Estamos atravesando una crisis global en todos los sentidos. No sólo política, es una crisis preocupante que afecta a varios estratos de la sociedad y que amenaza con colapsarlo todo: problemas del sistema financiero, social, económico, medioambiental, guerras, hambrunas, corrupción, idiotez masiva, individualismo moral, deterioro de condiciones laborales, pobreza energética, explotación infantil y de la mujer…