En las últimas décadas la informática y la electrónica han avanzado muchísimo pero el precio de los ordenadores personales sigue pareciendo alto a proporción del de otros dispositivos similares que sí se han vuelto mucho más asequibles. En este artículo intentaremos desglosar lo que cuestan los componentes de un PC medio para ver qué hace que sean tan caros.

Hay que tener en cuenta que todas las cifras son estimaciones a partir de los precios de venta finales, con impuestos incluidos. Por supuesto, las grandes empresas consiguen componentes mucho más baratos comprando grandes cantidades sin intermediarios.


El procesador es uno de los componentes que más cuestan de un PC y también el que tiene un precio más difícil de calcular, ya que hay muchos modelos con características muy parecidas pero con ligeras variaciones que afectan a su rendimiento, así que no basta con fijarse en la frecuencia para compararlos entre sí. El precio de un procesador de gama media, por ejemplo un Intel i5, ronda los 200€, más o menos un tercio del precio final del PC, aunque los de AMD son algo más baratos, entre un 25 y un 30%. De todos modos, ambas marcas tienen procesadores que superan los 1.000€.

Otro de los componentes que se lleva gran parte del precio total es la tarjeta gráfica. Aunque se puede conseguir fácilmente una básica por unos 35€ y los procesadores actuales pueden encargarse de los gráficos sin ellas, una tarjeta gráfica decente que permita jugar a videojuegos o usar ciertos programas de diseño cómodamente no baja de los 150€, superando habitualmente los 200 o 300 y llegando a más de 600€ en casos extremos.

“Puede llegar a costar más caro montar tú tu propio ordenador que comprar uno listo para usar”

Respecto a la memoria RAM, también hay muchísima variación dependiendo de diferentes factores. Últimamente se ha encarecido bastante, pero podemos conseguir 8GB por unos 70€, aunque también pueden llegar a valer más del doble. Cabe mencionar que el valor viene dado por los chips de memoria que hay en su interior, así que cuesta prácticamente lo mismo comprarla en un solo bloque de 8GB que en 2 bloques de 4GB.

Las placas base medias suelen estar por debajo de los 100€, aunque hay modelos para gaming que cuestan más de 300 y hasta 500.

A diferencia de lo que se suele creer, los discos duros no son demasiado caros en comparación con otras piezas. Un disco duro normal de 1Tb cuesta poco más de 50€.

El resto de componentes, como las grabadoras de DVD, no superan los 30€, al igual que las tarjetas de sonido, que suelen ser muy baratas o venir integradas en la placa base. Y por último habría que tener en cuenta unos cuantos euros sueltos más para los cables, ventiladores, etc. Aunque en total no deberían sumar más de 35€.


Las torres/cajas sencillas que suelen venir en los PC de fábrica tampoco superan dicha cifra, pero una torre de diseño o de alto rendimiento puede acercarse a los 100€ e incluso rebasarlos.

El ensamblaje no parece ser un factor determinante en el precio final del producto, de hecho muchas veces puede llegar a costar lo mismo e incluso ser más caro montar tu propio equipo por piezas que comprar uno de marca listo para usar. Además, es sabido que muchas de las compañías más importantes, como HP, Apple, Microsoft o Sony, reducen costes recurriendo para su fase de montaje a empresas como la infame “Foxconn”, conocida por tener a sus trabajadores en condiciones cercanas a la esclavitud.

El sistema operativo también se lleva una buena parte del total; Windows 10 cuesta unos 130€ aunque puede subir a los 280€ si queremos la versión Pro.

El resto del software incluido no suele encarecer en absoluto el precio de los ordenadores, ya que suelen venir bastante desprovistos de programas o juegos, contando solamente con alguna demostración o versión gratuita. Lo único habitual es que se incluya alguna aplicación para grabar y editar CD o DVD y con suerte algún reproductor de música y vídeo.

“Los valores se manipulan artificialmente alegando problemas de producción o escasez de materiales”

Como conclusión, podemos ver que los precios de los componentes que sólo tienen 1 o 2 fabricantes están claramente inflados. Esto se nota más en el caso de los procesadores, que sólo producen 2 compañías, AMD e Intel, o en el de las tarjetas gráficas, mercado también controlado por un duopolio. Microsoft y Apple están en una situación similar pero, además de fijar el precio de sus sistemas operativos, pueden influir en los fabricantes de hardware.

Pero no sólo los componentes más caros han visto incrementados sus precios. Al igual que pasa con la mayoría de productos de consumo a gran escala, los valores se manipulan artificialmente, alegando problemas de producción, escasez de materiales, subidas o bajadas de demanda o incluso fluctuación de las monedas. Estos constantes ajustes para obtener el máximo beneficio afectan especialmente a los ordenadores debido a la cantidad de componentes que los forman y a la poca competencia que hay entre sus fabricantes, cosa que no pasa con otros dispositivos, como las tablets, compuestas por muchos menos elementos.


Por último, el auge de los PC para gaming también está repercutiendo negativamente en los precios, ya que las compañías ponen todos sus esfuerzos en vender los equipos de la gama más alta reduciendo así la oferta de ordenadores más asequibles y aplicando los posibles descuentos a los equipos caros, igualando como resultado los precios al alza.

 

Equipo de Noobpatia
@noobpatia

 

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