Volar en globo es una aventura segura y emocionante que se puede disfrutar desde los 7 a los 100 años. Actualmente en España hay muchos lugares donde volar y disfrutar de la magia de ser un pasajero del viento en la primera aeronave de la historia, con el mismo espíritu romántico de aquellos pioneros, pero con la máxima seguridad que ofrecen la mejora de los materiales y las técnicas.

Dar un paseo en globo es una actividad regulada por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, es decir, una forma de vuelo que cuenta con todas las garantías de seguridad. Los globos son aeronaves y como tales se rigen por la misma normativa que los aviones de pasajeros. Sin embargo los globos son también las únicas aeronaves, los únicos vehículos del siglo XXI, que no se pueden dirigir. La dirección y velocidad del vuelo la marca el viento reinante por lo que cada viaje en globo es diferente a otro y siempre es toda una aventura.


No poder dirigirlo no tiene nada que ver con no poder controlarlo. Subiendo y bajando el piloto va eligiendo que fuerzas de la naturaleza aprovechar en cada momento y por descontado también puede elegir dónde aterrizar en el momento que decida. Los vuelos se realizan en los días con mejores previsiones meteorológicas y a primera hora de la mañana, el mejor momento del día cuando los vientos suelen ser más suaves y no encontraremos térmicas. El piloto buscará los vientos más favorables para que el vuelo sea entretenido y variado.

A bordo la temperatura será casi la misma que en tierra por lo que no será necesario vestirse de forma especial, bastará con llevar ropa y calzado deportivo cómodo, como para dar un paseo por el campo el mismo día de vuelo. Es recomendable llevar la cabeza cubierta, con un sombreo o una gorra, para que protegernos un poco del calor de los quemadores, aunque esto solo es una cuestión de comodidad. Se pueden llevar cámara de fotos o de vídeo, siempre en su funda protectora correspondiente, pero no es necesario llevar mochilas o equipo especial, de hecho es mejor viajar ligero para estar más cómodos durante el vuelo.

Vuelo en globo. El Magacín.

Los vuelos en globo suelen tener una duración aproximada de una hora aunque la actividad puede llegar a durar el triple ya que cuando los pasajeros llegan al globo pueden ver la parte final del proceso de montaje y tras el mismo, una vez que el globo aterriza, se celebra una tradición que viene de los primeros aeronautas del siglo XVIII. El vuelo suele recorrer de cinco a quince kilómetros habitualmente y dependiendo del día y suele transcurrir a una altura de entre trescientos y ochocientos metros, aunque recordemos que cada vuelo es diferente. Tras el aterrizaje, recordando lo que hicieron los pioneros del aire, se realiza un brindis con champagne o cava, que algunas empresas acompañan de un almuerzo campestre. Todos los participantes reciben también un diploma vuelo que certifica su experiencia. Desde allí se regresa al punto de reunión, el mismo desde donde se despegó, en los vehículos de apoyo en tierra.

Las emociones del vuelo, las sensaciones, serán inolvidables en cualquier zona de vuelo pero hay lugares donde además de todo ello disfrutaremos de unas vistas espectaculares de Ciudades Patrimonio de la Humanidad o parajes naturales de gran belleza, rodeados además de otros globos llenando el cielo de colores. Por ello entre las muchas ofertas que hay en España para realizar un viaje en globo se pueden elegir entre algunas de las más demandadas como es el caso de Segovia, ciudad con múltiples atractivos para cualquier modalidad de vuelo y donde algunos días se pueden encontrar más de diez globos en sus cielos limpios y bajo su luz única. Otras ciudades como Salamanca, Toledo, Aranjuez o Mérida ofrecen también vuelos en globo llenos de paisajes para atesorar en el recuerdo. También se podría solicitar un vuelo en una zona concreta que nos interese siempre que no existan limitaciones de algún tipo que pueden impedir el viaje en globo.


Una de las preguntas más habituales de las personas que van a volar por primera vez es sobre si el despegue, el aterrizaje o el propio vuelo son peligrosos o producen vértigo o alguna otra sensación desagradable. Lo cierto es que los vuelos son muy suaves y la experiencia, lejos de dar miedo es calmada y tranquila, se podría decir que relajante. El globo se desplaza suavemente, dentro del viento y la barquilla de mimbre, donde viajan los pasajeros, es totalmente estable durante todo el vuelo. La altura de la borda y el hecho de no estar unidos al suelo impiden que incluso las personas que sufren de vértigo pasen un mal rato y así puedan disfrutar plenamente de la experiencia. Ya que siempre se vuela en las mejores condiciones, los aterrizajes suelen ser suaves y tranquilos o, en ocasiones, animados y divertidos, pero siempre son uno de los momentos más emocionantes del vuelo.

Es muy habitual que el vuelo forme parte de celebraciones de cumpleaños, aniversarios, pedidas de mano, despedidas de soltero e incluso bodas, si bien lo más habitual es que amigos, familias o parejas se reúnan para compartir esta experiencia. No es necesario formar un grupo ya que de eso se encargan las propias empresas, de forma que la reserva se puede hacer para una o varias personas o grupos de cualquier tamaño. También es habitual que algunas empresas realicen actividades de grupo para sus empleados, como viajes de incentivos o grupos de team building, en ocasiones con más de 100 pasajeros en una jornada llena de atractivo y ocasiones para evaluar y hacer colaborar a los participantes.

De las muchas opciones para elegir recomendamos la empresa Siempre en las nubes, que vuela en todas las zonas que hemos recomendado y además en otras muchas igualmente interesantes. Su prioridad es ofrecer a sus clientes la mejor y más completa experiencia de vuelo en globo por lo que se disfruta de la actividad completa y no solo del vuelo. Además tras la aventura tienen la cortesía de enviar de forma gratuita a todos sus clientes un reportaje fotográfico y un vídeo HD de todo el vuelo como recuerdo.