Empresa de éxito

Google es una de las compañías tecnológicas más influyentes de las últimas décadas, con servicios que han cambiado la manera en la que accedemos a la información. Sin embargo, no todo han sido triunfos. Varios proyectos de la empresa han tenido que cerrar por no alcanzar los niveles de éxito esperados.

Google Wave y la colaboración que no cuajó

Uno de los intentos más ambiciosos de Google para redefinir la comunicación en línea fue Google Wave. Este se presenta en 2009 como una plataforma que combinaba correo electrónico, mensajería instantánea y edición colaborativa en tiempo real, Wave pretendía reinventar la forma de trabajar y conversar. Sin embargo, su interfaz era muy compleja, lo que provocó que no se adoptara de forma masiva y que su popularidad se desinflara.

Aunque la propuesta de fusionar la inmediatez del chat con la estructura del correo era muy llamativa, muchos usuarios creyeron que Google Wave era demasiado enrevesado frente a servicios mucho más sencillos. Tras un período de uso muy limitado, la compañía optó por poner fin a este proyecto en 2012. Hoy, forma parte de los muchos servicios que Google lanzó con expectativas muy altas pero que han terminado en el olvido digital.

Google+ y el sueño de competir con Facebook

La red social Google+ se lanzó en el año 2011 con el objetivo de luchar contra Facebook y convertirse en el centro de la interacción social digital. Al principio, su integración con Gmail y YouTube llamó mucho la atención, y la función “Círculos”, que ofrecía un modo distinto de organizar contactos, también fue bastante popular.

Pero el entusiasmo inicial no se tradujo en un uso masivo. Más bien fue lo contrario: muchos se limitaron a crear una cuenta para acceder a ciertas funciones, pero sin llegar a participar en la plataforma. Además, la obligación de usar Google+ para comentar en YouTube generó rechazo. Con el tiempo, la red social se convirtió en un espacio poco activo, hasta que un problema de seguridad aceleró su clausura en el año 2019. Así, Google+ también entró en la lista de proyectos fallidos, aunque este sí tuvo cierto recorrido.

Google Glass

Las gafas de realidad aumentada Google Glass llegaron, simplemente, demasiado pronto. Era un producto que superponía información relevante para lo que estaban haciendo los usuarios, por lo que en juegos de casino online como la ruleta online podían ser muy útiles, midiendo la probabilidad existente de que saliese un número concreto.

Sin embargo, la realidad de estas gafas fue bastante complicada. Sí, se vendieron, e incluso llegó a haber una segunda edición de estas. Pero ni llegó a los niveles de comercialización que se esperaban ni siguen disponibles, pese a que los cascos de realidad virtual y aumentada ahora están muy cotizados.

Otros miembros del «cementerio» de Google

El cementerio de Google está lleno de ejemplos de fracasos. Otro es Google Reader, un lector de feeds RSS muy querido por los usuarios, pero que en 2013 cerró con un gran vacío. También Google Allo, una aplicación de mensajería que nunca despegó. Otras iniciativas que han quedado fuera de juego fueron Google Buzz o Project Ara, que no se adaptaban a las necesidades del mercado y carecían de un modelo de negocio sostenible.