El retestinado es un inconformista acelguizado. Aquella persona que, por definición, está en contra de todo pero que no hace nada (más allá de quejarse) para cambiar y ve pasar la vida desde su sofá con el morro torcido ante la injusticia global. La responsabilidad de todo lo que le pasa está en agentes externos: el tiempo, el mundo, la globalización, la empresa, su jefe, su madre, sus hijos, el mercado laboral, el político de turno, Amancio Ortega…