Viena ha sido nombrada durante ocho años consecutivos la ciudad con mejor calidad de vida del mundo. Yo tuve la suerte de vivir en la capital austriaca durante algo más de medio año y descubrí lo que la hace tan especial. Por ello, he decido compartir con vosotros mi “top 12″ de cosas que hacer en Viena. En esta lista he querido combinar algunos lugares turísticos con otras actividades menos conocidas. ¡Vamos a ello!


1. Pasear por los jardines imperiales del Palacio de Schönbrunn

Este palacio de estilo barroco hacía la función de residencia de verano de la familia de los Habsburgo. En su interior destacan los inmensos salones y las dependencias de Isabel de Baviera, más conocida como Sissí.  Entre los objetos de la emperatriz, llaman la atención los numerosos accesorios de gimnasio. ¡Tenía hasta unas espalderas!

Palacio Schönbrunn de Viena. El Magacín.

Pero si hay algo que jamás olvidaré de mis meses en Viena son los paseos mañaneros por los jardines de Schönbrunn. Nada como caminar entre calles de árboles perfectamente recortados, ardillas y flores. En los jardines encontraréis la Casa de las Palmeras, el invernadero más grande de Europa; la Casa del Desierto, la Gloriette, un laberinto y el Tiergarten, el zoológico más antiguo del mundo.

Fuente Palacio Schönbrunn en Viena. El Magacín.

Cada año a finales de Mayo la Orquesta Filarmónica representa en estos jardines de forma gratuita el Concierto de una Noche de Verano.


2. Disfrutar de un desayuno en el Café Central de Viena

El café y las tartas están presentes en el día a día de Viena. De hecho, la tarta Sacher que todos conocemos a base de chocolate y compota de albaricoque nació en esta ciudad. El Café Central es un lugar excelente para degustar la parte más dulce de la gastronomía Austriaca como la ya citada Sacher Torte, el Apfelstrudel o los Kaiserschmarrn. Como curiosidad, en este local tomaron café el neurólogo Freud o el revolucionario ruso Trotsky.

Desayuno en Cafe Central. El Magacín.

 

3. Lugares secretos: El pasaje Ferstel o Freyung

El Café Central se ubica dentro del Palacio Ferstel y una de sus entradas conecta con el pasaje Ferstel/Freyung, una galería comercial con mucho encanto. Encontraréis principalmente tiendas de comida gourmet y un coqueto restaurante. Este pasadizo conduce a una plaza presidida por una fuente preciosa que simboliza el espíritu del Danubio.

Viena Café Central. El Magacín.

 

4. Visitar los Mercados de Navidad

Cuando llega la Navidad la ciudad se inunda con un olor mezcla de currywurst, punsch y glühwein. Las calles se visten con luces de colores y casetas donde la gente disfruta de los amigos mientras compran decoraciones para el Árbol de Navidad. Aquí os dejo un artículo con los mejores Mercados de Navidad para los que estéis pensando en conocer la ciudad en Invierno.

Luces de Navidad en Viena. El Magacín.

 

5. Callejear por el barrio de NeuBau

Este barrio de estilo bohemio está hecho para pasear. Se puede disfrutar de los escaparates de sus tiendas de diseño o comer en sus restaurantes y cafeterías. Os recomiendo la cafetería Pure Living Bakery de la calle Burgasse, un lugar de estilo playero para refugiarse del frío vienés con un café en la mano y un trozo de tarta en el plato.

 

6. Ver una obra teatral o un ballet en la Ópera de Viena

En la capital donde vivieron dos de los grandes compositores de la historia, Mozart y Beethoven, la música juega un papel primordial. La Ópera Nacional de Viena es reconocida mundialmente y ofrece obras de todos los géneros a precios asequibles (ver una representación de pie cuesta 4€). Además, de abril a junio y en septiembre y diciembre se dispone una pantalla en la fachada del edificio que retransmite las actuaciones en directo.




 

7. Pasear por el canal del Danubio

En las orillas del Danubio encontraréis una vía por dónde caminar o montar en bicicleta. Esta zona es muy frecuentada en verano, pues las terrazas de los bares se llenan, se organizan conciertos y hasta se disponen playas de arena en algunas zonas del canal. También se pueden contratar cruceros en barco por el río entre abril y octubre.

Vistas del Ayuntamiento de Viena. El Magacín.

8. Disfrutar de la noche en la azotea del Hotel 25 hours.

Con su lema “We are all mad here”, aquí todos estamos locos si lo traducimos al castellano, este hotel es diversión pura. En la última planta de este original alojamiento, ubicado en Volksgarten, encontraréis un bar con terraza cuidadosamente decorado que se abarrota cada fin de semana. Aunque el hotel es un cuatro estrellas las bebidas no son caras, la copa de vino cuesta 3€.

 

9. Admirar la belleza de la Biblioteca Nacional

Esta Biblioteca es la mayor de estilo barroco del mundo y se encuentra dentro del Palacio Imperial de Hofburg. Lo más representativo es la cúpula decorada con frescos de Daniel Gran y la escultura central. El acceso al interior se sitúa en la plaza de Josefsplatz y su precio es de 7€.

 

10. Ver El Beso de Klimt en el Palacio del Alto Belvedere

Gustav Klimt es un pintor austriaco conocido mundialmente por utilizar el oro en sus pinturas. En este cuadro el autor se representa a sí mismo besando a su mujer, Emelie Flöge. La mayoría de sus obras se alojan en el Museo del Belvedere Superior (Judith, Adam y Eva, Fritza Riedler, etc.) y otras como Muerte y vida se recogen en el Museo Leopold de MuseumsQuartier.

Palacio Belvedere en Viena. El Magacín.

 

11. Tomar el sol en la plaza de MuseumsQuartier

En cuanto aparecen los primeros rayos de sol todos los vieneses se lanzan al patio interior para tomar el sol en las estructuras geométricas que hacen la función de sofá. En fechas señaladas encontraréis en esta plaza espectáculos, música en directo e incluso comida gratis. ¡Es un lugar estupendo para descansar en verano y hay WIFI gratis!

Parlamento y Ayuntamiento de Viena. El Magacín.

12. Bailar un vals en un ball

En enero y febrero tienen lugar la mayoría de balls o bailes en los que el rey de la pista es el vals. Dichas celebraciones suelen realizarse por y para colectivos como estudiantes de universidad, médicos, juristas, científicos… Pero otros están abiertos al público, aunque hay que pagar una entrada que no es barata. Destacan el Opernball realizado por la Ópera Nacional de Viena, el baile de Nochevieja en Hofburg o el Baile de las Flores en el maravilloso Ayuntamiento de Viena.


Espero que te haya gustado esta entrada y que la información te sea útil en tu próximo viaje a esta ciudad que seguro te enamorará.

 

Artículo escrito por Irene Ruiz, autora del blog de viajes Lightning Trip.

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