Hoy charlo un rato con un escritor granadino un poco peculiar… Lo digo por su última obra Corriendo entre líneas, donde mezclamos “correr” con “ilustraciones”. Él es: Jose A. Flores Vera.

Muy buenas, Jose Antonio ¿Qué es Corriendo entre líneas?

Hola David. Pues verás… no es fácil. Quizá la mejor forma de describir lo que el lector se va a encontrar en este libro, es decir lo que no es, para ir aproximándonos a lo que es: no es un manual referido al running, o al correr, como me gusta decir. Manuales técnicos sobre este deporte hay muchos ─y buenos─ en el mercado. Por tanto, el lector no debe buscar en estas páginas elementos técnicos relacionados con el deporte de correr ni con el atletismo, aunque se aluda en ocasiones a algunos aspectos técnicos propios de esta disciplina, convenientemente explicados en notas a pie de página.


En él está contenida toda una experiencia vital, una forma de interpretar la existencia. Correr como opción, correr como necesidad, correr como conexión con la naturaleza y sus criaturas, correr como experiencia que va más allá de lo meramente deportivo. Correr como conexión con otras inquietudes y pasiones del autor. De hecho, son muchas las alusiones hechas al cine, a la literatura, a la música, a la historia o al pensamiento por ejemplo.

Como suelo siempre decir es un libro que había que escribirlo, al tratarse de una actividad deportiva que me ha dado más de lo que me ha exigido. Cuando eres corredor habitual e integras este deporte en tu vida, ya eres otra persona y casi todo lo ves a través de él. De ahí que a quienes nos gusta escribir no podamos renunciar a todo aquello que nos pasa cada día y merezca ser contado. La literatura se nutre de eso, de vivencias traducidas a palabras.

He contado con la inestimable colaboración del autor de cómic, Andrés Ortega Illescas que ha ilustrado cada uno de los trece capítulos.    

¿Cómo surgió Corriendo entre líneas?

Surge como una necesidad de plasmar por escrito todas esas sensaciones que yo experimento cuando corro. No quería dejar de contar todo lo que yo veo, pienso y siento a lo largo de los muchos kilómetros recorridos. Por tanto, no es un libro que se pueda escribir ante el escritorio o el ordenador sin más, sino que nace de una actividad previa. Todo eso lo fui plasmando en varias bitácoras personales y comprobaba que mis lectores se interesaban por esas historias, así que un buen día decidí utilizar esa base y escribir este libro, clasificando esas más de 80 historias en trece capítulos, en las que casi nada escapa con relación al corredor aficionado y su peculiar mundo, que en muchos aspectos es un mundo que se separa bastante de la persona que no suele correr. No es más ni menos especial, sencillamente diferente. Y todo eso va creando una perspectiva distinta, una actitud diferente ante la vida, que de alguna manera está provocada por las muchas horas que un corredor puede estar sólo haciendo kilómetros, en ocasiones, bajo la lluvia, la nieve, el frío o el sol de agosto. Todo eso te condiciona a la vez que te define como persona. Pues bien, todo eso es lo que quiero transmitir.


¿Qué quieres expresar con tu libro hacia los lectores?

Mi mayor anhelo sería transmitir al lector todo lo bueno —y también algunas cosas malas, como puedan ser las lesiones— que yo he ido experimentando a lo largo de bastantes años y muchos kilómetros. Y para ese fin decidí escribir el libro con vocación literaria, como si de un libro de relatos se tratara. Quizá porque es la forma de escribir que tengo, pero también porque era la forma en que me apetecía hacerlo. Apartarme lo máximo posible de elementos técnicos y expresar lo que un corredor de fondo siente y cómo lo vive, para que eso lo pueda entender cualquier persona, sea corredor o no. El corredor, se identificará con lo que está leyendo porque casi todo lo que se cuenta en el libro, también lo ha vivido él, ya sean las anécdotas habituales que te ocurren cuando sales a entrenar o la vivencia de un maratón. Por su parte, el no corredor buscará conocer lo que no ha experimentado por sí mismo pero que es posible desee experimentar. Penetrará en un mundo totalmente distinto, por lo que espero que esta lectura le provoque el efecto que suelen provocar en el lector las novelas o relatos interesantes. No sé si lo conseguiré, pero con ese propósito se ha escrito.        

¿Cómo ves el mundo editorial actualmente?

El mundo editorial lleva bastantes años en una crisis permanente. Hay que cambiar el modelo cuanto antes porque ya no sirve el actual. La irrupción de las Internet y las redes sociales han cambiado el sector por completo. Eso unido al auge de las distintas formas de publicar y editar y a los bajos niveles de lectura, ha sumido al sector en una dinámica difícil. Se cierran cada vez más librerías y las grandes editoriales copan todo el sector de la distribución, ocupando el poco espacio físico que va quedando. De ahí que Internet y las redes sociales se estén convirtiendo en el escaparate del futuro. Al mismo tiempo, las formas de edición tradicional están dando paso al denominado escritor indie, que es un tipo que decide asumir todo el proceso de edición, por su cuenta o, bien, ayudándose de profesionales que le asistan. De ahí, que el sector editorial tienda a cambiar en pocos años ya que el modelo actual es insostenible.

¿Qué otros libros has escrito?

El primer libro fue una colección de relatos titulada Conversación en la taberna y 41 relatos, que se publicó en 2015. Fue una tirada muy modesta que se ha agotado actualmente, por lo que el libro va a volver a reeditarse de nuevo, en esta ocasión de la mano de Editorial Estratega de Granada.



El segundo libro Opiniones Intempestivas fue editado en 2016 y consistió en una antología de artículos periodísticos que he ido publicando en los últimos años, principalmente, en el diario Ideal de Granada, con ediciones en Jaén y Almería, pero también en otros medios, así como en mi propia bitácora personal. Además, he aparecido en diversas antologías, casi siempre de relatos cortos, pero también de artículos de opinión y poesía.

 

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