Si bien es normal sentirse nervioso antes de un evento importante, o un cambio en tu vida, un porcentaje altísimo de la población sufre el trastorno de la ansiedad.

La ansiedad no es más que la preocupación o el miedo ocasional, y puede variar desde un trastorno de ansiedad generalizada (GAD en sus siglas en inglés), que es una preocupación intensa que no se puede controlar, hasta un trastorno de pánico: episodios repentinos de miedo, junto con palpitaciones, temblores y sudoración.


Para aquellos que sufren un trastorno de ansiedad es importante buscar estrategias que puedan ayudar a controlarla o reducirla a largo plazo, como la homeopatía, terapias de conversación o medicamentos. Una manera muy útil para reducir el estrés y la ansiedad es hacer cambios en el estilo de vida, como comer una dieta equilibrada, limitar el consumo de alcohol y cafeína o dedicar más tiempo a ti mismo. Además, hay medidas adicionales que pueden tomarse en el momento en que la ansiedad comienza a ser grave.

Te sugerimos 10 maneras de relajar tu mente:

1. Prueba con las técnicas de la homeopatía

La homeopatía es un sistema de medicina alternativa creado a finales del siglo XVIII por el doctor Samuel Hahnemann, y que se lleva utilizando en todo el mundo desde entonces. Tiene sus defensores y sus detractores, pero lo que es indudable es que millones de personas afirman que sus métodos funcionan. A grandes rasgos la teoría dice que lo que causa la enfermedad en personas sanas cura la enfermedad en personas enfermas.

2. Vuelve a evaluar lo que está ocurriendo 

Los ataques de pánico a menudo pueden hacerte sentir como si estuvieras muriendo o teniendo un ataque al corazón. Cuando sufras un ataque recuerda: “Estoy teniendo un ataque de pánico, pero es inofensivo, es temporal y no hay nada que deba hacer”, tal y como dice el doctor Chansky. Además, ten en cuenta que esto realmente es lo opuesto a un signo de muerte inminente: tu cuerpo está activando su respuesta de lucha o huida, es precisamente este mecanismo de defensa de tu cuerpo lo que demuestra que estás muy vivo. 

3. ¿Te estás centrando solo en lo peor?

Las personas con ansiedad a menudo se fijan en los peores escenarios. Para combatir estas preocupaciones, piensa en si son o no realistas. Si tienes que hacer una presentación en el trabajo en lugar de tomártelo como que vas a fracasar piensa “esta es mi gran oportunidad”

4. Inhala y espira

La respiración profunda te ayuda a calmarte. Si bien es posible que hayas escuchado hablar sobre ejercicios de respiración específicos, no tienes que preocuparte por contar un cierto número de respiraciones. En su lugar, solo enfócate en inhalar y exhalar de manera uniforme. Esto te ayudará a disminuir la velocidad y volver a centrar tu mente.

5. Sigue la regla 3-3-3

Mira a tu alrededor y nombra tres cosas que ves. Luego, nombra tres sonidos que escuches. Finalmente, mueve tres partes de su cuerpo: el tobillo, los dedos y por ejemplo el brazo. Cuando sientas que tu cerebro va a 100 km por hora, este truco mental puede ayudarte a desviar tus pensamientos en otra cosa. Parece absurdo pero funciona.

6. Simplemente haz algo

Ponte de pie, camina, coge algo de tu escritorio, haz cualquier acción que interrumpa tu línea de pensamiento. Te ayudará a recuperar la sensación de control.

7. Ponte derecho

Cuando estamos ansiosos, protegemos la parte superior de nuestro cuerpo, donde se encuentra nuestro corazón y nuestros pulmones, encorvándonos. Para un “antídoto” físico inmediato a esta reacción natural, tira de los hombros hacia atrás, siéntate con los pies separados y abre el pecho. Esto ayuda a que tu cuerpo comience a sentir que está de nuevo bajo control.

8. Manténte alejado del azúcar

Puede ser tentador tomar algo dulce cuando estás estresado, pero esa barra de chocolate puede hacerte más daño que bien. Las investigaciones demuestran que comer demasiado azúcar puede empeorar la sensación de ansiedad. En lugar de ello bebe un vaso de agua o toma proteínas, lo que te proporcionará una energía lenta que tu cuerpo puede usar para recuperarse.


9. Pide una segunda opinión

Llama o envía un mensaje de texto a un amigo o familiar y repasa tus preocupaciones con ellos. Decir las cosas en voz alta a otra persona puede ayudarte a verlas desde otra perspectiva. También puede ayudarte el escribir tus temores en papel.

10. Mira un video divertido

Esta táctica final puede ser la más fácil de todas: busca videos de tu cómico favorito o programas de televisión divertidos. La risa es una buena receta para una mente ansiosa. Las investigaciones muestran que la risa tiene muchos beneficios para nuestra salud mental y bienestar. Un estudio encontró que el humor podría ayudar a disminuir la ansiedad tanto como (o incluso más que) el ejercicio.

 

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