Soria no es solo la provincia menos poblada de España sino que también es una de las menos turísticas. Incluso a pesar del repunte turístico que ha experimentado en el  último año, sigue siendo la segunda provincia menos visitada de España. Sin embargo, Soria tiene mucho que ofrecer y esconde paisajes increíbles y pueblos con encanto.

Tanto para los amantes de la naturaleza como del turismo rural, Soria es un lugar perfecto para pasar las vacaciones y relajarse del ajetreo de la ciudad.


Aunque tengo que reconocer que no puedo ser objetiva con Soria. Es la tierra de mis padres, así que le tengo un cariño especial, ya que era donde veraneaba todos los años. Recuerdo el olor del pueblo, tan diferente del olor de Barcelona, mi ciudad. Siempre me ha costado definir ese olor: una mezcla entre leña, pan, y tierra. Recuerdo el calor seco y como si te ponías a la sombra de los soportales sentías una ligera brisa que te refrescaba. Recuerdo las excursiones al Cañón del Río Lobos o las barbacoas en las “fuentes” del Duero, el amarillo de los campos  de trigo segado y de las extensiones de girasoles.

Soria esconde lugares maravillosos, buena gastronomía, buen vino, pequeños pueblos de estilo medieval y bonitas joyas de la naturaleza. En este artículo os voy a hablar de alguno de los sitios que más me gustan y de los que no me canso de ir, y a los que deberías ir si algún día vas camino Soria. Si te gusta el turismo rural, anímate a descubrir la provincia, estoy segura de que te va a sorprender y lo vas a disfrutar muchísimo.

El Burgo de Osma

El Burgo de Osma es una “pequeña” ciudad episcopal situada en el oeste de la provincia de Soria. El pueblo ha crecido mucho en los últimos años y empieza a ser quizás demasiado turístico. Sin embargo a pesar de que han abierto muchas tiendas de artesanías y productos típicos dirigidos a los turistas, se siguen conservando algunos de los comercios tradicionales y los bares de toda la vida, por lo que aún conserva ese encanto provinciano especial. Incluso en los soportales, aledaños a la plaza mayor, los vecinos del pueblo venden sus productos de la huerta, y/o las mieles de producción propias, en las mañanas de verano o de los fines de semana.

Catedral Burgo de Osma

Foto: Manuel Alende Maceira (CC BY 2.0)

La villa tiene varios atractivos turísticos que merece la pena visitar como la Catedral de Santa María de la Asunción, un impresionante templo con una mezcla de estilos que van del románico al barroco; el Antiguo Hospital de San Agustín, convertido en Centro Cultural y que alberga el centro de información turística, la biblioteca, el teatro y salas de exposiciones; la Universidad de Santa Catalina, reconvertida en hotel de lujo y spa, pero donde todavía se ofrecen los clásicos cursos de verano; y el convento y la iglesia del Carmen, centro de culto muy importante para los habitantes del Burgo y de Osma. Además, puedes disfrutar de paseos al caer la tarde por Lagüera, a la orilla del Río Ucero, o por la Hoz del río Abión o incluso pegarte  un chapuzón para refrescarte en el pozo la Peña.

Parque Natural del Cañón de río Lobos

La belleza paisajística del parque natural del Cañon de Río Lobos es innegable. La impresionante hoz formada por la erosión del Río Lobos en la piedra caliza, recorre más de 25 km a lo largo de las provincias de Soria y Burgos, y te dejará sin habla. Es la tierra de Deraway. Hay varias rutas de senderismo para recorrer el parque natural, y todas ellas pasan por la Ermita de Bartolomé que está dentro del parque. Es un lugar misterioso y con una energía especial que los templarios utilizaron como retiro místico.

El_Magacín_Canon_rio_Lobos_San_Bartolome

Calatañazor

Es un precioso pueblecito medieval, rodeado de murallas, y con solo dos puertas de entrada: una por arriba y otra por abajo. En Calatañazor parece que el tiempo se haya detenido. Pasear por sus empinadas calles te trasportará a otra época donde caballeros templarios y los guerreros almohades luchaban por la conquista del territorio. Los principales monumentos de este pueblo son su castillo, situado en un peñasco cercano, y la bonita iglesia de estilo gótico-románico de Nra. Sra. Del Castillo.

Calatañazor (Soria) El Magacín.

Calatañazor (Soria)

La Fuentona de Muriel

Pasando de largo Calatañazor se llega al pequeño pueblo de Muriel de la Fuente y, allí se encuentra el desvío a la Fuentona, una lagunilla de aguas cristalinas color turquesa donde nace el río Abión. La Fuentona está formada por rocas kársticas en las que el agua ha moldeado miles de cuevas y grutas subterráneas. De hecho, la Fuentona de Muriel esconde en su interior una de las cuevas más profundas de España. Hasta ahora se han descendido hasta 115 metros pero todavía  no se ha encontrado el fondo.

Fuentona de Muriel

Foto: Miguel Ángel García (CC BY 2.0)



La Laguna Negra

Situada en los Picos de Urbión, a 11 km de Vinuesa, se esconde uno de los paisajes más bellos de la provincia de Soria: la Laguna Negra. Una laguna de origen glacial, que según cuenta la leyenda, no tiene fondo y donde, como no, en sus profundidades habita un terrible ser que engulle todo lo que cae en ella. Ninguna de las dos cosas es cierta: la laguna apenas tiene 10-12 metros de profundidad y no hay ningún monstruo misterioso en ella. Aun así, es uno de los sitios que no puedes dejar de visitar y si no te fallan las fuerzas puedes continuar y subir hasta los Picos de Urbión.

Laguna Negra en Soria

Foto: cdepedro64 (CC BY 2.0)

La ermita de San Saturio

Dentro de la misma capital, uno de los lugares que vale la pena visitar es la ermita de San Saturio. Levantada sobre una gruta visigoda a orillas del río Duero La entrada es bastante curiosa y tienes que pasar En su interior hay frescos que narran la vida de San Saturio y los milagros que este hizo

San Saturio Soria

Foto: Francis Raher (CC BY 2.0)

Medinaceli

Medinaceli es uno de los pueblos medievales más bonitos de España. Recorrer sus callejuelas o pasar la tarde en la plaza Mayor, centro neurálgico de la vida social del pueblo y donde además se ubican algunos de los edificios más emblemáticos como el ayuntamiento o el palacio Ducal. Uno de los monumentos más importantes de Medinaceli es el arco del triunfo romano, el único en España con tres arcos.

Medinaceli

Foto: M. Peinado (CC BY 2.0)

Tiermes

Si lo tuyo son los restos arqueológicos de épocas antiguas, Tiermes es para ti. Tiermes fue una importante ciudad celtíbera y luego romana, pero los primeros restos que evidencian una ocupación en la zona datan del neolítico y, de forma continua, de la edad de bronce. Puedes concertar visitas guiadas y hay un pequeño museo con algunos de los restos encontrados.

Tiermes

El Pantano de la Cuerda del Pozo

¿Quién dijo que en Soria no había playa? Pues estaba equivocado. A lo largo de todo el perímetro del pantano de la Cuerda del Pozo se suceden varias playas naturales donde puedes ir a pasar el día y darte un buen chapuzón, eso sí, de agua dulce. La playa Pita es la más famosa y la que cuenta con más servicios y amenidades como el alquiler de kayaks o de tablas para hacer windsurf. Sin embargo, suele estar bastante llena y la cercana playa de los Herreros es mucho más tranquila y de una belleza espectacular.

Embalse de la Cuerda del Pozo

Foto: Indil Ranen (CC BY-SA 2.0)

Castro

Para mí, uno de los pueblos- y zonas- más bonitas de Soria es Castro, situado a los pies de la Sierra de Pela. Castro es uno de los llamados pueblos rojos por el color peculiar que tienen las rocas y la tierra de esta zona. Está medio abandonado en tierra de nadie, y en invierno no viven más de cuatro vecinos. Imagino que los inviernos deben de ser muy duros ya que por no haber, no hay ni bar (excepto en los días de fiesta), y para acceder a los servicios mínimos hay que ir al pueblo más cercano: Retortillo. Sobre el cerro que corona Castro está la pequeña ermita visigoda de Santa María, y a su falda encontrarás varias sepulturas excavadas en la roca un tanto deterioradas.

Ermita Santa María de Castro

Castro tiene un encanto especial, es uno de esos pueblos mágicos en los que el tiempo se detiene y en los que realmente parece que estés en otro planeta: uno casi abandonado, desértico, rojo. A veces me da la sensación de estar en el lejano Oeste y que en cualquier momento aparecerán unas enormes bolas de pajas cruzando alguna de sus dos o tres calles.

Cristina Nafria
@cenafriaOnTour

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