Tener una sonrisa perfecta es el sueño de muchos, pero muy pocos lo consiguen. Si bien, la limpieza de los dientes es algo que parece sencillo,muchas veces se descuida, o no se le da la importancia que debería. La higiene bucal debe empezar desde la niñez, con un cepillo de dientes especial, incluso de bebés. Crear el hábito será lo principal, siempre que se realice de forma correcta.

La costumbre del cuidado bucal no sólo reside en limpiar los dientes, lengua y encías, también hay que hacerse una limpieza profesional cada vez que el dentista lo aconseje y acudir a la clínica dental para revisiones periódicas cada seis meses. La visita tendrá querealizarse con urgencia en caso de dolor en una pieza, fractura, o cambio de color.

El cambio en la tonalidad de los dientes es una de las cuestiones que más suceden debido a bebidas como el café, coca cola, o comidas como los frutos rojos. Su tratamiento es sencillo ya que puede solucionarse mediante el blanqueamiento dental laser. Este procedimiento funciona con una lámpara que ayuda a que penetre el peróxido para bajar varios tonos el color de los dientes. El tipo de blanco variará según la persona y su mantenimiento depende del cuidado de la misma.

Los casos de dientes torcidos y mal posicionados pueden resolverse gracias a la gran cantidad de aparatos de ortodoncia que existen. Los brackets, que pueden ser los comunes metálicos, zafiro o Damon, la ortodoncia lingual o la invisalign son algunos de ellos. Según el paciente, la dificultad de recolocación, edad y precios, el dentista recomendará el tipo que mejor se adapte.

Cuando hay un diente roto, o directamente la pérdida de varias piezas, tampoco significa que no se pueda tener una sonrisa perfecta. Mediante la colocación de implantes, se recupera el aspecto natural y se previene la pérdida ósea, mejorando así la calidad de vida de la persona.

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