Es posible que alguna vez te haya pasado, hablando de viajes, que alguien te suelte aquello de «¿No has ido nunca a Praga?», haciendo que te plantees seriamente si es que eres la única persona del planeta Tierra que no ha estado en esta ciudad. Praga es la capital de la República Checa, un destino turístico de manual, uno de esos sitios que hay que visitar. Pero, realmente, ¿es para tanto? La respuesta es que sí. Con todo lo explotada que pueda estar a nivel turístico, esta ciudad sigue siendo única. Un lugar especial que es mucho más que una postal viviente. Hoy te mostraremos qué ver y hacer en Praga en 3 días si el tiempo lo permite (aquí puedes reservar un free tour por Praga gratuito.
¿Qué tiene Praga de especial?

Parece el escenario de un cuento y lo es, pero las historias nos transmite no son sólo de hadas. En Praga hay lugar para todo el mundo: es antigua y moderna, lujosa y barata, tradicional y actual… por su historia y su situación geográfica, en el corazón de Europa, es una ciudad con múltiples influencias y en constante movimiento que, sin embargo, que aunque pase el tiempo en Praga no pierde la esencia. Aquí lo normal es lo diferente.
Cómo llegar a Praga
Praga es uno de los principales destinos turísticos de Europa, por lo que es muy fácil viajar hasta allí. Lo más sencillo es ir directamente en avión pero también es muy habitual que se incluya una parada en esta ciudad como parte de un tour por otras capitales vecinas que pueden ser interesantes. Son por ejemplo muy comunes los cruceros entre Praga, Viena y Budapest, y es también un clásico del sistema Interrail.
La afluencia de turistas hace que no sea necesario incentivar su visita con vuelos baratos. Desde España no hay demasiadas compañías de bajo coste que vuelen a Praga, aunque desde algunas ciudades sí se puede acceder con la compañía Vueling. De todos modos los billetes no son excesivamente caros si se miran con tiempo. Además, una muy buena opción es volar a ciudades cercanas, dentro de la República Checa o en la vecina Polonia, y hacer uso de una excelente red de trenes o contratar viajes en microbús.
Reclamación agencias de viajes
Queremos hacer un alto para haceros una recomendación: Por si acaso tenéis una mala experiencia al volar a Praga (o a cualquier otra ciudad) os queremos informar de una nueva compañía que se ha especializado en reclamaciones de agencias de viajes. Su nombre es bastante fácil de recordar: reclamaciondevuelos.com. Si por cualquier motivo tenéis una queja ellos os ayudarán, os lo recomendamos.
El tiempo en Praga

Praga tiene un clima continental, asi que hace aproximadamente 8 o 9 grados, es decir, un invierno riguroso, seco pero estable. En invierno las temperaturas suelen ser de cero grado, pero no mucho más bajas.
El tiempo en Praga en verano alcanza los 16 o 17 grados, y se torna más húmedo en junio. es posible que si tienes suerte en agosto algún día puedas pasear por las calles de la capital checa con 25 grados de temperatura.
Al contrario que en España, el mes de más lluvias es julio, seguido de agosto, a pesar de que son los dos meses con mayores temperaturas.
Qué visitar en Praga

La lista de «sitios de interés» en Praga es interminable. Lo mejor es que puedes ir andando de un sitio a otro y hacer una de las mejores cosas que puedes hacer en Praga: perderte. Y si te cansas por culpa de las cuestas o prefieres no sufrir las inclemencias del tiempo, siempre puedes moverte en tranvía o funicular, medios de transporte a los que no accedemos cada día.
La oferta de Praga para el visitante es de lo más diversa incluso en los recorridos más estándar. Culturalmente pocas ciudades pueden competir con la capital checa. La arquitectura, el arte, los museos o los diversos eventos que ofrece son difíciles de igualar.
Los lugares más típicos (y si son los que todo el mundo visita por algo será) son el puente de Carlos IV, la plaza de la Ciudad Vieja con su famoso reloj astronómico, el Cementerio Judío, o el impresionante Castillo de Praga, cuyo complejo equivale a siete campos de fútbol. En muchas de estas atracciones hay que pagar, por lo que es recomendable sacarse alguno de los pases City Pass que por unos 55 € no sólo incluye las entradas a los sitios más populares sino también un paseo en barco y un tour guiado en autobús.
Qué ver y hacer en Praga en 3 días
Otras visitas algo menos conocidas pero igualmente recomendables son a la pintoresca zona de la isla de Kampa, la peculiar Casa Danzante del arquitecto Frank Gehry, el popular muro de John Lennon lleno de tributos de sus fans, el complejo de edificios del Klementinum con una preciosa biblioteca barroca y la torre astronómica con impresionantes vistas de la ciudad, o la zona verde en la colina Petrin que supone un respiro de la ciudad y también permite contemplar Praga en todo su esplendor.

Si aprieta el frío, siempre se puede echar mano de los originales museos que podemos encontrar como el Museo del Comunismo o el Museo de Karel Zeman donde se desvelan los secretos de los efectos especiales del cine clásico. Para añadir más magia a la ciudad, ahora se puede visitar también el Imaginarium, un laberinto y un cine caleidoscópico. Algo que no puedes dejar de ver en Praga si cuentas con 3 días.
Si el tiempo en Praga acompaña disfrutarás mucho, aunque debes centrarse en disfrutar de la cultura, una ciudad que es para vivirla aunque estemos de paso. Hay multitud de eventos de toda índole a lo largo del año. Uno de los más conocidos es el Mercado de Navidad, que este año estará del 26 de noviembre al 1 de enero; pero nos podemos encontrar todo tipo de actividades: desde los famosos espectáculos de Luz Negra, pasando por uno de los Festivales de Jazz más antiguos de Europa o un Festival de cine Queer que cuenta con 17 ediciones.
Dónde comer y beber si el tiempo en Praga lo permite

Bienvenido al paraíso de los amantes de la cerveza, prepara tu estómago para una experiencia fuerte. Hace frío y hay que alimentarse, pero no te preocupes porque en Praga encontrarás todo tipo de restaurantes, especialmente en los alrededores de la Plaza de Wenceslao, aunque lo que prima son los asados y comidas contundentes tanto en lo dulce como en lo salado.
Siguiendo la tónica de la ciudad, variedad y contraste también a la hora de salir. Todo depende de lo qué quieras ver en Praga y de lo que te quieras gastar pero, en principio, puedes comer -y sobre todo beber- de manera muy económica, algo que siempre se agradece cuando viajas.
Qué ver y hacer en Praga en 3 días si te gustan los bares
En Praga la cultura de los bares es prácticamente una religión. En la zona de Zizkov, por ejemplo, encuentras más de 300 locales en unos cinco kilómetros cuadrados. Si quieres algo más exquisito, también lo puedes encontrar. Hay auténticas instituciones como el Umedvídku, fundado en 1466, donde puedes comer, beber, dormir o escuchar canciones tradicionales de la Bohemia en un mismo sitio.
Praga cubre todas tus necesidades, las del cuerpo y las del espíritu.
Día 1: Explorando el Centro Histórico de Praga
El primer día de tu visita a Praga está dedicado a explorar el corazón histórico de la ciudad. Este recorrido te llevará a través de algunos de los lugares más emblemáticos y fascinantes de Praga, donde podrás sumergirte en su rica historia y admirar su impresionante arquitectura.
Plaza de la Ciudad Vieja
La Plaza de la Ciudad Vieja (Staroměstské náměstí) es el punto de partida perfecto para tu aventura en Praga. Esta plaza ha sido el centro de la vida pública de la ciudad desde la Edad Media y sigue siendo uno de los lugares más vibrantes y concurridos de Praga. Rodeada de edificios históricos, la plaza es un verdadero museo al aire libre.
Uno de los aspectos más destacados de la plaza es el Ayuntamiento de la Ciudad Vieja, con su famosa torre y el Reloj Astronómico. La plaza también alberga la Iglesia de Nuestra Señora de Týn, con sus icónicas torres góticas, y la Iglesia de San Nicolás, un magnífico ejemplo de arquitectura barroca.
En el centro de la plaza se encuentra el Monumento a Jan Hus, un reformador religioso checo que fue quemado en la hoguera en 1415. Este monumento es un recordatorio de la rica y a veces turbulenta historia de Praga.
La Plaza de la Ciudad Vieja es también un lugar ideal para disfrutar de la gastronomía local. Los numerosos cafés y restaurantes que rodean la plaza ofrecen una amplia variedad de platos tradicionales checos y europeos. No te pierdas la oportunidad de probar un trdelník, un dulce típico de Praga, mientras paseas por la plaza.
Reloj Astronómico
El Reloj Astronómico de Praga (Orloj) es uno de los relojes más antiguos y complejos del mundo. Instalado en 1410, este reloj medieval es una maravilla de la ingeniería y una de las principales atracciones turísticas de Praga.
El reloj está montado en la torre del Ayuntamiento de la Ciudad Vieja y consta de tres componentes principales: el cuadrante astronómico, que representa la posición del sol y la luna en el cielo; el “Desfile de los Apóstoles”, una procesión de figuras animadas que ocurre cada hora; y un calendario circular con medallones que representan los meses del año.
Cada hora, multitudes de turistas se reúnen frente al reloj para ver el desfile de los apóstoles. Durante este espectáculo, las figuras de los doce apóstoles aparecen en dos ventanas por encima del cuadrante astronómico, mientras que otras figuras, como la Muerte, el Turco y el Avaro, se mueven a su alrededor.
Además de su función como reloj, el Orloj también es una obra de arte y un símbolo de la rica historia y cultura de Praga. No te pierdas la oportunidad de subir a la torre del Ayuntamiento para disfrutar de una vista panorámica de la Plaza de la Ciudad Vieja y sus alrededores.
Iglesia de Nuestra Señora de Týn
La Iglesia de Nuestra Señora de Týn (Kostel Matky Boží před Týnem) es uno de los edificios más emblemáticos de Praga. Situada en la Plaza de la Ciudad Vieja, esta iglesia gótica es fácilmente reconocible por sus dos torres gemelas, que se elevan majestuosamente sobre los tejados de la ciudad.
La construcción de la iglesia comenzó en el siglo XIV y se completó en el siglo XV. A lo largo de los siglos, la iglesia ha sido testigo de numerosos eventos históricos y ha desempeñado un papel importante en la vida religiosa y cultural de Praga.
El interior de la iglesia es igualmente impresionante, con su nave alta y sus magníficos altares barrocos. Uno de los aspectos más destacados del interior es el altar mayor, que presenta una pintura de la Asunción de la Virgen María. También merece la pena admirar el órgano de la iglesia, uno de los más antiguos de Praga, que data del siglo XVII.
La Iglesia de Nuestra Señora de Týn también alberga la tumba del astrónomo danés Tycho Brahe, quien trabajó en Praga en la corte del emperador Rodolfo II. Su tumba se encuentra en la nave de la iglesia y es un lugar de peregrinación para los amantes de la astronomía y la historia.
Torre de la Pólvora
La Torre de la Pólvora (Prašná brána) es una de las puertas de entrada más antiguas y emblemáticas de Praga. Construida en el siglo XV, esta torre gótica formaba parte de las fortificaciones de la ciudad y servía como punto de entrada para los reyes de Bohemia durante sus procesiones de coronación.
La torre debe su nombre al hecho de que en el siglo XVII se utilizaba para almacenar pólvora. Hoy en día, la Torre de la Pólvora es un importante monumento histórico y una popular atracción turística.
La torre se encuentra en el extremo este de la Calle Celetná, una de las calles más antiguas de Praga, que conecta la Plaza de la Ciudad Vieja con la Torre de la Pólvora. Desde la cima de la torre, se puede disfrutar de una vista panorámica de la ciudad y sus alrededores.
El interior de la torre alberga una exposición sobre la historia de Praga y la Torre de la Pólvora. La exposición incluye una colección de armas y armaduras, así como información sobre las fortificaciones de la ciudad y las procesiones de coronación.
Día 2: Descubriendo el Barrio Judío y el Puente de Carlos
Sinagoga Española
La Sinagoga Española, situada en el corazón del Barrio Judío de Praga, es una joya arquitectónica que destaca por su impresionante diseño morisco. Construida en 1868, su interior está ricamente decorado con motivos árabes, lo que le da un aire exótico y único. La sinagoga no solo es un lugar de culto, sino también un museo que alberga una colección de artefactos judíos, incluyendo manuscritos, textiles y objetos ceremoniales. Al entrar, te sorprenderá la belleza de sus vitrales y la intricada decoración de sus paredes y techos. La Sinagoga Española es un testimonio de la rica historia y cultura de la comunidad judía en Praga.
Cementerio judío
El Cementerio Judío de Praga es uno de los lugares más conmovedores y antiguos de la ciudad. Fundado en el siglo XV, este cementerio es conocido por sus lápidas amontonadas y su atmósfera solemne. Debido a la falta de espacio, las tumbas se apilaron unas sobre otras, creando un paisaje único y sobrecogedor. Entre las tumbas más notables se encuentra la de Rabbi Loew, una figura legendaria en la historia judía, conocido por la creación del Golem. Pasear por el cementerio es una experiencia que invita a la reflexión sobre la historia y las dificultades que enfrentó la comunidad judía a lo largo de los siglos.
Puente de Carlos
El Puente de Carlos es uno de los monumentos más emblemáticos de Praga. Construido en el siglo XIV bajo el reinado de Carlos IV, este puente gótico conecta la Ciudad Vieja con el Barrio Pequeño. Con sus 516 metros de largo y 30 estatuas que lo adornan, el Puente de Carlos es un lugar lleno de historia y leyendas. Durante el día, el puente se llena de turistas, artistas callejeros y vendedores de suvenires, creando una atmósfera vibrante y animada. Sin embargo, para una experiencia más tranquila y mágica, se recomienda visitarlo al amanecer o al atardecer, cuando la luz del sol crea reflejos dorados en el río Moldava.
Día 3 en Praga: Excursión a Karlovy Vary o Campo de Concentración de Terezín
Karlovy Vary: Esta encantadora ciudad balneario, situada a unas dos horas de Praga, es famosa por sus aguas termales y su arquitectura de cuento de hadas. Al llegar, te recibirán elegantes edificios de estilo Art Nouveau y una atmósfera relajante. Puedes pasear por el paseo marítimo, probar las aguas termales en las distintas fuentes y visitar el Museo de Becherovka para conocer la historia de este famoso licor checo. No te pierdas el Gran Hotel Pupp, un icono de la ciudad, y el mirador Diana, al que se puede llegar en funicular para disfrutar de vistas panorámicas.
Aquí puedes contratar una excursión a Karlovy Vary.
Campo de Concentración de Terezín: Para una experiencia más solemne y educativa, puedes optar por visitar Terezín, a aproximadamente una hora de Praga. Este antiguo gueto y campo de concentración nazi ofrece una profunda reflexión sobre la historia y las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial. El Museo del Gueto, la Fortaleza Pequeña y el Cementerio Nacional son paradas esenciales para comprender la magnitud de los eventos que tuvieron lugar aquí. Las visitas guiadas proporcionan un contexto histórico detallado y conmovedor.
Aquí puedes contratar una excursión al Campo de Concentración Terezín.
Vyšehrad
Vyšehrad, una fortaleza histórica situada en una colina sobre el río Moldava, es uno de los lugares más antiguos y emblemáticos de Praga. Según la leyenda, fue el primer asentamiento de los checos en la región. Al explorar Vyšehrad, puedes visitar la Basílica de San Pedro y San Pablo, con su impresionante fachada neogótica y sus coloridos frescos interiores. El Cementerio de Vyšehrad es el lugar de descanso final de muchas figuras importantes de la historia checa, incluyendo compositores, escritores y artistas.
Pasear por los jardines y murallas de Vyšehrad ofrece vistas espectaculares de Praga y el río Moldava. No te pierdas la Rotonda de San Martín, una de las iglesias más antiguas de la ciudad, y las casamatas, túneles subterráneos que albergan estatuas barrocas originales del Puente de Carlos.
Casa Danzante
La Casa Danzante, también conocida como “Fred y Ginger”, es uno de los edificios más icónicos y modernos de Praga. Diseñada por los arquitectos Vlado Milunić y Frank Gehry, su estructura única simula a una pareja de bailarines. Situada a orillas del Moldava, este edificio destaca por su contraste con la arquitectura histórica circundante.
En su interior, la Casa Danzante alberga oficinas, un hotel y un restaurante en la azotea con vistas panorámicas de la ciudad. La terraza es un lugar perfecto para disfrutar de una comida o una bebida mientras contemplas el paisaje urbano de Praga. Además, la galería de arte en la planta baja a menudo presenta exposiciones temporales de artistas contemporáneos.
Paseo en barco por el Moldava
Para finalizar tu tercer día en Praga, un paseo en barco por el río Moldava es una experiencia imprescindible. Hay varias opciones de cruceros, desde recorridos turísticos de una hora hasta cenas románticas al atardecer. Durante el paseo, podrás ver algunos de los monumentos más famosos de Praga desde una perspectiva diferente, incluyendo el Puente de Carlos, el Castillo de Praga y el Teatro Nacional.
Los cruceros suelen ofrecer comentarios en varios idiomas, proporcionando información interesante sobre la historia y la arquitectura de los lugares que se ven desde el agua. Algunos barcos también cuentan con música en vivo y cenas a bordo, lo que añade un toque especial a la experiencia.
Isla de Kampa
La Isla de Kampa, situada justo al lado del Puente de Carlos, es un oasis de tranquilidad en medio de la bulliciosa ciudad. Conocida por sus pintorescos canales y sus encantadores parques, Kampa es el lugar perfecto para relajarse y disfrutar de la naturaleza. La isla alberga el Museo Kampa, que exhibe una impresionante colección de arte moderno y contemporáneo. Además, pasear por sus calles empedradas te permitirá descubrir rincones encantadores y vistas espectaculares del Puente de Carlos y el Castillo de Praga. No te pierdas el Muro de John Lennon, un símbolo de paz y libertad decorado con coloridos grafitis y mensajes de esperanza.
Consejos útiles si vistas Praga
Para aprovechar al máximo tu visita a Praga, aquí tienes algunos consejos prácticos:
- Transporte: Praga cuenta con un eficiente sistema de transporte público que incluye tranvías, autobuses y metro. Comprar un pase de transporte público puede ser una opción conveniente y económica para moverse por la ciudad.
- Moneda: La moneda oficial de la República Checa es la corona checa (CZK). Aunque muchos lugares aceptan tarjetas de crédito, es recomendable llevar algo de efectivo para pequeñas compras y propinas.
- Idioma: El idioma oficial es el checo, pero en las zonas turísticas es común encontrar personas que hablan inglés. Aprender algunas frases básicas en checo puede ser útil y apreciado por los locales.
- Seguridad: Praga es una ciudad segura para los turistas, pero como en cualquier destino turístico, es importante estar atento a tus pertenencias y evitar áreas poco iluminadas por la noche.
- Clima: Praga tiene un clima continental, con inviernos fríos y veranos cálidos. La mejor época para visitar es durante la primavera y el otoño, cuando el clima es más suave y hay menos turistas.
Historia praguense
La historia de Praga se remonta a más de mil años. Fundada en el siglo IX, la ciudad ha sido un importante centro político, cultural y económico de Europa Central. Durante la Edad Media, Praga se convirtió en la residencia de los reyes de Bohemia y más tarde en una de las principales ciudades del Sacro Imperio Romano Germánico. La ciudad floreció bajo el reinado de Carlos IV en el siglo XIV, quien fundó la Universidad Carolina, una de las universidades más antiguas de Europa.
Praga también ha sido escenario de importantes eventos históricos, como la Defenestración de Praga en 1618, que desencadenó la Guerra de los Treinta Años. En el siglo XX, la ciudad fue ocupada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial y más tarde se convirtió en parte del bloque comunista bajo la influencia soviética. La Revolución de Terciopelo en 1989 marcó el fin del régimen comunista y el inicio de una nueva era para Praga y la República Checa.
Arquitectura de la capital de la República Checa
Uno de los aspectos más destacados de Praga es su arquitectura. La ciudad es un verdadero museo al aire libre, con una mezcla de estilos que van desde el románico y el gótico hasta el barroco, el renacentista y el art nouveau. El centro histórico de Praga, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, está lleno de edificios y monumentos impresionantes que reflejan su rica herencia cultural.
El Castillo de Praga, uno de los castillos más grandes del mundo, domina el horizonte de la ciudad y es una visita obligada para cualquier turista. La Catedral de San Vito, situada dentro del complejo del castillo, es un magnífico ejemplo de arquitectura gótica. El Puente de Carlos, con sus estatuas barrocas y vistas panorámicas del río Moldava, es otro de los iconos de la ciudad.
Aquí puedes contratar una visita al Castillo de Praga.
El Reloj Astronómico en la Plaza de la Ciudad Vieja es una maravilla de la ingeniería medieval y atrae a multitudes de turistas cada hora para ver el desfile de los apóstoles. La Iglesia de Nuestra Señora de Týn, con sus torres góticas gemelas, es otro punto destacado del centro histórico.
Cultura y vida nocturna praguense
Praga es una ciudad vibrante con una rica vida cultural. La ciudad cuenta con numerosos teatros, museos, galerías de arte y salas de conciertos. El Teatro Nacional y la Ópera Estatal de Praga son dos de los principales lugares para disfrutar de actuaciones de ópera, ballet y teatro. La Casa Municipal, con su impresionante sala de conciertos art nouveau, es otro lugar destacado para los amantes de la música.
La vida nocturna en Praga es igualmente emocionante. La ciudad está llena de bares, pubs y clubes que ofrecen una amplia variedad de entretenimiento. Desde cervecerías tradicionales checas hasta modernos bares de cócteles, hay algo para todos los gustos. La cerveza checa es famosa en todo el mundo, y no hay mejor lugar para disfrutarla que en una de las muchas cervecerías de Praga.
Gastronomía praguense
La gastronomía checa es una parte integral de la experiencia de visitar Praga. La cocina tradicional checa es abundante y sabrosa, con platos como el goulash, el svíčková (carne de res en salsa de crema) y el trdelník (un dulce de masa enrollada y asada). Los mercados locales y los restaurantes ofrecen una amplia variedad de opciones para degustar la comida local.
Además de la cocina tradicional, Praga también cuenta con una escena culinaria moderna y diversa. Desde restaurantes de alta cocina hasta acogedores cafés y bistrós, la ciudad ofrece una amplia gama de opciones gastronómicas para todos los paladares.





























