Parece que fue ayer pero ya han pasado 5 años desde la creación de Sareb, el que popularmente se ha conocido como el “banco malo” de la crisis del ladrillo. Llegó en 2012 con el ambicioso objetivo de ayudar a sanear el sector financiero e inmobiliario en España.

Lo que se conoce “banco malo” (traducción literal del inglés bad bank) no es otra cosa que una sociedad de gestión de activos que se endeuda para comprar activos problemáticos (préstamos al promotor e inmuebles) de las entidades que recibieron ayudas públicas. Debía (y todavía debe) gestionar y vender esos activos antes del año 2027.

En sus primeros 5 años de vida, Sareb ha conseguido reducir su cartera en más de un 27% y además ha aportado el 0,4% del PIB español. 

La tarea que está realizando el equipo de Sareb es tan necesaria como poco conocida y enormemente valiosa para mejorar la economía de nuestro país. Muchos de los integrantes de Sareb dejaron trabajos mejor remunerados en pos de un objetivo que tenía (y tiene) que revertir en el bien de la sociedad, todo ello queda bien explicado en el vídeo. Una tarea tan inmensa que uno se queda corto con los adjetivos. En el documental que acaban de hacer público, son los propios empleados de Sareb los que cuentan en primera persona sus experiencias en este gran reto con fecha de caducidad. Un desafío humano con una gran carga de responsabilidad social, pues tiene nada la tarea nada menos que intentar reconducir la burbuja inmobiliaria y poner en marcha acciones que impidan que resurja.

¿Cómo surgió Sareb?

El 31 de agosto de 2012 el Gobierno de España aprobó la creación de Sareb, de un banco malo con fecha de caducidad. Se consideraba una pieza clave que permitiría al gobierno de Mariano Rajoy sanear el sistema bancario español y reactivar el maltrecho mercado inmobiliario.

Se estableció que el FROB podría obligar a una entidad de crédito a transmitir a una sociedad de gestión de activos determinadas categorías de activos especialmente dañados o cuya permanencia en el balance de la entidad se considerase perjudicial para su viabilidad.

Han pasado ya 5 años desde que Sareb se puso en marcha, con un éxito más que notable. Ha seguido trabajando todos estos años sin descanso para sanear el mercado inmobiliario español, de hecho, el pasado día 26 de enero ha empezado a entregar en Málaga las primeras viviendas promovidas desde cero en algunos de los suelos que poseía dentro de su cartera. En este proyecto ha invertido, por ejemplo, 64 millones de euros.

¿De dónde proviene el nombre de Sareb?

Sareb es el acrónimo de Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria.

Sareb. Pieza a pieza. El Magacín.

¿Quiénes eran los accionistas e inversores iniciales?

Las aportaciones de capital y deuda subordinada por accionistas e inversores a fecha febrero de 2013 era la siguiente (en millones de euros):
Santander (805,60),  Caixabank (581,20) Banco Sabadell (321,30), Banco Popular (276,30),  Kutxabank (122,70), Ibercaja (69), Bankinter (66,20), Unicaja (61,40), Cajamar (58,40), Mapfre (50), Caja Laboral (28,70), Mutua Madrileña (30), Banca March (19,20), Cecabank (16,30), Banco Cooperativo (15,30), Deutsche Bank (14,40), Barclays (11,60), Catalana Occidente (15), Iberdrola (10),  Axa (10), y en menor medida Banco Caminos, Generali, Zurich, Santa Lucía, Pelayo, Reale y Asisa. En total fueron 4.800 millones de euros.



Poco después Sareb adquirió los activos de cuatro entidades (Bankia, Catalunya Banc, Novagalicia y Banco de Valencia) por unos 40.000 millones de euros de inversión, e inmediatamente después adquirió 22.317,7 millones de euros del Grupo Banco Financiero y de Ahorros-Bankia. Finalmente se sumó el Banco de Valencia que transfirió activos por valor de 1.932 millones de euros.

¿Quién formaba el Consejo de Administración de Sareb?

El Consejo de Administración inicial estaba integrado por un presidente (Jaime Echegoyen) y ocho consejeros dominicales (Rodolfo Martín Villa, Ana María Sánchez Trujillo, Remigio Iglesias, Antonio Massanell, Francisco Sancha, Miquel Montes, Antonio Trueba y José Ramón Montserrat) y otros cinco consejeros independientes (Javier Trillo, Luis Sánchez-Merlo, Celestino Pardo, José Ramón Álvarez Rendueles y Emiliano López Achurra).

 

Artículos relacionados