Hablar de la obra del gran H. P. Lovecraft es, posiblemente, tratar de indagar en el conocimiento de los nebulosos y crípticos pilares que constituyen el terror del siglo XX. Admirador de Edgar Allan Poe y de Lord Dunsany (al que conoció gracias a la mediación de su esposa, Sonia Half Green Lovecraft), el terror de éste se individualiza de todo lo anterior por trascender la mera lógica —en donde incluiríamos también todos los baremos de leyes físicas—, en favor de abominables y fascinantes realidades paralelas que nos sumergen en el marco incontestable de un mundo onírico.

Por desgracia para el mundo del arte—no sólo literario, pues el germen lovecraftiano afortunadamente ha trascendido del mero papel—esta imaginería única se extinguió un 15 de marzo de 1937; a partir de ese instante, sería su amigo August Derleth el que iniciaría una campaña revisionista y de edición de sus múltiples—y a cada cual mejor—cientos de relatos.

Sin embargo, diríamos que el llamado “efecto Lovecraft” se originó mucho antes. El extraño magnetismo del maestro de Providence, junto a su camaradería y generosidad, lo llevaron a convertirse en el vértice de un grupo de autores—estilísticamente heterogéneos—cuyos aportes terminarían conformado el corpus conclusivo de los Mitos de Cthulhu. De esta manera, nació el “Círculo”, el “Círculo de Lovecraft”, teniendo por base un epicentro epistolar entre éste—ya asiduo participante de la revista “Weird Tales” —, y diferentes escritores con un mayor o menor impacto en publicaciones de carácter pulp, que se vieron atraídos de forma irremisible por los entes, mundos y sueños en los que se embarcaba el escritor con cada uno de sus relatos.


Para muchos, el “Círculo de Lovecraft se anticipa al mundo de internet, por el hecho de la interacción de conceptos, ideas y personajes con un eje de suerte en común—interrelaciones un tanto “virtuales”, creando además una metodología por la cual cada uno tenía asignado un seudónimo (Nick) —. El resultado de este experimento, que se prolongó durante años, fue un aumento prodigioso en la historiografía de los Mitos de Cthulhu.

Desde un punto de vista socio-cultural, el Círculo de Lovecraft retoma también la camaradería literaria del romanticismo—quizá la Hermandad Prerrafaelita sea su gran esqueje tardío—reuniendo a toda una nueva generación de autores noveles con nuevas concepciones acerca del cuento de terror, lejos del encadenado y esperpéntico miedo victoriano, y mucho más próximos al horror intangible de las profundidades de la mente—acaso vinculadas con el pasado de nuestro planeta—. August Derleth, Clark Ashton Smith, Frank Belknap Long, Donald Wandrei o Robert Bloch son algunos de los integrantes de esta nueva vertiente de terror que originaría el llamado Horror Cósmico.

Tras de éstos, surgió toda una nueva generación de autores que empezaron a plantar sus semillas en el “universo Lovecraft” —en ocasiones, replanteando la propia estructura de los mitos—. Este Neo Círculo lo integraron escritores de la talla de Ramsey Campbell —quien realizó notables aportaciones a los Mitos de Cthulhu al introducir en su panteón nuevas divinidades como Gla’aki y Daoloth, dos nuevos grimorios: “Las Revelaciones de Gla’aki” y “El libro innombrado de Johannes Pott”, para innovar, además, añadiendo material sintético y poco regular como el plástico: “Insectos de Shaggai” o “El que rasga los velos” —. Destacar también las aportaciones que el propio rey del terror actual (Stephen King) ha hecho en algunas de sus obras, como por ejemplo “La niebla”.

Como nota decir que la editorial Valdemar ha recopilado—en varios volúmenes—muchas de estas incursiones en los Mitos de Cthulhu, tanto en su periodo de origen, como en los de su constante dinamismo y cambio.

Pero, centrémonos ahora en obras actuales en las que autores contemporáneos han manifestado una versión nunca antes vista de lo qué es el Horror Cósmico, y de cómo emplearlo—incluso, transmutarlo—.

 

Lovecraft en el País de Nunca Jamás: Mamatas, Jesús Cañadas, Richard A. Lupoff…

I Am Providence, de Nick Mamatas

Esta historia escalofriante tiene lugar en una convención anual de Lovecraft llamada Summer Tentacular que se desarrolla en Providence. Ahí es donde los fanáticos, académicos y escritores comparten su amor común por la ficción lovecraftiana. La escritora de terror Colleen Danzig es nueva en la escena de la convención, pero, está bastante segura de que un cierto grupo de fanáticos —aquellos que piensan que los Dioses Exteriores son reales, incluidos los coleccionistas de libros—creerán exageradamente en este paradigma. Poco después, el compañero de cuarto de Colleen, un novelista insoportable llamado Panossian, termina siendo asesinado y su rostro cuidadosamente eliminado. Excepto por unos pocos policías locales, el evento pasa desapercibido. Ahí es cuando Colleen decide tomar cartas en el asunto…

Como vemos, esta historia juega con el hecho histórico de la propia cosmología lovecraftiana; es decir, abarca con naturalidad la idea de que Lovecraft no ideó, sino que describió lo que realmente pudo vivir. Podríamos hacer un símil con la película “Hook” (Steven Spielberg), donde Peter Pan es un cuento para niños dentro del propio mundo de Nunca Jamás.

Ediciones de Lovecraft. El Magacín.

Similar a la obra de Mamatas, podemos hablar de la de un autor patrio, Jesús Cañadas, que juega con un planteamiento parecido: Los nombres muertos (Premio Celsius a Mejor Novela 2013) topa con los propios maestros del Horror Cósmico (Frank Belknap Long o Robert E. Howard), como meros títeres de su propia creación. Todo ello, en un constante juego creativo con el mito del Necronomicóm—el grimorio ficticio más relevante de la narrativa lovecraftiana—. Os dejamos el enlace a la web de Cañadas, en donde encontraréis información sobre esta obra más que original.

Y ¡cómo no hablar de una obra inhóspita!, una de esas que se adentra en el horror engendrado por el ser humano: El Libro de Lovecraft, de Richard A. Lupoff, en donde se constituye una meticulosa recreación de los años 20, junto a un escabroso capítulo basado en el desarrollo y propagación de las ideas nazis por la totalidad del globo.

Es una obra humanista, social que, sin embargo, emplea de forma vertiginosa la figura de Lovecraft y compañeros (Frank Belknap Long, Robert E. Howard, Clark Ashton Smith…). Este volumen se puede encontrar publicado por nuestra nave insignia, Valdemar Ediciones.

 

La caja de Pandora de Howard

Jonathan L. Howard es un escritor británico y diseñador de videojuegos, conocido principalmente por sus novelas sobre Johannes Cabal, el Nigromante. En 2015, Howard publicó Carter and Lovecraft, una novela en la que se genera una mezcolanza entre la ficción noir y el propio terror cósmico, tomando como pretexto a un descendiente del propio maestro de Providence, Emily Lovecraft.

De esta manera, la descendiente de un linaje weird y un joven detective, Daniel Carter, unirán sus fuerzas para desentrañar el misterio de los Dioses Exteriores.

Hemos de decir que, su continuación Después del fin del mundo, tiene un mayor trasfondo y maduración con respecto a su antecesora, por varios motivos; el primero de ellos es la existencia y mutabilidad de una realidad alternativa, que se fusiona con una distopía en la que también aparecen los nazis. Además, tiene un trasfondo ético, religioso y geopolítico, que se combina con la cosmología lovecraftiana. Una novela más que curiosa que juega con el trasfondo de un Lovecraft imbuido en su propio universo.


Johnson y Kiernan: pioneras de los sueños

The Dream-Quest of Vellitt Boe de Kij Johnson

En esta novela inquietante, Kij Johnson embarca a sus lectores en un viaje a través de un paisaje de ensueño —que nos recuerda a la escritura extraña y maravillosa de Lovecraft —.

La protagonista, la profesora Vellitt Boe, que enseña en el prestigioso Ulthar Women’s College, descubre que una de sus alumnas más dotadas se fuga con un soñador del mundo de la vigilia. Debido a que la estudiante en cuestión podría ser la única que salvase a la humanidad, Vellitt decide ir a buscarla, introduciéndose en paisajes nada anodinos junto a criaturas de pesadillas…

Libros de Lovecraft. El Magacín.

La fascinante historia de Johnson es tanto un comentario de ficción lovecraftiana, como un ejemplo de ello.

Aquí haremos un inciso para introducirnos en lo que —para nosotr@s—constituye una relevante e inigualable catarsis psico-emocional en las obras de Lovecraft y es, ni más ni menos, que el conjunto de lo que podríamos catalogar como su Ciclo de Aventuras Oníricas: compendio de obras que el maestro de Providence dedicó a las Tierras del Sueño. Un mundo o plano paralelo al nuestro, al que determinadas personas viajaban durante sus etapas de sueño—y también en procesos de vigilia —utilizando las llamadas Llaves de Plata, objetos mágicos que permitían abrir las múltiples puertas que separan el mundo del desvelo del de la propia realidad onírica. Uno de sus relatos más llamativos es “Los gatos de Ulthar”, que puede vincularse con la obra de la propia Johnson.

¡Es una verdadera lástima que este legendarium (entiéndase así) de horror y deformidad que son las Tierras del Sueño, haya sido poco explotado por autores envueltos en el halo lovecraftiano! Es por ello que vamos a hablar de Caitlín R. Kiernan, autora irlandesa que, a pesar de ser poco conocida en nuestro país, nos ha dejado un gran sabor de boca con obras como La mujer ahogada (publicado en Valdemar) y, por supuesto, con Agentes de Dreamland editado por Tor Books, y trasladado a España de la mano de Lee Runas en una edición en tapa dura magnífica.

La autora plantea una visión más realista y cruda de los mitos, haciéndose partes de la cotidianidad más absoluta; sumergiéndonos en un mundo oscuro y descorazonador, en el que los humanos son meros juguetes rotos que esperan a que una vil amenaza cósmica les extinga. Y lo más llamativo es que juega con la existencia de las Dreamlands, reorganizando la manera de entenderlas y a su vez, de comprender el propio Horror Cósmico.

Os dejamos también, el enlace a nuestra reseña acerca de esta novela corta.


Charles Stross y la matemática lovecraftiana

Si deseáis un libro con reflexiones filosóficas y metafísicas, si amáis el horror cósmico, la sátira e hilar vuestra relidad con otra, parcialmente distorsionada…, entonces, ha llegado la hora de que os adentréis en El archivo de atrocidades de Charles Stross.

Se hace muy difícil encasillar esta obra que se encuentra a lomos de una fantasía urbana hard de horror cósmico lovecraftiano, tecno-thriller de espías y ciencia ficción de especulación-informática-cuántica, inmersa en un mundo paralelo al de la pura sátira—que no, al de la comedia humorística—. Stross es un devorador de prosa. El archivo de atrocidades es una mezcolanza de géneros, de estilos, con un trasfondo centrado en la mitología lovecraftiana, pero que se basa en lo que podríamos llamar “la matemática del horror”.

Insólita Editorial inaugura su catálogo por todo lo alto con este primer Expediente de la Lavandería. Y es esta editorial la que está introduciendo en España un marco novedoso de lo fantástico, con obras como El Largo Viaje a un Pequeño Planeta Iracundo (Becky Chambers) o Todos los Pájaros del Cielo (Charlie Jane Anders). Además, la edición de Insólita Editorial se completa con el ensayo En la Fábrica de Miedo, donde el autor disecciona sus influencias para escribir acerca de esta historia; hablándonos de los vínculos que existen entre el thriller de espionaje y el horror cósmico, dándonos claves literarias de otras obras que han tocado palos similares.

 

La balada de Tom el Negro: el viaje por los (macabros) años veinte

Tras Agentes de Dreamland (Caitlín R. Kiernan), el sello Lee Runas se encauza hacia una colección de obras cortas del género fantástico —en concreto, de terror—, que replantean de una u otra forma nuestra propia visión de la realidad.

La balada de Tom el Negro (British Fantasy Award y Shirley Jackson Award 2017) es una “historia inspiradora”—a la hora de concienciar acerca de los problemas migratorios de esa época—. El autor nos envuelve en el hálito social de la norteamérica de principios del XX, con el racismo propio del White Power.

Victor LaValle plantea “lo básico” para encontrarnos ante la contemplación de una obra sensacional, obra en la que se atornilla un nuevo concepto de las obras lovecraftianas pues, existe una mentalidad mucho más madura a la hora de esquematizar la cosmología de Lovecraft. Además, juega muy bien con lo esotérico para llevarnos hasta el cénit del horror: Cthulhu.

Aprovechamos para dejarles nuestra reseña acerca del volumen de Víctor Lavalle.

Emilio Bueso y la entropía del Horror Cósmico

Uno de los más destacados herederos del legado de Lovecraft es el castellonense Emilio Bueso.

En Extraños eones, Bueso incorpora componentes de denuncia y compromiso social que refrescan y actualizan el panorama ‘cthulhiano’. Con ironía, Bueso flagela los hábitos de consumo, y despereza a los Mitos de su habitual asepsia a la hora de tomar partido por causas realistas.

Bueso se ha convertido en ‘lovecraftiano’ también por relatos como Innsmouth, Massachusetts (publicado en la antología Los nuevos Mitos de Cthulhu, Edge Entertainment). Os diremos que en él — y con su característico estilo incisivo—, el autor llega a retratar un siniestro desfile de huestes batracias…

Y es que, Bueso es Bueso. ¡Único e inimitable! Un autor fiel a su estilo. Con una prosa que siempre anda en un equilibrio imposible: ¡maravillosa, pulcra e impecable!, hasta que suelta una de sus aristadas y ponzoñosas “perlas” —con el estilo duro, soez y desalmado que tanto nos gusta—. Este estilo macabro y caótico, basado en la exposición de horrores innombrables, se refleja en sus obras:Transcrepuscular y Antisolar (Saga Los Ojos Bizcos del Sol).


El horror gastronómico: Miguel Fliguer y la cocina de Azathoth

Tras un preámbulo titulado: “¿Qué tiene que ver Lovecraft con la cocina?“, Miguel Fliguer nos explica el por qué de este volumen; en él, prima la sátira y también lo jocoso, abordando la temática culinaria con la cosmología de Lovecraft. Por tanto, el libro es una curiosa mezcolanza entre ficción, terror y recetas de cocina inspiradas en seres y entornos ficticios de la obra del de Providence.

Este libro es un híbrido entre la ficción —que podríamos considerar lovecraftiana—y la propia gastronomía, por lo que la reinterpretación de la cosmología es total y absolutamente “vertiginosa”. Y es el propio S. T. Joshi el que comenta: “Ocupa un alto lugar como contribución al humor Lovecraftiano”. Para quien lo desee, el volumen dispone de su edición en castellano.

Les dejamos, también, el enlace a nuestra reseña.

 

Antologías

The Private Life of Elder Things por Adrian Tchaikovsky, Keris McDonald y Adam Gauntlett

The Private Life of Elder Things es una colección de cuentos cortos de tres autores, cuyas historias se centran en el lugar en el que nuestro mundo se encuentra con el orbe de los extraterrestres antiguos; allí—ahondando en los misterios del pasado—toda una cohorte de criaturas monstruosas que yacen en el olvido, aguardan el momento idóneo para regresar (haciendo repentinas apariciones en viejos pueblos rurales y comunidades que continúan idolatrándolos).

Podríamos decir que esta antología no supone una novedad como tal, pues ya los propios integrantes del primigenio “Círculo de Lovecraft” se centraba en este punto. Lo curioso e ingenioso, es la forma en la que estas historias se plantean; es decir, el enfoque de los autores—sobre todo de Tchaikovsky, que procede de la literatura fantástica.

 

Arkham. Relatos de Horror Cósmico

Tyrannosaurus Books nos presenta una antología de autores más que curiosa. Se trata de un recopilatorio de 15 textos inéditos que giran en torno a Arkham y los mitos lovecraftianos —explotan pues el llamado “Triángulo de Lovecraft, junto a Dunwich e Innsmouth —.

Aquí contamos con la pluma de autores patrios como Beatriz T. Sánchez, Javier Fernández Bilbao o Miguel Ángel Naharro (autor de “La Maldición de la Diosa Araña”).

 

Chile del Terror, Visiones Lovecraftianas

Una curiosa recopilación de terror chileno que se inspira en el mundo creado por H. P. Lovecraft. La belleza exótica de Latinoamérica se fusiona con los gérmenes cósmicos, junto a un repertorio de lo más interesante para cualquier lovecraftiano.

Las narraciones y dibujos de esta segunda antología, nos muestran posibles continuaciones de relatos de Lovecraft o bien, se inspiran directamente en textos canónicos. Tal es así, en la continuación de “El modelo de Pickman en “La verdadera historia de Richard Upton Pickman” por Patricio Alfonso, miembro de la Liga Lovecraftiana y quien, en esta historia sobre monstruos, termina contándonos qué es lo que realmente le habría interesado retratar al personaje de Pickman. Incluso, Fraterno Dracon Saccis (coordinador de este volumen), especula acerca de qué habría pasado con Lovecraft si todo lo mencionado en sus cuentos y relatos, hubiese desencadenado realmente el Apocalipsis en “Yo soy Arkam” —relato breve que, pese a ello, da un buen repaso al universo lovecraftiano—.

¡Pasen y horrorícense!, eso sí, de la mano de Austrobórea Editores, editorial independiente que nace con la intención de promover el género fantástico, de terror y ciencia ficción. Os dejamos el enlace a su web.

Obras de Lovecraft-. El Magacín.

Cantos de Locura y Horror

Cantos de Locura y Horror es un volumen más que elogiable, que expande y enriquece la cosmología de Lovecraft, pues aporta un nuevo “imaginarium-pandemonium” que dilata los límites del horror cósmico.

El volumen se inicia con el prólogo de Ginés J. Vera, hablando de Howard Phillips Lovecraft y de su inexorable legado en el ámbito cáustico del terror. Tras de ello, se da paso al conjunto de una decena de relatos de grandes autores: Andrés Díaz Sánchez, Beatriz T. Sánchez, Jorge P. López, Diego Capalvo Sousa…, entre otros.

 

Children of Lovecraft

La superestrella editorial Ellen Datlow posee una habilidad incontestable para publicar antologías originales, reflexivas y de alta calidad.

Children of Lovecraft—su tercera colección de ficción inspirada en el escritor de Providence, junto a Lovecraft Unbound del 2009 y Lovecraft’s Monsters del 2014—, no está exenta de sensacional habilidad y talento al incluir a grandes autores de la talla de Caitlín R. Kiernan, Brian Hodge, Gemma Files, Brian Evenson, John Langan, Livia Llewelyn, Orrin Gray, Stephen Graham Jones y David Nickle.

 

Lovecraft’s Monsters

Lovecraft’s Monsters es, como hemos dicho, una compilación de cuentos lovecraftianos editados por la gran Ellen Datlow.

Según Robert Price: << existe una gran diferencia entre las historias de los Mitos de Cthulhu y las historias de ámbito lovecraftiano. >> Pues bien, si lo que estás buscando son cuentos lovecraftianos interesantes y diferentes: ¡este es tu libro!

Libros imprescindibles de Lovecraft. El Magacín.

Los cuentos de Lovecraft´s Monsters son más amplios—en cuanto a alcance y presentación—que los de las anteriores antologías que coordina Datlow. Además, muchos de ellos se fusionan con diferentes culturas y en otros tiempos, sin dejar por ello de explorar el horror cósmico asociado a las entidades de Lovecraft.

Destacaríamos relatos como el de “Red Goat Black Goat de Nadia Bulkin —interpretación suelta de Shub-Niggurath desde una perspectiva cultural diferente y absolutamente fascinante—.

Otros autores que contribuyen a esta excelente colección son: Neil Gaiman, Laird Barron, Fred Chappell, Caitlin R. Kiernan y John Langan… entre otros.

Combustible Lovecraft. Revisionismo Lovecraftiano para las Masas

En Combustible Lovecraft, Orciny Press ha querido reunir a una serie de escritores que ayuden a contaminar el imperio de lo supuestamente lovecraftiano, con su propia visión única del género del terror tentacular.

Con autores como Tony Fuentes, Tamara Romero o Francisco Jota-Pérez, se remodela el significado de qué es lovecraftiano y qué entendemos nosotr@s por ello.

¡Un ferrocarril con destino a lo macabro!

 

Lovecraft. Mitos de Fuenlabrada

Gracias a la Concejalía de Juventud e Infancia del Ayuntamiento de Fuenlabrada, se desarrolló un volumen en el que, trece autores y ocho ilustradores han conseguido—de manera magistral—hacer de Fuenlabrada un lugar de origen y destino del horror lovecraftiano más genuino. Fuenlabrada se convierte, por tanto, en un punto culmen de la cosmología de Lovecraft, en una región tabú de la geografía española…

Con una portada magistral de Pablo Uría y la gran participación de autores como Miguel Huertas, Armando Valdemar, Pedro Aibar o Aitor Solar.

 

Alas Tenebrosas. 21 Nuevos Cuentos de Horror Lovecraftiano

La variedad de temas y autores incluidos en Alas Tenebrosas, atestigua el amplio alcance imaginativo que presenta el corpus de ficción lovecraftiana, y su enorme calado en obras e ideas de la llamada literatura de lo extraño. Así pues, este volumen no sólo es una “celebración” de Lovecraft, sino también la demostración de que el horror sobrenatural goza de una muy buena salud en el siglo XXI.

Con una bella introducción de S. T. Joshi se plasma una poliédrica visión del horror cosmológico— con interpretaciones macabras de autores como Ramsey Campbell, “La correspondencia de Cameron Thaddeus Nash”, William Browning Spencer o W. H. Pugmire —.

Uno de los volúmenes indispensables de la colección gótica de Valdemar.

 

I Am Providence

Si se nos permite y, por último, nos gustaría mostrarles la antología que la web en la que trabajamos, Círculo de Lovecraft, se ha encargado de editar—bajo la coordinación de Amparo Montejano —en forma de sentido homenaje a la obra del gran maestro de Providence.

Estas tres palabras: “I am Providence”, son el único epitafio de la tumba de Howard Phillips Lovecraft (1890-1937) que yace enterrado junto a su padre —a quien apenas conoció —, y junto a su madre (una de sus grandes influencias “positiva/negativa” de modo de vida).

I am Providence. El Magacín.

Estas tres palabras simbolizan, no sólo la unión del autor con su ciudad natal—quizá único reducto de su bienestar infantil—, sino que también, lanzan un bello e incognoscible teorema al cielo: “Mientras sigan quedando ciudades en la Tierra, permanecerá en ellas mi recuerdo…”

Y es que, en estas páginas convergen heterogéneas visiones alrededor de la figura del autor; algunas, surgidas de las mentes de grandes promesas literarias; otras, de nombres más o menos asentados en el acotado espacio de lo weird. Aún hoy, 78 años después de su muerte, manan decenas de antologías y recopilaciones que, como ésta, tratan de ensalzar la figura del Maestro del Terror moderno.

Quien lo desee, la puede descargar gratuitamente en este enlace.

Y ¡por fin!, este fantástico tour acerca del revisionismo lovecraftiano toca a su fin, sin conseguir abordar—¡ni mucho menos! —todas las obras que acerca del Maestro y de sus Mitos se han escrito. Por tanto: ¡paciencia, mucha paciencia! pues, y si nos resulta factible, seguiremos recorriendo este fantástico universo literario en el que, otros muchos autores —Thomas Ligotti, por ejemplo—, han sabido enamorarnos con esa taumatúrgica y original visión propia de la obra de Lovecraft. También, analizaremos ensayos como el de El Soñador de Providence de Carlos G. Gurpegui, o la Enciclopedia Completa de H. P. Lovecraft y H. P. Lovecraft. El Caminante de Providence de Roberto García Álvarez.

Enciendan una tenue luz, apenas minúscula y, abran mucho los ojos… Quizás así logren discernir aquello que, entre sombras, les espera
Bibliografía:

Lovecraft Wiki

La Biblioteca de Pnakotos

Jesús Cañadas

El Espejo Gótico

Tor.com

Cyberdark.net

Jot Down

Valdemar

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