Hoy entrevistamos al ilustrador Miguel Herranz que nos ayudará a entender el fenómeno de los Urban Sketchers. 

Puede que te hayas encontrado en cualquier rincón de tu ciudad con un grupo de personas que ataviados de cuaderno y material de dibujo realizan un trabajo de observación sobre un objeto, ya sea un edificio, un monumento o una escena de la vida cotidiana: son los Urban Sketchers.

USK es una comunidad global de dibujantes, profesionales o no, que comenzaron su andadura en 2008 de la mano de Gabriel Campanario, dibujante barcelonés afincado en Estados Unidos. Lo interesante y novedoso de la propuesta de Campanario es que crea un grupo de Flickr que  es un espacio de almacenamiento que permite ordenar, buscar  y compartir en línea, en este caso dibujos,  a través de la red y a la que se puede acceder públicamente.

Campanario creó el Blog Grande o Blog Central que consiste en un blog cerrado a cien miembros y que se presentó como una ventana abierta al mundo para la difusión de su trabajo. Paralelamente se creó el grupo de Facebook, donde sketchers de todo el mundo cuelgan sus fotodibujos.

El ilustrador Miguel Herranz

El ilustrador Miguel Herranz

USK  ha recuperado una práctica que fue habitual durante el s. XIX: los cuadernos o croquis de  viajes. Y ese es uno de sus valores intrínsecos pues celebran simposios anuales cuyas sedes van cambiando de escenario y van disparando el número de seguidores.

Para dar una idea de sus dimensiones podemos decir que sketchcrawl es una reunión trimestral que organiza desde hace más de siete años Enrico Casarosa, dibujante de Pixar,  y su peculiaridad es que se organiza simultáneamente en más de cien ciudades de todo el mundo.

Otro precursor y referencia imprescindible en el mundo anglosajón es Danny Gregory que montó hace dos años sketchbooksckool.com que es una escuela online en la que se dan cursos para trabajar en cuadernos.


Como todo movimiento cultural que se precie USK dispone de un manifiesto, un ideario de ocho puntos que resume su filosofía y cuyos pilares son: el respeto a la diversidad de estilos, la fidelidad a las escenas, el compañerismo, la ayuda mutua y compartir el trabajo en plataformas haciendo de internet el museo que libremente puede visitar cualquiera.

USK se ha extendido desde sus orígenes como mancha de tinta, imitando el modelo original con el añadido del país, región, ciudad o pueblo donde se erige. Para formar un grupo es necesario un mínimo de tres artistas. Hay una adhesión a los principios fundacionales pero cada grupo se gestiona como determina.

Miguel Herranz es uno de los treinta miembros iniciales  de USK,  miembro del primer grupo en España y en Barcelona, uno de sus artistas más representativos que, además, acaba de publicar su tercer libro “Here and There (again)” recopilatorio de los tres últimos años de sus trabajos de aquí y allá. Ojeando sus páginas vemos que, más que un libro, es un cuaderno de dibujo, con interesantes anotaciones. Encontramos escenas de todo tipo: ciudades, mercados, panorámicas, detalles de un edificio, un momento íntimo en la cocina de su casa, amigos, situaciones, vivencias, en definitiva, un variado reportaje a base de trazos de pluma y toques de color.

El ilustrador Miguel Herranz

El ilustrador Miguel Herranz

¿Qué es para un dibujante, un artista como tú, USK? De alguna manera es la referencia principal a la hora de no sentirte solo dibujando en  la calle, que es algo que solía hacer. Luego se ha convertido en mucho más. Puedes ir a cualquier lugar sin conocer a nadie y contactar con un grupo. ¡A Barcelona viene muchísima gente!

¿Cuándo conociste a Gabriel Campanario? Lo conocí sobre 2007 cuando empecé a bloguear.

¿Empezaste a dibujar en la calle antes de conocer USK? Solía salir solo a la calle a dibujar pero dibujaba muy poco. Me costaba mucho que la gente me mirara dibujando yo solito. Si ahora un cuaderno me dura siete u ocho meses, en aquel entonces me duraba  4 años. En aquella época comencé a dibujar solo en digital para mi trabajo, sin pasar por le papel y empecé a bloguear y contacté con gente uno de los cuales fue Campanario. Empezamos a mantener una cierta comunicación con nuestros blogs. Me di cuenta de que necesitaba salir a la calle. Contactamos unos treinta dibujantes y así comenzó Urban Sketchers en noviembre de 2008.

 ¿Formas parte del Blog Central? Nosotros lo llamamo el “punto org”.  Ahora no. Como los blogs tienen una limitación de cien miembros se empezaron a crear blogs locales. Hace un año dejé mi lugar en el blog de inicio para que lo ocupara otra persona y ahora solo publico en Facebook. El “punto org” es un lugar dinámico donde se va dando entrada a gente nueva.

Ilustración: Miguel Herran

Ilustración: Miguel Herranz

¿Cuál es la estructura del grupo en España (he visto grupos hasta en pueblos)? Esto ocurrió cuando yo aún vivía en Italia. Llegué aquí y contacté con algunos que ya conocía online. Me encontré con un grupo formado, USK España, y luego se abrieron otros regionales, provinciales, y hasta en pueblos.

Háblame de los dibujantes más destacados. En España: Sagar, Lapin, Swasky, Luis Ruiz, José Maroto, César Caballud, Cristina Curto, pero hay muchísimos más y en el extranjero podría citar a Melanie Reim de Nueva York, Don Low de Singapur, Rolf Schroeter de Berlín, Eduardo Salavisa de Lisboa, Norberto Dorantes mexicano afincado en Buenos Aires, James Hobbs en Londres,  Nina Johansson en Estocolmo, Katia Osina en Moscú… y tantos y tantos otros.

¿Cómo y en cuánto tiempo ha crecido el movimiento USK? En 2011 se celebró el primer simposio, en Portland y eran muy poquitos, el segundo fue en Lisboa y ya éramos más de cien; yo fui de alumno. Un tercero en Santo Domingo al que fui de instructor y en Barcelona en 2013 fue la gran explosión donde vino muchísima gente. Luego hubo otro en Brasil y este año en Singapur. El movimiento no para de crecer…

A parte de USK hay otros grupos  (“De Vuelta con el Cuaderno “con temáticas diversas y a cuyos encuentros ha asistido Carme Ruscalleda que tiene cuadernos sobre sus platos o Mariscal que asistió a uno que versaba de cine.

También está “Inky Fingers” que se reúne en Barcelona todos los viernes y buscan temas diversos.

¿Por qué crees que ha proliferado tan rápido? ¿Cuáles son sus principales atractivos? ¿Es un fenómeno?  A mí me gusta más la palabra fenómeno que movimiento, porque aquí no se reivindica nada. Es interesante el momento de reunirse, aunque no signifique que en ese momento salgan los  mejores trabajos.


Es una actividad muy redonda para el tiempo libre: no se necesita saber mucho, no hay reglas que puedan medir la calidad de los trabajos, es una expresión propia, es barato, y el rollo social. Te encuentras con gente que hace lo mismo, se hace en la calle, no necesitas reunirte en una sala. Basta con elegir un lugar y la gente va con su propia silla plegable. No hace falta a penas nada. Hasta hace poco tiempo pensaba que era una moda y se iba a pasar pero creo que sus atractivos son los suficientemente grandes como para que la proporción de adeptos siga en aumento.  Añadiría además que otra de sus grandes ventajas es que es una actividad contraria a la tecnología, aunque luego nos sirvamos de ella para ponernos en contacto o difundir lo que hacemos.

¿Es una actividad que se hace en cuaderno físico se usa la tecnología? Curiosamente, tal y como han progresado los programas de dibujos para tabletas, la gente sigue prefiriendo dibujar en un cuaderno. Los pocos que usan tabletas son muy  jóvenes y cuesta engancharlos. Los alumnos de las escuelas de ilustración ven esto como un ejercicio, no como una forma de expresión en sí misma. La edad media  de la gente es entre 40 y 50…

¿Qué te ha aportado a ti como persona y  como artista tu pertenencia a USK? Como persona muchas relaciones con mucha gente interesante, amigos; se ha convertido en un pasatiempo, en mi actividad de ocio principal. Cuando paso días en el estudio tengo mono…

Y me ha hecho evolucionar mucho como dibujante. Tener gente al lado que tiene otras ideas, otros puntos de vista, es un diálogo, te hace evolucionar, te enriquece. Luego lo llevas adonde quieres llevarlo.

Urban Sketchers. Ilustración: Miguel Herran

Ilustración: Miguel Herranz

Háblame de los materiales, ¿por qué y cuándo el color?

Lo que más se utilizan son plumas, rotuladores, para hacer líneas rápidas y acuarelas para colorear o lápices. Incluso hay quien usa óleo, pero seca mal y necesitas más parafernalia.

Los grandes pintores han sido grandes dibujantes y hemos visto muchas veces en una exposición los dibujos y bocetos del artista como parte de su obra.  El dibujo es una parte más secreta, más íntima y retrata el proceso mental. He visto dos veces el Guernica y la primera vez me pasé mucho más tiempo con los dibujos porque me hablaban del proceso  de elaboración. Pero los dibujos no son el producto y, por mucho que a mí me interese, el producto final es el cuadro. El dibujo ha sido un paso intermedio para llegar a otra cosa.

¿Forma parte el dibujo del comercio del arte?

Un cuaderno es invendible, no se puede exponer y la magia es que no se hace esto por dinero. Cuando se quiere vender y añadir ceros no se le llama dibujo  sino obra gráfica. Cuando trabajas por encargo no te salen los mejores dibujos; salen cuando  los haces con plena libertad.

¿Cuáles han sido los canales de difusión del dibujo? Explota  a finales del s. XIX principios del s. XX, con la ilustración. Por limitaciones de la prensa escrita se publicaba en blanco y negro y, como era un arte de carácter subsidiario para dar apoyo a un texto, no saltó al otro nivel.

¿Cómo se decide un dibujo en USK? ¿Hay una intencionalidad cuando seleccionáis el objeto, el momento? Normalmente se dibujan dos cosas: entornos arquitectónicos o actividades y eventos donde hay gente.

¿Os movéis solo por arte visual, la mera creación? No existe ninguna base que no sea puramente artística.  A diferencia de otros “Street Arts” no es un movimiento reivindicativo en absoluto

En USK hay diferentes ligas o es un trabajo coral, horizontal, donde todos aportan…

 Publica mucha gente en los blogs,  yo ahora aporto poco; publico más en  FB.

He visto el vídeo en el que muestras tu forma de dibujar y me han llamado la atención dos cosas. Que dibujas de pie y con pluma. 

Me gusta la pluma por la rapidez. Si tienes una hora u hora y media, no hay tiempo. Lo de dibujar de pie depende del  encuadre. Yo, escriba o no, trato de contar y me gusta que el dibujo funcione. Yo soy de los que acaban el dibujo en casa. El color lo uso no para crear una sensación pictórica sino para subrayar parte de un objeto, para separar.





¿Sois los “chicos buenos” de la calle? ¿Necesitáis algún tipo de permiso cuando os juntáis un grupo importante de personas en un determinado lugar de la ciudad?

Somos gente mayor…  Si montas caballete necesitas permiso pero como nosotros vamos con nuestra silla no, siempre que el espacio sea público.

Acabas de publicar tu tercer libro ‘Here & There (again)’ que es una recopilación de los últimos tres años de tu trabajo y lo has hecho mediante un mecenazgo compartido. Me puedes explicar cómo ha sido esta experiencia

Hace cuatro años publiqué uno que lo pagué de mi bolsillo  y tardé bastante en recuperar el dinero.  Varios amigos habían recurrido al crowfunding   y les había ido bien. Aparte de un libro que hice para el Ayuntamiento de Barcelona llevaba bastante sin publicar y, al final,  me decidí porque  me parece un método muy interesante para dar salida a lo que haces.

Urban Sketchers. Ilustraciones de Miguel Herran.

Ilustración: Miguel Herranz.

Crees que debe ser una práctica habitual y positiva este tipo de financiación o crees que es el Estado quien debe dar una mayor cobertura financiera a la cultura.

El Estado debería financiar la cultura pero no creo que pueda llegar hasta según qué proyectos. Veo el mecenazgo compartido como una manera de dar salida a trabajos que pueden ir dirigidos a un mercado pequeño, como puede ser mi caso. Como la gente que pone el dinero ya está interesada en ti pueden ver la luz proyectos de cualquier tamaño.

Artículos relacionados