Desde hace ya unos años, el cine coreano ha comenzado a despuntar como uno de los cines de más calidad del panorama asiático y se ha establecido como la industria de referencia en este sector por delante de otros grandes monstruos como Japón o Hong Kong. Las claves de tal éxito y evolución se pueden basar en muchos factores como la disposición de una economía mejorada debido a sus diversos avances -sobretodo en tecnología-, a la apuesta por los nuevos talentos o a la originalidad de su cine, basado en muchos casos en una cultura que para muchos de nosotros es totalmente desconocida.