La cocina cobra cada vez mayor protagonismo dentro de los hogares. El creciente interés por la gastronomía y por el cuidado de la alimentación han convertido a este espacio en un lugar destacado que merece una atención especial.


Ese cambio de tendencia se ha trasladado a los diseños. ¿Cómo se materializa esa nueva concepción de las cocinas? A continuación os presentamos los detalles más representativos de las tendencias para el 2018, tanto en mobiliario como en distribución y colores.

Conexión con la sala de estar

Lo vemos a menudo en los programas de televisión americanos y la tónica se mantiene. Las tendencias en cocina insisten en crear espacios integrados y conectados con el salón, lugares en los que, además de cocinar, se hace vida social y se comparten experiencias. El concepto de espacio abierto o open space, en el que se eliminan tabiques y separaciones, facilita esta conexión. De esta manera, la preparación de las comidas se convierte en una actividad compartida con amigos y el resto de la familia. En muchos hogares, la cocina es ya una prolongación de la sala de estar. 

Muebles  

El hecho de eliminar barreras entre cocina y salón hace que los muebles de cocina dejen de tener un aspecto marcadamente diferencial. Taburetes alrededor de la encimera, estanterías colgadas y a la vista, utensilios y especias como elementos decorativos… la idea es crear un ambiente acogedor inspirado en los mercadillos gastronómicos o en las tabernas.

Los taburetes para cocina cobran cada vez mayor presencia en substitución de las sillas. Y los hay de muy diferentes estilos, desde estructuras en madera hasta diseños contemporáneos acolchados y forrados en piel. Además, cada vez son más cómodos. Los modelos con respaldo amplio permiten mantener la espalda erguida y permanecer sentados de manera confortable durante toda una comida. Además, la mayoría de modelos se pueden ajustar en altura, lo que facilita la ubicación del comensal frente a la barra o la encimera.



Combinación de colores y texturas

Las cocinas monocromáticas han pasado a la historia. Las nuevas tendencias apuestan por lo ecléctico, con una combinación de colores en los muebles y armarios. Una propuesta es elegir un color para las puertas de los armarios y decidirse por otra tonalidad distinta para laterales y estructuras. Las posibilidades son múltiples, tan solo hay que perderle el miedo a los cambios y atreverse a probar nuevas alternativas.

Y el cambio no solo atañe a los colores; también las texturas se pueden combinar de manera atractiva. Algunos diseñadores eligen superficies lisas de un solo color para las partes superiores e introducen maderas naturales en las partes inferiores. Otros se decantan por los diseños ecológicos, en los que se combina la madera con los tejidos, las formas orgánicas y los productos hechos a mano.

En cuanto a los colores, la tendencia general apunta a las tonalidades claras, tanto en muebles como en paredes y encimeras. Blanco, gris claro, crema… la paleta de tonos delicados triunfa, pero también hay diseñadores que juegan con combinaciones en gris oscuro y negro, azul o verde botella.

 

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