Difícilmente los tres antiguos empleados de Paypal que fundaron Youtube en 2005 podían imaginarse en lo que se ha llegado a convertir. A lo largo de estos años millones de personas de todo el mundo han subido sus vídeos a Youtube, y muchos han logrado hacer de ello su profesión (algunos sin salir de la habitación de su casa): son los denominados youtubers.

En 2011 Youtube permitió a los editores de vídeos conseguir ingresos directos por publicidad. Es así como nacieron los youtubers, usuarios que como ElrubiusOMG, Vegetta777 o TheWillyRex algunas veces logran que sus vídeos alcancen dos millones de visualizaciones en apenas una hora.

Hoy nos acercamos al fenómeno de los youtuber de la mano de Desirée, una blogguera española que bajo el perfil @edelweiss1011 está logrando hacerse un hueco en el panorama youtuber español. Nos cuenta en primera persona su experiencia:

¡Hola! me llamo Desirée y soy usuaria de Youtube desde 2007. Me gustaría contaros mi experiencia como youtuber.

¿Qué es lo que impulsa a alguien abrir un canal en Youtube? ¿Fama? ¿Dinero? ¿Aburrimiento? ¿Hobbie? en mi caso lo que me impulsó a hacerlo fue meramente la realización personal. No hay nada mejor ni más placentero, que hacer algo con lo que realmente disfrutas y a su vez aporte valor a la comunidad.



Pienso que el hecho de que te guste lo que haces es un factor muy importante a la hora de decidirte a realizarlo, ya que, aunque muchas personas piensen lo contrario, no es nada fácil crear contenido de este tipo. Los youtubers no tenemos detrás un equipo de cámaras, maquilladores, guionistas, ni nadie que asesore o ayude, pero pienso que ahí se encuentra la verdadera esencia de Youtube, la naturalidad y la espontaneidad.

Si una persona busca encontrar el dinero o la fama como youtuber comete un gran error. Hay marcas que se han acercado a mí, pero yo misma he decidido dar publicidad a marcas que me gustan. Son muy pocos los youtubers que de la noche a la mañana lo consiguen, y también muy pocos, a los que las empresas publicitarias les buscan. Si quieres abrir un canal por los motivos mencionados lo más seguro es que a medida que avanza el tiempo te desilusiones, te decepciones y abandones tu proyecto, por no obtener los resultados esperados.

A mi canal, a grosso modo, se unen unas cien personas al mes aproximadamente, [nota de los editores de El Magacín: en una semana desde que Desirée nos envió el artículo hasta que lo hemos publicado ha conseguido 300 seguidores] subiendo un total de cuatro vídeos mensuales. Estos datos pueden no ser buenos para algunas personas, pero para mí sí que lo son. En realidad yo no esperaba nada a cambio de hacer mis vídeos. Lo que yo esperaba y he encontrado, es justo lo que tengo ahora, disfrutar haciendo lo que hago, conocer gente, enseñar lo que sé de la mejor manera posible. Lo que me gusta hacer, que entre otras cosas, son las manualidades y todo lo relacionado con el mundo de la belleza, a la cual defino personalmente como “belleza de andar por casa” ya que hablo de ella, de una manera muy natural y que desde mi punto vista, es lo que se está perdiendo, en esta nueva generación de creadores de contenido.

Son muchos los videos que he visualizado, en los que, la edición, el audio, la música y el vocabulario son perfectos, me gusta el contenido y la calidad, pero a decir verdad, la naturalidad brilla por su ausencia, y para mí, eso nunca puede faltar.

Si decides abrir un canal, no te fijes en lo que más triunfa, más vende o más gusta. No quieras convertirte en el nuevo “Auronplay” o en la nueva “Yuya” (youtubers mundialmente conocidos), ya que tú tienes algo que ellos jamás tendrán. TÚ.

Desde aquí quiero animar a todas las personas que están indecisos/as en formar parte de esta nueva generación de internautas a que lo hagan, sin importar el qué dirán, si su trabajo gustará o no, si tendrán muchas o pocas visitas… en lo único que tienen que pensar es en si realmente les hace feliz hacerlo. No hay nada mejor que disfrutar realizando una tarea y divertirte con ello, siendo siempre  tú mismo. Así te supondrá mucho menos esfuerzo el ser constante, pues como he dicho, el mundo de Youtube no es nada fácil.

“Nada sucede de la noche a la mañana y nada que merezca la pena, es sencillo de conseguir. La fama y el dinero si han de venir vendrán.”

Yosoydesi es el nombre que tiene mi canal y aunque a algunos les puede parecer de todo menos original, si lo piensas bien, sí que lo es, porque no hay nada mas natural que ser uno mismo. Yosoydesi es lo que ves, esa soy yo, y no hay nada más (ni nada menos).

He visto que hay personas que han conseguido diez mil suscriptores para su canal en escasamente dos días y habiendo subido un solo vídeo. Yo por el contrario he estado seis meses esforzándome y poniendo lo mejor de mi en todos y cada uno de los vídeos que he realizado para que gusten  a las personas que me siguen. He llegado a subir a la red un total de cuarenta vídeos y obteniendo la cifra de 737 suscriptores (NOTA: actualmente supera los 7000)

Me han llegado a comentar que mi canal es “pequeño” para el contenido que hay en él, pero yo discrepo totalmente. Mi canal es grande porque grandes son mis seguidores, y los que están conmigo lo hacen porque soy una persona de verdad, real y auténtica, exactamente igual que ellos mismos.
He escrito sobre las cosas buenas que esta plataforma puede ofrecerte, pero existen dos caras de la moneda. No todo el monte es orégano, y os explicaré porqué:

Son muchas las críticas que la comunidad de youtubers recibe en los medios, y existe una multitud de personas que piensan que los youtubers están destrozando según que industrias, y lo que en muchos sitios se considera una profesión, en España (donde vivo) lo consideran como una actividad de “no dar un palo al agua” pero remunerada. Tanto es así, que gracias a la empresa de Youtube he generado la friolera de 3 euros por seis meses de trabajo.


En varias ocasiones he visto como se ha tratado a un youtuber con desprecio, por no tener una formación universitaria previa, y sin embargo estar ganando más dinero que personas que han tenido que sacrificarse años para conseguir una titulación.

Algunos periodistas muy reconocidos han calificado a los youtubers empleando para ello términos como “vomitivos”, “viscerales” y “sin cualificación”. Ahora bien, he visto a individuos de su gremio trabajar en televisión con personas que como bien dicen no tienen titulación ni estudios, que además de estar cobrando un dineral lo que hacen es entrometerse en la vida privada de los demás, de una forma abusiva, y nadie les dice nada porque por lo que se ve eso sí está bien visto.

Youtubers no pero telebasura sí

Hacer “telebasura” sí para que está bien visto, o por lo menos, no veo que se forme tanto revuelo ni interese cuánto cobra tal o cual persona, en cambio a un youtuber es lo primero que se le pregunta en una entrevista, y si da la casualidad cobra “bien”, lo primero que se insinúa es que no lo merece por “hacer lo que hace”.

Y en cuanto a que los youtubers “no dan palo al agua”, quisiera asegurar que eso no es así, que todo lleva un trabajo y un esfuerzo que aunque no se vea, realmente está. Ya me gustaría ver al presentador de un programa, maquillarse, preparar su propio guión, su propia iluminación y después de eso editar su programa, o al escritor, que después de escribir su novela, tenga que hacer sus propias ilustraciones, y la publicación de su propio libro, o al cantante que escriba sus canciones, que las componga, que mientras canta toque la guitarra, y después que él mismo se haga las fotos para su disco, y sea él quien se lance al estrellato.

Un youtuber trabaja más de lo que la mayoría piensa

Lo que tengo muy claro es que más de uno tiene que aprender de los grandes youtubers, ya que, independientemente de que su contenido valga o no valga la pena, sabe llegar a muchísima más gente que los que les miran por encima del hombro.

Desde mi humilde opinión, pienso sinceramente que aquí lo que molesta no son ni la cualificación profesional de los youtubers, ni que crean que no dan palo a la agua, ni que crean que cobran por no hacer nada. Lo que realmente creo es que saben que Youtube es la nueva era y que es tan grande que eso les asusta. Tienes la opción de elegir qué quieres ver, cuándo lo quieres ver y el lugar en el que lo quieres e incluso puedes interactuar con los autores. En Youtube el espectador tiene el poder de decidir.

Pienso que la posibilidad de poder elegir entre ver la televisión, escuchar la radio, o leer el periódico, entre otras cosas, tiene que permanecer. Sin criticar una cosa o la otra, sin menospreciar ningún medio. Aceptar y dejar paso a nuevas industrias, no solo creo que es bueno, sino que es un adelanto, igual que lo fue el teléfono móvil, en su día, o igual que lo fue el periódico digital con respecto al físico, y no por ello se han dejado de utilizar ambas cosas.

Quizás haya que encontrar otras maneras de comunicar, reinventar, y evolucionar, aprovechando las infinitas posibilidades que nos brinda esta nueva plataforma, en lugar de criticar e intentar ridiculizar a los creadores y su contenido.

Sin más me despido con un cordial saludo.
Desirée

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