El titular puede parecer exagerado pero lo cierto es que últimamente ya hay voces que están apostando por una «tercera vía» en relación al desafío soberanista , de hecho un informe presentado este miércoles por el Institut d’Estudis d’Opinió afirma que un 30% de los habitantes del área metropolitana estaría a favor de crear una nueva comunidad autónoma de Barcelona en caso de declararse la independencia.
Según la encuesta del Institut d’Estudis, en caso de producirse un referéndum legal pactado con el Gobierno Central, un 32% de los habitantes del área metropolitana votaría a favor de la independencia, un 30% optaría por desgajarse de Cataluña y crear una nueva comunidad autónoma que siga formando parte de España, un 28% votaría no a la independencia y solo un 6% no aceptaría la independencia “en ningún caso”.
Hay que recordar que el área metropolitana de Barcelona pese a abarcar apenas un 16% del territorio de Cataluña tiene un 72% de la población, un 81% de la riqueza, 82% de la industria y un 90% del turismo de la comunidad autónoma. Ya ha habido empresas que han advertido que se marcharían de Cataluña en caso de independencia como Naturhouse o una popular marca de gafas de sol catalana.
«Si el voto de todos los catalanes valiera lo mismo a Barcelona le corresponderían 16 escaños más»
Una de las principales reclamaciones que estos colectivos, aparte del expolio de Barcelona debido a las balanzas fiscales dentro de Cataluña, es la modificación de la ley electoral catalana por “discriminación del voto de los barceloneses”. Con la ley actual catalana a Barcelona le corresponden 85 escaños, a Girona 17, a Lleida 15 y a Tarragona 18, mientras que si el voto de todos los catalanes valiera lo mismo a Barcelona le corresponderían 16 escaños más, mientras que por ejemplo a Girona y Lleida les corresponderían 6 y 7 escaños menos respectivamente.
Existen iniciativas ciudadanas que pretenden unificar las zonas de Cataluña no favorables al soberanismo para crear una nueva autonomía, incluso hay quien se ha atrevido a bautizar este nuevo ente territorial como “Tabarnia”, en alusión a la denominación histórica de la franja costera que une las dos principales capitales que lo formarían: Tarragona y Barcelona.




























