Ver los naranjos minados de azahares me transporta inmediatamente a otro mundo. Un mundo decorado de farolillos, de luces, colores, caballos y mujeres guapas engalanadas con sus mejores vestidos para dar un paseo por el Real de la Feria de Abril de Sevilla y si se tercia alegrar aún más los ojos de quienes las observan al son de unas sevillanas.