Sentir. ¿Qué significa «sentir» para las personas? El acto de sentir es inherentemente subjetivo. Esto se debe a que no todas las personas poseen la misma capacidad para percibir y procesar los sentimientos , lo que resulta en una diversidad de formas de experimentar el mundo. Aunque esto pueda parecer una obviedad, es importante recordarlo.
La Felicidad

Quiero plantear una cuestión sobre la felicidad. Un youtuber español, conocido como Plex, realizó un viaje alrededor del mundo, entrevistando a diversas personalidades y preguntándoles: «¿Qué es para vosotros la felicidad?». Cada individuo ofrecía su propia definición. Sin embargo, yo añadiría un matiz: la felicidad de Plex podría haber residido precisamente en el acto de preguntar a otros sobre su concepto de la felicidad. Quizás en el presente, él considere que le es indiferente, pero con el tiempo, es posible que se dé cuenta de que ese momento fue su felicidad. Esa felicidad por la que todos luchamos, tal vez no reside en lo que creemos alcanzar, sino en lo que sentimos o en lo que hemos sentido en algún momento.
El Amor

Esta idea se puede trasladar también al amor. El amor, el gran amor , es un tema lleno de contradicciones que varía enormemente según la persona. Hay quienes afirman no haberse enamorado nunca. En mi opinión, esto podría ser cierto debido a la creencia de no haber sentido lo suficiente. No obstante, como mencioné anteriormente, esta percepción puede cambiar con el tiempo, y esa persona podría llegar a decir: «Al final, sí que sentía amor puro».
Estos sentimientos son, hasta cierto punto, regulables, pero no siempre es posible controlarlos por completo. Por ello, se podría llegar a la conclusión de que si uno no elige de quién se enamora, entonces podría enamorarse de cualquiera. Sin embargo, no es tan simple. ¿Es posible obligarse a no querer a alguien? La respuesta es un sí y un no. Seguramente habrá días en los que se ame con locura y otros en los que sea indiferente. Así son los sentimientos: regulables, pero no del todo regulables.
Si consideramos el amor y la creencia en el destino, algunos piensan que están predestinados a algo sin importar lo que hagan en contra. Por ejemplo, si alguien está predestinado a casarse con su compañera de clase, sucederá sin importar sus acciones. Sin embargo, para mí, no es así del todo.
El Destino y los límites

Una persona tiene un destino que es regulable y que cambia según las acciones que tome. Es decir, si ese chico nunca le habla a su compañera, es imposible que se case con ella, porque tú cambias tu propio destino. A lo mejor, por un error burocrático, podría casarse con ella, pero eso ocurre porque en la vida hay probabilidad de que pase todo. Siempre existen posibilidades de que las cosas ocurran, en mayor o menor medida, pero siempre hay.
Es decir, ¿quién te dice a ti que no acabarás siendo presidente o presidenta del estado? Solo tú te pones límites. Aunque, a su vez, los límites también pueden ser subjetivos. Porque, ¿qué son los límites? Los límites son el final de algo. Pero, ¿qué significa cuando uno sobrepasa ese límite? A mi parecer, sí, significa algo. El destino ha cambiado a causa de tus límites, es decir, por haber limitado algo, el destino ha cambiado.
Disfruta el presente
¿Y qué quiero decir con todo esto? Te lo diré de forma sencilla después de que respondas a esta pregunta: ¿cuántos días de vida te quedan? No lo sabes, ¿verdad? Pues eso es todo. Disfruta los días, los minutos o las horas que te queden por delante, sin miedo a nada.




























