¿Cuantas veces después de leer un libro, has vuelto a releerlo? La respuesta habitual suele ser pocas, muy pocas o ninguna. Esto ocurre porque realmente ya sabemos lo que ocurre en la historia. Entonces no nos engancha igual.

Imagina que esto se pudiera modificar. Cada vez que iniciaras el libro surgiera una historia diferente. O mejor, que puedas escoger como quieres que transcurra. Según lees, tomas las decisiones en nombre de los protagonistas. Puestos a imaginar, además no solo de decidir por los protagonistas, ser uno de ellos, o todos a tu antojo. Con un solo gesto vivir el momento de esa historia desde la perspectiva de otro de sus protagonistas.

Ahora pregunto ¿Hay que imaginarlo? Realmente la tecnología permite hacer algo así ya. Literatura en formato digital. Dejamos atrás el formato libro, incluso su versión ebook. Pienso en una nueva forma de contar historias apoyado en el mundo digital y online. Un sistema donde solo con un clic, se transforme la historia o se cambie de personaje. Un sistema digital donde la historia sea multi-trama según se lee. Que no requiera nada más que simplemente el gesto de pasar a la siguiente “hoja”. Con eso solamente, ya la historia se desarrolla según lo deseado. Y cada vez que se lea, tomando diferentes decisiones, ya es una historia diferente y distinta. Tener 4, 5, 6… 8 historias diferentes realmente en una sola. Y todo eso multiplicado por los diferentes personajes.


Como ya he comentado, no es solo de pasar un libro a formato digital, sino crear y contar historias pensando sin las limitaciones del soporte físico como ocurre actualmente, que se adapta el formato, pero no la fórmula o sistema. Hay que realizar una nueva revolución de la literatura, atreverse a modificar los pilares y la forma de comprender la literatura. Crear literatura 3.0.

Contando historias en formato online y digital, podemos disfrutar de otras ventajas. No hace falta cargar con el peso de la historia (el libro). Se puede leer en multipantalla, o sea, en diferentes dispositivos según lo que se tenga a mano. Aquí no compras la historia en si, sino el acceso a todas las variantes y opciones diferentes que puede tener la historia. Por otro lado, por la naturaleza de la propia idea, de crear desde cero con las nuevas circunstancias se puede atacar a un nuevo público que se ha creado, todos los nativos digitales que ya no entienden el leer si no es a través de una pantalla. Es una adaptación a un cambio de tendencia de los usuarios. Seguir la tendencia y reinventar la literatura de una forma más actualizada. Nadie tiene una bola de cristal y ver donde puede estar el siguiente éxito o boom, pero adaptando el producto a las nuevas necesidades es más probable volver a atraer a toda una generación que ya no está representada ni cubierta sus necesidades con el mercado actual que se apoya en las formas tradicionales y arcaicas de lectura.

Es hora de decir la verdad, esto no es un planteamiento de futuro ni una reflexión en voz alta, desde la página de “Las experiencias de Toulouse” ya tienen a disposición del público varios relatos interactivos, y están poniendo en práctica todo lo que aquí mencionado. Se han salido de lo habitual para probar nuevos caminos y llegar a nuevos lugares.

¿Hasta dónde puede llegar esto? No lo sé con certeza, pero está claro que estamos viendo solo el comienzo del camino. El principio de una nueva forma de hacer contar historias. El siguiente paso de los relatos interactivos es conseguir personalizarlos. Que antes de comenzar a leer, puedas escoger características de los personajes. Que se pueda elegir el lugar donde se pueda desarrollar la historia, que tipo de historia quieres que ocurra. Y como se hace en los relatos disponibles, en función de las decisiones que se toman, crear la historia desde 0. Y todo esto repetirlo por cada nuevo personaje, incluso que haya una opción de que se pueda conocer historias personales de los protagonistas. Que dentro de una trama principal, sea el propio lector el que elija que tramas secundarias desea ampliar y conocer.


Pero todo esto tiene que ir paso a paso, hay que comenzar por el principio. Las innovaciones no se pueden implementar de golpe todas. Hay que ir pasando por todas las versiones. El primer paso es los relatos interactivos disponibles. Según su acogida y las necesidades de los lectores, comenzar a trabajar en nuevas funcionalidades y opciones para seguir recreando y formando toda una atmósfera que envuelva al lector/a y consiga una inmersión cada vez más profunda y a la vez personalizada para cada persona. Todo esto sin dejar de ser un producto de consumo masivo para poder tener unos costes de producción asequibles y ofrecer el servicio completo a un precio competitivo y apto para todos los públicos.

Contra todo pronostico, siempre hay alguien que apuesta por la cultura, que genera innovación, y que apuesta por el éxito dentro de un sector vilipendiado.

¿Te gustaría publicar un artículo en El Magacín? Escríbenos a cartasaldirector@elmagacin.com

Artículos relacionados