El tema AMIA aún es una herida abierta, que resulta signo de un profundo dolor dentro del judaísmo, pero también para toda la sociedad argentina. Con estatus político desde los años 90, el tema deja entrever, por su propia esencia, una y otra vez la mirada de los diversos oficialismos de una manera oscura, con un matiz siempre dudoso y cercano a la sospecha. AMIA fue una mutual judía devastada en Buenos Aires por un acto terrorista que dejó, como saldo, 85 muertos.