La lectura de Borges es imprescindible, pero se enfrenta con una idea socialmente instalada: el abordaje de sus textos es demasiado complejo. Por esta razón, en este artículo, se propondrá explicar los ejes temáticos [1] de la obra de Jorge Luis Borges, precisamente para comprender la visión de mundo que se encuentran en sus relatos [2]. Sus temas recurrentes como lo ilusorio de la realidad, la revelación, el microcosmos, lo intelectual, lo lingüístico, lo matemático, lo filosófico y la concepción religiosa son imágenes reiteradas en su ficción. 

Es necesario en la obra de Borges hacerse dos preguntas: ¿qué es la literatura? ¿Y cómo comprender a Borges? Las posibles soluciones a estas preguntas nos llevan a la comprensión cabal del sentido y significación de las ficciones de Borges.




Ejes temáticos

De muchas maneras se intentó definir a la literatura. Una posible definición sería una obra de “imaginación”, en el sentido de ficción, de escribir sobre algo que no es literalmente real. En cambio, siguiendo con esta definición, las tiras cómicas de Superman o de Batman refieren a temas inventados pero no se consideran como obras literarias y quedan excluidos de la literatura.

Quizá haya que definir la literatura no en su carácter imaginario sino en su empleo característico de la lengua. Según el formalismo ruso [3], la literatura consiste en una forma de escribir, una organización especial del lenguaje. La obra literaria es un hecho material cuyo funcionamiento puede analizarse como se examina el de una máquina. La obra literaria está hecha de palabras, pero no del lenguaje ordinario en que se habla en la vida diaria.

En el lenguaje rutinario de todos los días, nuestras percepciones de la realidad y nuestras respuestas a ella se enrancian, se embotan o, como dirían los formalistas, se automatizan. La literatura, al obligarnos en forma impresionante a darnos cuenta del lenguaje, refresca esas respuestas habituales y hace más ‘perceptibles’ los objetos.

Siguiendo con la definición de los formalistas de literatura, el problema con Jorge Luis Borges es que se deja la definición de literatura a la forma en que alguien decide leer, no a la naturaleza de lo escrito. Es verdad que muchas de las obras que se lee como literatura en las instituciones académicas fueron “construidas” para ser leídas como literatura, pero algunos textos Borges se pueden considerar filosóficos. Es decir, es literatura pero termina siendo apreciado por su valor arqueológico.




Por eso, a continuación explicaré los catorce ejes temáticos recurrentes en la obra de Borges:

_La realidad incomprensible

_El microcosmos que cifra el macrocosmos

_El universo es ilusorio

_Un hombre es todos los hombres

_El satori

_El tiempo

_El coraje

_Autobiográfico

_El destino

_Paternidad o identidad incierta

_La duda.

_Civilización versus barbarie.

_Creencias y religión.

_Diada memoria/ olvido.

 

Estos temas son tratados por el narrador con un propósito que es permitirle generar un espacio narrativo. Dicho en otra forma, los escritores rescriben todas las obras literarias que leen. Es decir, leer equivale siempre a rescribir. Es lo que hace Borges al tomar una historia ya conocida y cambiarle una parte para darle otra forma: la forma borgiana [4].




1) La realidad incomprensible

En este primer eje temático, Borges parte de la convicción de que el mundo es imposible de reducir a ninguna ley humana. Sin embargo, los protagonistas de sus relatos no pueden eludir el intento de buscarle un sentido a ese mundo, le busca el modo de evadirse de la realidad. Pero Borges en toda su obra hace un esfuerzo por salir a su encuentro y comprender ese mundo.

Entonces, el mundo es incompresible porque es creación de un Dios extraño que ya no se acuerda de haberlo creado. Esto nos aproxima a la idea de una creación imperfecta, al ser caótico, no tiene ninguna coherencia interna, debido a la inhabilidad de Dios o a lo inacabado de su proyecto. Además, el universo está regido por leyes divinas, incomprensibles para los humanos y determinando una convivencia caótica.

2) El microcosmos que cifra el macrocosmos

Existe otra versión del universo que consistiría en la existencia de un poder mágico que diera la explicación en forma instantánea. El planteo en una realidad apretada que daría el acceso hacia la entrada del universo. Este objeto puede ser un libro, una letra en un libro o el nombre propio de un dios. Es decir, este eje temático es una realidad minúscula que puede contener la vastedad del universo.

3) El universo es ilusorio

El mundo es ilusorio se refiera a un sueño o a una pesadilla de alguien (quizás un dios o un hombre). También hay otros elementos que agravan la índole irreal del mundo como los espejos, los sueños, la pesadilla, la literatura. Crear ficciones es sumar irrealidades al mundo irreal; la tarea del escritor no es otra cosa que multiplicar la irrealidad del mundo. La tragedia sobreviene al pensar qué pasa cuando el soñador se despierte o cuando dejemos de percibir el mundo.

4) Un hombre es todos los hombres

Esta idea de que lo que hace un hombre lo hacen otros hombres tiene una explicación filosófica. En primer lugar, podemos mencionar el planteo panteísta [5] que distingue que cualquier criatura es toda criatura, es decir, todos nosotros somos la misma cosa. En segundo lugar, la condición del hombre es explicada por su naturaleza humana que encarna a toda especie posible.

5) El satori

El término “satori” proviene del japonés y su significado da cuenta de una revelación, es decir, es el momento en que se descubre de forma clara un momento de comprensión al nivel más alto. A su vez, se vincula con el choque espiritual, intuitivo, poético del budismo zen que hace cambiar por completo el sentido de la vida y del universo del que lo recibe.

6) El tiempo

El conflicto del tiempo es ese pasar, fluir, nos queda la memoria que está hecha, en buena parte, de olvido. O sea, somos los mismos y el misterio reside en ser algo cambiante en lo permanente. Se considera que los ciclos repetidos infinitamente no son idénticos sino similares: haremos o diremos cosas parecidas, habrá consonancias distantes. Por ejemplo, toma un relato de la antigüedad, lo narra brevemente y le cambia el formato. Es decir, hay un paralelismo entre ambos relatos, pero Borges lo saca de lugar para llevarlo a otro mejor.




7) El coraje

En la obra de Borges, el coraje se interpreta por el asombro y el compadrito (es visto como una cualidad argentina) en sus relatos. Lo que hace el narrador es contarnos un duelo (la mayoría son con cuchillos) y que el enfrentamiento de dos corajes es llevado a la violencia. Es decir, como dice Beatriz Sarlo: “El duelo y la venganza restablecen una ley no escrita” [6].Esto sería para Borges la síntesis de nuestra historia nacional.

8) Autobiográfico

Ricardo Piglia [7] utiliza el término linaje para referirse a la parte autobiográfica de Borges. Lo divide en dos partes: materno y paterno. En el primero, aclara que la familia materna es la de los emblemas de la jerarquía social. En cambio, la familia paterna queda asociada con la carencia de tradición, los prestigios del saber y de la cultura. Por mi parte, utilizo autobiográfico porque es más abarcativo a cuestiones que le pasaron al mismo Borges (como la ceguera o ser bibliotecario) y no le pasaron a sus familiares.

9) El destino

Según lo expresa Borges, pareciera que el hombre no hace su destino libremente ni se basa en el azar, sino que todo está previamente determinado. Es decir, que la idea de la vida humana está marcada por “algo” o “alguien” es frecuente en su obra y se ve en episodios con una enorme capacidad de significar el “destino” de un personaje.

10) Paternidad o identidad incierta

¿Qué entendemos por identidad? sería aquel núcleo del cual se conforma el yo. La identidad es algo irrepresentable que solo se puede mencionar pero nunca representarla en términos definitivos por lo cual es necesario hablar del término identificación. O sea, la formación de la identidad es un proceso que comienza a partir de ciertas condiciones propias de la persona y presentes desde el momento de su nacimiento.

En Borges, el concepto de paternidad o identidad incierta ayuda o permite entender mejor el proceso de construcción del personaje. Este se forma otorgándose una imagen compleja sobre sí mismo y le permitirá tener la capacidad de comportarse de formas diferentes según el contexto en el que deba actuar. Es decir, la realidad de su identidad personal nunca se clarifica para el personaje

11) La duda

La incertidumbre rodea la obra de Borges, pareciera que la duda es vital en todas las decisiones que toma el narrador en sus relatos. Esa vacilación que se menciona al no saber un lugar preciso o confundirse el apellido de un personaje o la utilización de las palabras “acaso” o “quizás”, marcan a un narrador atravesado por la duda. Es decir, no hay certeza de lo que cuenta, porque el narrador no constató la veracidad de los hechos.

12) Civilización versus barbarie [8]

En la literatura borgeana, se observa una mirada etnocentrista sobre los personajes. El etnocentrismo es un concepto elaborado por la antropología para mencionar la tendencia que lleva a una persona o grupo social a interpretar la realidad a partir de sus propios parámetros culturales. Es decir, sostiene y propone que la propia cultura y la propia raza resultan ser superiores al resto, a la vez que suele brindarle un tratamiento peyorativo a los otros grupos étnicos y culturas.

En la literatura de Borges, el compadrito vive aferrado al cuchillo, porque es su forma de vida. Es decir, es el símbolo de la barbarie que obra por instinto a falta de razón. En ellos se perpetúa la barbarie primitiva y colonial. Es decir, traería la detención de todo progreso y un retroceso a la barbarie. En cambio, el personaje europeo que posee cultura, razón y conocimientos es el símbolo de la civilización.

13) Creencias y religión

Borges oscila entre el agnosticismo, el teísmo y un panteísmo que es mucho más que un dato anecdótico de su experiencia espiritual. Dicho eso, la creencia o la cosmología de Borges es compleja y no puede reducirse a decir que Borges creía o no creía en Dios. En su obra, se ven pueden apreciar las creencias que el narrador borgiano y sus personajes adoptan.

El escritor argentino tuvo una especial inclinación por el panteísmo siendo uno de sus autores preferidos Spinoza. Podemos denominar al panteísmo como una teoría que trata de suturar una ontología escindida entre el tiempo y la eternidad, siendo tres elementos que intervienen: Dios, el mundo y el hombre.

A su vez, como explicamos antes, el mundo cristiano puede entenderse como una especie de obra de teatro, donde los hombres representan ante Dios un papel. Los personajes cumplen un papel escenificando un drama o una comedia y Dios conoce todos los actos, y todas las escenas. Además, las intertextualidades de la Biblia logran conexiones originales o correspondencias entre el cielo y la tierra, logrando el sello de la unidad.

14) Diada memoria/ olvido

La obra de Jorge Luis Borges posibilita echar una mirada original a la configuración de la diada memoria y olvido. Sucede que en el mundo interno de los personajes borgianos, el olvido y la memoria se dan en forma conjunta y se condicionan recíprocamente: logran un punto de cruce en el tema del tiempo.




Conclusión

Resumir a Borges y a sus ejes temáticos en pocas hojas no es tarea fácil. En sus enigmas y sucesos de cierto elemento, se logra captar la verdadera capacidad que contiene. Por tanto, leer a veces, no es lo mismo que comprender y eso es precisamente lo que sucede al leer la narrativa de este escritor.

Borges logró jugar con los textos de tal manera que convirtió al lector en cómplice, permitiendo que cada vez que se lean sus obras, aparezca una nueva sorpresa y se las vuelvan a releer. La perfección literaria de Borges lo ubica en la centralidad de la literatura argentina y varios de sus textos evidencian una gran comprensión de lo que es una identidad nacional.

Además, eligió un conjunto de temas a los que vuelve recurrentemente y les ha impuesto la impronta de su tratamiento. Aquellos temas que encontramos en diferentes ámbitos: en las doctrinas, en las filosofías, en la teología, en la autorreferencia, en el universo, en el coraje, en el tiempo, en la eterna duda, entre otros. Siguió patrones que se repiten una y otra vez, y que terminan pareciendo una variación sobre un tema común.

 

Notas 

[1] Los ejes temáticos serán desarrollados y ejemplificados en los cuentos de Borges en los próximos artículos.

[2] Hago una pequeña aclaración sobre las palabras “historia” y “relato” que se utilizan en este artículo. La historia es la diegesis (lo que se cuenta), el significado, el contenido, la anécdota, el tema, etc. También es el resumen de lo que pasa, los hechos, los contenidos, el tema de que trata. Es decir, el dictum. En el plano del relato, aparece la forma, el canal, la estructura, el modo que adopta esa historia. Modus, el significante, no el contenido sino la forma.

[3] Se considera Formalismo ruso a la primera reflexión sistemática, o más o menos sistemática, sobre la literatura surgida en el siglo XX. Es decir, formalistas que, en rigor, preferían llamarse a sí mismos “cultores del método formal”, pero formalistas es el nombre que le dan los enemigos del Formalismo al Formalismo. O sea, a nosotros nos queda el nombre que los enemigos del Formalimo les dieron a los formalistas, acusándolos un poco de que solamente se preocupaban por la forma y no por otras cuestiones, cosa que al principio es un poco así.

[4] Algunos críticos utilizan la palabra “borgeano” en vez de “borgiano”. Me inclino por la última, porque los nombres propios tienen clasificadores nominales que se comportan como sufijos, salvo una excepción que son los que no tienen un tradicional “significado”.

[5] Hay varias versiones del panteísmo. En este artículo, se hace referencia al panteísmo que precede incluso a la distinción entre Dios y el mundo: es el que caracteriza a la espiritualidad oriental y al budismo.

[6] Beatriz Sarlo. Borges, un escritor en las orillas. Borges Studies Online. Online. J. L. Borges Center for Studies & Documentation. http://www.borges.pitt.edu/bsol/bse7.php (recuperado el 27 de diciembre de 2017, 18.55 h)

[7] En Punto de Vista. Año 2, N°5. Buenos Aires, 1979. 3-6.

[8] Para entender más sobre este eje temático en la literatura y el pensamiento argentino recomiendo leer Facundo o civilización y barbarie en las pampas argentinas de Domingo Faustino Sarmiento.

 

Un artículo de Emiliano Javier Vazquez

 

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