Mal aliento en perros
Mal aliento en perros

El mal aliento en perros es algo que muchos dueños notan, pero a menudo no le dan la importancia que merece, pensando que es normal por la edad del animal o simplemente «porque es un perro». Sin embargo, desde el punto de vista veterinario, si el mal aliento en perros no desaparece, suele ser una señal clara de que hay algún problema, sobre todo en su boca. Estos problemas pueden necesitar la atención de un especialista en odontología veterinaria. Si no se trata el mal aliento en perros, pueden aparecer enfermedades más serias que afecten no solo su boca, sino a todo su cuerpo. Es fundamental entender que el mal aliento en perros no es algo normal y siempre justifica una revisión por un veterinario.

Causas comunes del mal aliento en perros

Cómo quitar el mal aliento en perros

El mal aliento en perros puede tener muchas causas, pero la principal suele ser la enfermedad de las encías y los dientes, conocida como enfermedad periodontal. Todo comienza con la acumulación de placa (una capa pegajosa llena de bacterias) en los dientes. Si esta placa no se quita, se endurece y se convierte en sarro. El sarro hace que las encías se inflamen (esto se llama gingivitis), se pongan rojas, se hinchen y a veces sangren. Esto ya provoca mal aliento en perros.

Si la gingivitis no se cura, el problema puede empeorar y convertirse en periodontitis. Esta es una fase más grave donde se empiezan a dañar los tejidos que sujetan los dientes, como el hueso. Con el tiempo, los dientes pueden empezar a moverse e incluso caerse, agravando el mal aliento en perros.

Otras causas frecuentes

  • Infecciones en la boca: Como flemones en la raíz de un diente o inflamaciones generales.
  • Dientes dañados: Dientes rotos, o incluso dientes de leche que no se han caído cuando debían, pueden acumular bacterias y restos de comida, generando mal aliento en perros.
  • Restos de comida o cuerpos extraños: A veces, trozos de comida, huesos o astillas de palos se quedan atrapados entre los dientes o en las encías.
  • Bultos o tumores en la boca: Aunque menos común, también pueden ser una causa.

En raras ocasiones, algunas enfermedades generales del cuerpo (como la diabetes o problemas serios de riñón) pueden provocar mal aliento en perros, pero la causa más común del mal aliento en perros está, sin duda, en su boca.

Cuándo preocuparse y actuar ante el mal aliento en perros

Pareja con perro en la plaza Mayor de Madrid
Pareja con perro en la plaza Mayor de Madrid

Es muy importante que los dueños se fijen en ciertas señales que, junto con el mal aliento en perros, indican que hay que ir al veterinario cuanto antes:

  • Olor persistente y fuerte: Si el mal aliento en perros no desaparece o cada vez huele peor.
  • Dolor o molestias en la boca: El perro parece tener dolor al comer, mastica de forma rara (quizás solo por un lado), deja caer la comida o no quiere que le toquen la boca.
  • Encías que sangran: Se ve sangre en sus juguetes, en el cuenco de la comida o directamente en sus encías.
  • Cambios al comer: Come menos de lo habitual, parece no tener hambre o solo quiere comida blanda.
  • Babeo excesivo: Más de lo normal, y a veces la saliva puede tener un poco de sangre.
  • Cara hinchada: Sobre todo si la hinchazón aparece debajo del ojo, podría ser un flemón dental.
  • Se frota la boca: Con las patas o contra muebles, como si algo le molestara.
  • Pérdida de dientes.
  • Cambios de humor: Puede estar más irritable o apático debido al dolor o molestia constante.

Darse cuenta pronto de estos síntomas es clave para evitar que el problema del mal aliento en perros y su causa se agraven, y para que el animal no sufra.

Tratamiento y prevención del mal aliento canino

Mal aliento canino
Mal aliento canino

Para tratar el mal aliento en perros que viene de un problema en la boca, lo primero es encontrar y solucionar la causa raíz. Normalmente, esto significa que el veterinario tendrá que hacerle una limpieza de boca profesional. Esta limpieza se realiza con el perro dormido (bajo anestesia general) para poder revisarle toda la boca a fondo, medir cómo están las encías y hacer radiografías de los dientes si es necesario. Durante el procedimiento, se quita todo el sarro acumulado por encima y por debajo de la línea de las encías (normalmente con un aparato de ultrasonidos), se pulen los dientes para dejar la superficie lisa y, si hay dientes que están muy dañados y no se pueden salvar, se extraen.

Pero lo más importante para combatir el mal aliento en perros es la prevención. Estas son las medidas más efectivas:

  • Cepillado de dientes diario: Es lo mejor que puedes hacer. Usa un cepillo y pasta de dientes especiales para perros.
  • Alimentación adecuada: Hay piensos especiales que están diseñados para ayudar a reducir la formación de placa y sarro.
  • Juguetes y premios dentales: Algunos juguetes y snacks masticables ayudan a limpiar los dientes de forma mecánica mientras el perro los muerde.
  • Enjuagues bucales: Si el veterinario lo considera necesario, puede recomendar algún enjuague antiséptico.
  • Revisiones veterinarias regulares: Es fundamental llevar al perro al veterinario para una revisión dental completa al menos una vez al año. Si tu perro es de una raza con tendencia a problemas dentales, o ya ha tenido problemas antes, quizás necesite revisiones más frecuentes.

La salud de la boca es una parte muy importante del bienestar general de tu perro. El mal aliento en perros no es algo que debas considerar normal; es una señal de alerta que indica que algo podría no estar bien. Si notas que tu perro tiene mal aliento en perros de forma continua, o ves alguno de los otros síntomas que hemos mencionado, no tardes en llevarlo al veterinario. Una revisión dental en una clínica u hospital que cuente con las especialidades de un hospital veterinario adecuadas, como es la odontología, permitirá saber exactamente qué le pasa. Así, se podrá establecer el tratamiento necesario y un plan para prevenir futuros problemas, asegurando que tu perro tenga una mejor calidad de vida y evitando que el mal aliento en perros sea un problema recurrente.