SUNDAY 19 NOVEMBER 2017
Mitos, bulos y rumores. El Magacín.

Cuando era niño, cada cierto tiempo corría en el cole el rumor de un señor muy peligroso que se ponía en la puerta ofreciendo caramelos con droga. Había otro que te regalaba calcomanías impregnadas en LSD. Que no sabíamos bien qué era eso, pero sonaba peligroso. Así que, la salida y entrada al colegio se convertía en una aventura intentando descubrir al hombre malo.

El placer de la escritura. El Magacín.

Voy a disgregar unas cuantas letras sueltas.
Me pongo a pensar ¿Que escribo? ¿Unas cuantas letras locas o cuerdas? O saco a las que están ya recluidas en el manicomio: mis adorables letras sinceras o de empatía.

Lo importante es que os llevéis bien. El Magacín.

Una mancha, alrededor de la bragueta del pantalón, parda indefinida, delataba su soledad; un suéter, desgastado por la parte de los codos, se iluminaba gracias a los lamparones provocados por las  sopa de sobre, que sobre su pecho descansaban desde hacía ya muchas cenas; la camisa desgastada por el cuello, más de tanto poner que de tanto lavar; sus zapatos, mutilados de guerra, aguantarían con seguridad sus últimas batallas. Sus días se convirtieron en monótonamente idénticos desde que llegó la inevitable y temida jubilación.

Relato de amor. Noelia Maestre. El Magacín.

Dicen que el amor marca, que deja huella pero no pensaba que en nuestro caso marcase tanto y para mal. También dicen que cuando acaba el amor siempre hay una persona que sufre más que la otra y como no fui yo la que se llevo la peor parte.

Relato Coraje. El Magacín.

Llovía a mares. Contemplando las gotas repiqueteando contra el cristal, Sara pensó que las nubes estaban descargando esa tarde todo lo que se habían guardado durante un año más seco de lo normal. El agua era zarandeada contra las ventanas por rachas de viento veloz y salvaje, y la oscuridad era tanta que parecía medianoche, paliada en el interior de su despacho gracias a la luz blanquecina que derramaban los fluorescentes.

Relato de Peter R. Vergara Ramírez. El Magacín.

Al despertar esta mañana como a las 6, apenas abrí los ojos supe que no iba a ser un día normal. El malestar perenne en el cuerpo, el desánimo diario al levantarme, la aburrida idea de otra jornada más, no era la mejor alternativa para levantar mi decaído espíritu. Pero tratando de infundirme una alegría que distaba mucho de sentir, salí de mi cama, directo a las tareas de aseo, rutinarias como mi existencia vacía.

Peter R. Vergara Ramirez, nacido en New York, pero residente desde 1967 en Manati, Puerto Rico. Posee un Bachillerato en Justicia Criminal, y prosigue estudios, actualmente, conducentes a una Maestría en la misma rama en la UNE de Barceloneta. Autor de 5 novelas. Desde pequeño soñaba con adentrarse en la rama de la psiquiatría, pero por circunstancias de la vida tuvo que comenzar a laborar a temprana edad, frustrando sus sueños de ser un médico reconocido en el campo de la conducta humana. Cuando su madre enferma de cáncer del pulmón en el 2000, y mientras es tratada por tan aciaga enfermedad en Estados Unidos, es que siente en su interior el deseo ferviente de escribir, de plasmar por escrito lo que estaba sintiendo en esos momentos tan tristes, y ahí es que nace Susurros Mortales 1, El Comienzo, su primera novela publicada en Estados Unidos. Luego vendría su segunda novela, Susurros Mortales 2, Ángel de Piedad, y que será publicada ahora en septiembre del 2016, y luego, una vez regresa a Puerto Rico, escribe esta obra de ficción pero acorde con el momento actual, titulada Al Final del Abismo, desarrollada completamente en su ciudad adoptiva, Manatí, y que trata sobre temas actuales en nuestra sociedad, y la superficialidad rampante en la que actualmente vivimos en nuestro Puerto Rico y en la mayoría de las naciones alrededor del mundo. Actualmente se encuentra desarrollando la tercera parte de la saga Susurros Mortales, la que espera publicar próximamente una vez culmine la publicación de las dos primeras partes, todas en español. Son historias bien escritas en su narrativa, aquí nadie bosteza ni se duerme, y mantiene al lector en un estado de suspenso todo el tiempo; siempre esperando por más. Fueron noches sin dormir, amaneceres pegado a la pantalla de mi laptop, días en que surgieron en muchas ocasiones el famoso bloqueo del escritor, en que aunque deseemos seguir escribiendo, la mente, el corazón, y también la inspiración, se esconden en la cueva oscura del vacío mental, y es en estos momentos cuando descubrimos, sacamos, esa fortaleza para seguir adelante y culminar nuestra obra. Al Final del Abismo, al igual que las otras cuatro novelas, se encuentran en formato Kindle ebook y papel o impreso en Amazon, alrededor del mundo. Actualmente casado con Lynette Martínez, una mujer maravillosa que es la luz de su vida. Residen en Manatí, Puerto Rico.
No es amor. Vera López. Imagen de Sara Herranz. El Magacín.

Aquella película (500 Days of Summer), definía perfectamente el papel de muchas personas en las relaciones, o más bien lo definía la protagonista de la historia, Summer. Alguien que había tenido amantes a su lado pero ninguno supo cómo hacerle sentir de verdad. Summer, no entendía de tecnicismos ni tenía necesidad de entrar en matices, tal y como se puede ver en este quote de la película:

José Pedro Sergio Valdés Barón. El Magacín.

Su instinto lo introdujo por el agujero en el muro del edificio en ruinas y se arrastró hasta el segundo piso por la deteriorada y polvosa escalera de cemento. Los niños a veces pueden ser muy crueles y se ensañan con los seres como él, pensó, al mismo tiempo que sobaba las partes de su cuerpo doloridas por las pedradas que le habían infligido los mocosos.

Noelia Maestre Rodríguez. El Magacín.
"Hola soy Gonzalo, en estos momentos no puedo atenderte, deja tu mensaje después de la señal y cuando pueda te llamare. –piiiii-"
Plazas de Cascorro en la Ribera de Curtidores en Madrid. El Magacín.

Nota: Este relato es un hecho real narrado por su protagonista.

Amanece en Madrid y faltan pocos minutos para las ocho de la mañana del 7 de enero de 1953.

¿Te gustaría publicar un artículo en El Magacín? Escríbenos a cartasaldirector@elmagacin.com
Ariel Hunter Berreta. El Magacín.

Doña Ángela necesitaba un jardinero. Su casa era enorme, aun así se veía pequeña dentro del enorme parque en el que estaba situada. Desde la muerte de su esposo, ocurrida hacía poco más de cuatro años, todo parecía confabular en su contra.

Mantener todo medianamente ordenado era una tarea titánica para una señora de 68 años, a pesar de contar con buena salud. Una año atrás decidió que el parque era demasiado.

Poema de Juan Sevillano

JUAN SEVILLANO es licenciado en Historia por la Universidad Autónoma de Madrid. Autor del libro de poesía “En la aceptada orilla”, Madrid 1973, Premio Agroman de Poesía 1972, y de la novela “Memoria del Paraíso”, Ediciones Tagus, 2015:  Publica poemas sueltos en revistas de poesía durante los años 70 y 80, no volviendo a publicar hasta la fecha, a pesar de no haber dejado de escribir durante todo este tiempo tanto poesía como prosa.

¿Te gustaría publicar un artículo en El Magacín? Escríbenos a cartasaldirector@elmagacin.com
Noemí Martínez. Más allá de la luz. El Magacín.

“Más allá de la luz” de Noemí Martínez es una historia de amor, celos, amistad, intriga y fantasmas, que promete mantenernos pegados a nuestro asiento desde el primer minuto. Hoy tenemos el gusto de entrevistar a su autora.

El olvido por Maquinorelatos para El Magacín

−¿Sí? −Antes de escuchar la respuesta, supe perfectamente de qué se trataba −: Sí, soy su hijo… Sí. Muchas gracias por la llamada.

Cerré los ojos, mientras sostenía el teléfono en mitad del comedor. Su rostro resaltaba de entre el fondo negro, como si de una foto se tratara, con marco y paspartú incluidos. No de cuando estaba enfermo, no llegué a visitarle ni una vez. Ni siquiera una instantánea de hace cuatro o cinco años, cuando aún estaba sano. No. Más bien se trataba de una polaroid desgastada, de las que se sacaban cuando yo no era más que un crío.

No me gusta como ibas hoy, enseñabas demasiado. El Magacín.

Brenda subía hacia su casa tras haberse tomado un café con sus amigas. Brenda significa “fuerte como una espada”. Así era ella. Vivía en un barrio un tanto oscuro pero ella junto a sus dos hijos, Evelyn y Jake le daban una luz resplandeciente. Eran una familia de lo más común. Su marido les había abandonado hace ya varios años por causas desconocidas. A pesar de ello Brenda era una mujer segura de sí misma en este país, con una familia que la adoraba y siempre había salido adelante fuese como fuese.

Suscríbete GRATIS a El Magacín