A veces me pregunto sobre una reflexión que me hizo una amiga en una ocasión: ¿qué hay de verdad en eso de que las mujeres hoy por hoy están liberadas? aunque nos hagan creer lo contrario ¿estamos más esclavizadas que en otras épocas?

Hoy trabajamos fuera de casa muchas horas, cuidamos a nuestros hijos y no queremos renunciar a ninguna de las dos cosas. El trabajo es nuestra independencia económica y el tener hijos es fantástico, al igual que la base de nuestra sociedad y la continuidad de ella (que por si alguien no se ha dado cuenta está en peligro).

“La calidad de una sociedad puede medirse en cómo se trata a las mujeres”

La sociedad tiene que cambiar el chip, algunos países lo han ido asimilando y han intentado en sus políticas de manera prioritaria conciliar vida familiar y laboral. El cómo hacerlo dependerá de cada país y de sus circunstancias. Nuestro gobierno está preocupado y entretenido en problemas de poca monta que no interesan a nadie, sólo a los políticos, y no resuelven los verdaderos y gravísimos problemas que afectan a nuestra sociedad, como lo es la natalidad. Para mí sin duda el más grave.


Las ciudades se ven cada vez más vacías de niños, les falta vida. Ahora en los parques encontramos perros. ¿Pero qué está pasando? Nos creemos muy modernos e independientes. El futuro de una sociedad es la gente joven, ideas frescas, alegría, regeneración, ilusión… un montón de adjetivos que están desapareciendo de nuestro país a un ritmo escalofriante. Pero uno de los motivos de este problema es la situación de la mujer. Queremos trabajar y nos hacen sacrificar la familia.

El otro día leí en twitter una reflexión de Gloria Steinem que me gustó mucho: “La calidad de una sociedad puede medirse en cómo se trata a las mujeres”. No es que comulgue en absoluto con todas las opiniones de esta escritora feminista pero la frase tiene calado, sobre todo como la interpreto yo.

Conciliación laboral y familiar de la mujer. El Magacín.

Pues vamos dadas, porque en el trabajo nos echan por estar embarazadas y si no lo estás te preguntan si pretendes estarlo en tono amenazante. Y si tienes más de 40… en fin ¡¡muérete!!. Las que ya hemos cumplido 40 que después de tener hijos tenemos que tener un cuerpo como un ángel de Victoria Secret, dejar tus energías en el speening, recoger a cada uno de los niños de las cuatrocientas actividades extraescolares. 

Hasta que cumplimos 40 las mujeres dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo a estudiar, realizar un proyecto profesional, empezar a posicionarnos en el mundo laboral, tener hijos y ahora… hay que pasar al siguiente capítulo de la historia, dicen los expertos que a partir de  esta edad ocurre algo parecido a la etapa de la adolescencia, no una nueva edad del pavo ja, ja, ja (o sí). Tenemos más capacidad para emprender cosas nuevas de la naturaleza que sea. No sabemos si por más actividad cerebral o por unas desbordadas ganas de hacer cosas, empiezan a acelerarse de nuevo nuestros sentidos, nuestras habilidades.

Ahora empieza lo interesante, vamos a aplicar lo aprendido durante años atrás, pero con una sabiduría que no hemos tenido ni con 20 ni con 30 y esa fantástica experiencia que nos ha llegado con arruguitas de más pero con unas vivencias que han hecho que hayamos perdido los miedos, tengamos facilidad para salvar obstáculos, no conocemos la palabra vergüenza y sabemos aprovechar cada momento y exprimirlo como nadie. ¡Un nuevo esplendor! ¡La nueva adolescencia!

“En el plano sentimental, sabemos lo que NO queremos seguro”

Vamos a empezar con nuestra mente, cambios laborales, empezar proyectos nuevos, empezar a estudiar algo que nunca pudimos. A nivel físico estamos incluso mejor y si no es así es el momento de empezar a estarlo. Sabemos lo que nos queda mejor y tenemos definida nuestra personalidad, por tanto tienes un estilo personal; forma de llevar el pelo, maquillaje ideal para mi, aciertos con la vestimenta en cualquier momento.

En el plano sentimental, sabemos lo que NO queremos seguro, más conocimiento del sexo contrario sea cual sea nuestra situación sentimental. Puede que incluso más atractivas, hasta los hombres jóvenes dicen sentirse atraídos por mujeres mayores que ellos. Los “Toy boys” o algo así creo que los llaman. Tenemos muchos ejemplos de famosas y no famosas que salen con chicos más jóvenes que ellas.
En fin es el momento de meter la marcha rápida a nuestras vidas, nos esperan grandes cosas. Siempre con alegría y un optimismo extremo.


Las que vienen pisando fuerte esas mujeres del futuro, según nos dicen las estadísticas un gran porcentaje de chicas consienten ser controladas por sus parejas, les dejan leer sus whatsapp. No sé si esto es esa liberación prometida, pero la sensación que noto en muchas ocasiones es todo lo contrario. Involucionamos en vez de evolucionar. Tener una meta que es estar liberadas e intentar no morir en el intento.

Lo primero que tenemos que hacer es reconocer que tenemos un problema nosotras mismas, sin que lo tengan que descubrir en un estudio de tal o cual Instituto de investigación de reconocido prestigio. Porque ni siquiera creo que tengamos claro que este no es el camino. No se puede vivir sin disfrutar cada momento, queremos trabajar pero se hace en muchas ocasiones una tortura para compaginarlo con la vida familiar, queremos tener hijos, pero no disfrutamos de ellos, intentamos sobrevivir a ellos y queremos ser Alejandra Ambrosio porque así nos lo marca la revista X.

 

Y en segundo lugar, buscar soluciones dentro de los hogares y fuera. Dentro de casa intentando compaginar los tiempos entre todos los miembros de la familia, como una organización jerárquica, asumiendo responsabilidades cada uno de sus miembros y delegando tareas. Buscar momentos para dedicarnos a nosotras, creemos que tenemos que hacerlo todo nosotras y no es así. Es bien cierto que a veces no hay elección.

Y también los gobiernos tomándose en serio de una vez, la conciliación laboral copiando de otros países en los que ha sido un éxito.

Patricia M. Fontanela
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