar a fondo las alternativas y no perder de vista las subvenciones.

  1. Adecuación del local

¿Tienes ya local? Ahora toca la parte más creativa: adecuarlo y decorarlo a tu gusto. No escatimes en este aspecto porque la imagen de un local es esencial. Estamos hablando de un salón de belleza, y la belleza empieza con la elección del mobiliario, el color de las paredes y los detalles que definirán tu estilo.

  1. Buscar profesionales de la belleza

Este es otro aspecto crucial en la puesta en marcha de tu negocio. Si no conoces a nadie de la profesión, una forma rápida de buscar trabajador es recurrir a una plataforma de empleo online. Allí encontrarás cientos de candidatos para trabajar de esteticistas o peluqueros, con su correspondientes currículums. Además, la mayoría de estas plataformas disponen de apps para móvil, lo que facilita la gestión de los anuncios en cualquier momento y lugar.


Y, ¿cuánto personal se necesita? Dependerá mucho de tu idea de negocio, pero, por lo general, todas los salones de belleza precisan peluquero, alguien que se dedique a la manicura y pedicura, maquillador y esteticista. Convendría también contactar con alguien que haga masajes, aunque solo sea un día a la semana.

  1. Definir estilo

¿Quieres montar un salón de belleza convencional abierto a todo tipo de clientela o buscas un perfil de cliente concreto? Es importante destacar la nota diferencial de tu salón de belleza y definir tu estilo propio. Eso pasa por la especialización. No quieras abarcar demasiado, busca una línea de trabajo con la que te identifiques e intenta explotarla al máximo. Así atraparás a la clientela que más te interese y marcarás distancias frente a la competencia.

  1. Estar al día en nuevas tendencias

El sector de la belleza exige una actualización permanente de los conocimientos y las técnicas. Aunque conozcas muy bien la profesión, intenta estar siempre al día y no te estanques. La clientela mira revistas, controla los peinados y maquillajes de sus personajes favoritos y te va exigir. También es importante que ofrezcas propuestas de tu propia cosecha. Copiar y reproducir estilos y modas está bien, pero si puedes aportar ideas personales, mejor que mejor.

Estar al día en nuevas tendencias en maquillaje significa también conocer el mercado. El material de maquillaje y peluquería evoluciona rápidamente. Hay mil y un accesorios que te facilitarán el trabajo y que despertarán la admiración de la clientela.

  1. Control riguroso de las finanzas

El factor económico es esencial para el futuro de un negocio. Es preciso llevar un control riguroso de los gastos y elegir bien a los proveedores. En estética y belleza, la calidad manda; no intentes ahorrar utilizando productos baratos, porque las críticas no tardarán en llegar. Pero tampoco te quedes con el primer proveedor que aparezca. Compara y elige a conciencia.

Las finanzas dependen de los gastos pero también guardan una relación directa con la política de precios. No intentes competir con las tarifas de los salones regentados por orientales; valora tu trabajo y aplica unos precios que estimes correctos.

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