Mantener el orden es complicado, pero si se trata de facturas, fotocopias, resguardos y otros documentos la cosa se vuelve peliaguda. A veces se nos pasa por la cabeza deshacernos de todo ya que casi nunca necesitamos esos documentos que acumulamos sin fin. Sin embargo, de cuando en cuando necesitamos uno de esos papelitos y acabamos con la casa toda revuelta por localizarlo. ¿Cuál es la mejor manera de tenerlo todo organizado? Os proponemos jugar con sobres cuadrados para que la próxima vez que necesitemos encontrar la garantía del tostador no empleemos toda la tarde.

 

Sácalo todo y organízate

Antes de ponernos a organizar es necesario saber qué es lo que tenemos. Dedica unas horas a seleccionar los documentos que tienes que conservar y tira al cubo de reciclaje los que no vas a necesitar nunca más. Asegúrate de que no contienen información personal relevante. De ser así, utiliza una trituradora de papel o rómpelos en pedacitos bien pequeños.

 

Clasificar es la base para ahorrar tiempo

Una vez tengas todos los documentos que quieres conservar empieza a hacer pilas con ellos. Dedica un par de minutos a pensar qué grupos de documentos te conviene hacer en tu caso. Puedes juntar todas las facturas relacionadas con la casa por un lado, los documentos relacionados con el estudio por otro, la garantía de los electrodomésticos en otro montón, las instrucciones en otro grupo, las postales y felicitaciones por otro… Busca la organización que tenga más sentido para tu caso.

 

Sobres de varios tamaños y colores

Una vez hechos estos montoncitos, vamos a asegurarnos de que no se pierden. ¿Cuál es la mejor forma? Sobres con etiquetas para saber qué es lo que hay en cada uno. Para recordar mejor en qué sobre metemos cada montón y nos sea más fácil acceder a ellos cuando lo necesitemos, os proponemos utilizar sobres de distintos colores y tamaños. La mayor parte de personas tenemos mucho más desarrollada la memoria visual por lo que al utilizar este método recordaremos mejor dónde hemos guardado cada cosa.

 

No obstante, no estará de más utilizar etiquetas o escribir en cada sobre qué es lo que contiene. Os recomendamos utilizar sobres cuadrados de distintos tamaños para optimizar el espacio.

 

Carpetas clasificadoras o cajas

¿Qué hacemos con todos esos sobres? Una vez organizados escogemos de nuevo la solución que mejor se adapte a nuestro hogar y a nuestras necesidades. Podemos utilizar carpetas clasificadoras para meter los sobres con documentos que no vamos a necesitar a corto plazo. Los documentos que vayamos a necesitar pronto los podemos dejar en una caja o cesta para tenerlos a nuestro alcance. En esa misma cesta también podemos colocar los sobres en los que necesitamos continuar guardando documentación o facturas.

 

Constancia para mantener el orden

Una vez tengamos todo clasificado es importante continuar siendo constantes. Cuando recibamos la factura de algún recibo por correo, por ejemplo, nos desharemos del sobre y de la publicidad que pueda contener. De este modo reduciremos la cantidad de papeleo a ordenar.

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