Hay muchos lugares maravillosos en el mundo que, sorprendentemente, lo son aún más en invierno. Pues a muchos les parecerá aún más sorprendente que una de las ciudades españolas más celebradas en este ámbito es ni más ni menos que Sevilla.

Y no lo decimos nosotros, lo dice mucha gente en el mundo y lo escribe el prestigioso diario inglés The Telegraph en sus páginas. Al parecer, Sevilla tiene un color especial no solo en verano, sino todo el año, y para muchos existen innumerables razones por las que quizás sea esta la estación más adecuada en la que dejarse llevar por sus calles llenas de ritmo y vida. ¿Y por qué tanto amor por la capital hispalense en su versión invernal? Pues la primera razón es bien fácil. Sí, el tiempo. Aunque nadie se librará bajo ninguna circunstancia de oír quejarse a sus oriundos del frío, lo cierto es que pocas capitales pueden permitirse el lujo de atravesar el invierno mecidos por temperaturas que oscilan entre los quince y los veinte grados centígrados.

Por otra parte, la estación invernal es agradecida con el viajero por muchas otras razones. Sin ir más lejos, al tratarse de la temporada baja, las opciones de alojamiento en Sevilla se multiplican en cantidad y se reducen inexorablemente en términos de precio. Además, muchos viajeros pueden dejarse sorprender gratamente por la gastronomía invernal, que en Andalucía nada tiene que envidiar a la estival. Y por su puesto, la oferta cultural también se beneficia de la bonanza que regalan los primeros meses del año. En Sevilla la cultura no se detiene tampoco en invierno, pero sin embargo sí puede ser mucho más fácil acceder a billetes más baratos y mejores en teatros, espectáculos, y en la entrada a los monumentos de la capital andaluza que nadie debería perderse.




Lo que no debes perderte si visitas Sevilla

Te lo advertimos. La lista de lugares maravillosos que no deberías perderte podría alargarse infinitamente si atendiéramos a los detalles. Pero, sin ánimo de ser exhaustivos, te nombramos solo aquellos lugares que tienes que haber visto si quieres contar que has estado en Sevilla. En este sentido, el palacio del Real Alcázar y sus maravillosos jardines son sin duda la primera parada ineludible. Se trata de uno de los palacios más antiguos del mundo y también uno de los más embriagadores. Y si eres fan de Juego de Tronos, no puedes no pasearte por los jardines donde se rodaron las escenas de Dorne.

No menos bella es la Catedral, un monumento de estilo gótico que alberga los restos de Cristóbal Colón y cuya visita la mayoría corona con la subida a la admirada Giralda, el monumento insignia de la ciudad en todo el mundo. Tampoco dejes de pasearte por el fantástico barrio de Triana, que supura flamenco por todos los costados. Y si eres de los que adoran darse un caprichito en vacaciones, déjate caer por la Casa Ricardo para degustar sus famosas croquetas, que llevan años robando corazones de todos los rincones del mundo.  

¿Necesitas más motivos para convencerte de que Sevilla en invierno es una maravilla?

 

Artículos relacionados