La renta básica saltó a la palestra de la ciudadanía cuando Podemos irrumpió en el panorama político con fuerza y lo llevaba como una de sus propuestas económicas.
Desde aquel entonces las medidas que propone Podemos han variado de manera sensible, más bien por motivos electoralistas que por convicción propia. Mucha de la gente de la calle ha interiorizado que alguna de las propuestas que hacían en su día los de Pablo Iglesias no son viables porque es lo que oyen a la mayoría de los expertos económicos, políticos o periodistas, no porque ellos tengan elementos para valorar esas medidas.

Lo que voy a tratar de hacer con este artículo es que el lector tenga elementos de juicio para saber si él/ella está realmente a favor o en contra de la renta básica mostrando cuales son las dos principales diferencias entre los partidarios y detractores de la renta básica para que de esa manera resulte mucho más sencillo al lector posicionarse a un lado u otro.


Lo primero que hay que explicar es que es la renta básica y no es otra cosa que una asignación monetaria a cada ciudadano mayor de 16/18 años por el simple hecho de ser ciudadano del país, no hace falta ningún requisito más, no hay ninguna discriminación de otro tipo, ni siquiera por nivel de renta, la cobra todo el mundo, los pobres, los ricos y la clase media aunque como se puede deducir de donde sale el dinero es principalmente de la clase media (aunque se haga creer que saldrá de los ricos) ya que estos son mayoría mientras que los ricos son muy pocos. Actualmente Podemos ya no la lleva en su programa, por motivos electorales supongo como ya he dicho antes, en su lugar ahora lleva una renta mínima de inserción que es simplemente una ayuda solamente para aquellos más necesitados y que tiene el objetivo de acercarse lo más posible al salario mínimo aunque por otra parte también proponen subir este salario mínimo de los 655 euros/mes a los 1.000 euros/mes.

Vayamos pues a poner en relieve la primera gran diferencia entre los partidarios y detractores de la rente básica. Primero identifiquemos a unos y otros: los partidarios son principalmente economistas firmes defensores del intervencionismo por parte del Estado, que son representados por los partidos políticos más a la izquierda del panorama actual, partidos donde las políticas sociales son una prioridad, partidos de nueva creación que han agitado de manera impensable hace unos años la situación política y social de España. Los detractores más firmes son los economistas liberales, economistas que se oponen de manera tajante y sistemática a la intervención del Estado en la economía de un país, economistas que aunque se pueda pensar lo contrario no tienen apenas representación en partidos políticos ya que los partidos políticos más liberales de España (PP, Ciudadanos, PNV, Democracia y Libertad) distan mucho de ser un ejemplo de liberalismo, de hecho cuanto más liberal sea la doctrina menos importancia da a los partidos políticos, por lo tanto es difícil encontrar partidos políticos realmente liberales. Pues bien, a mi no me cabe duda que tanto unos como otros tratan de proponer lo mejor para la sociedad, lo mejor para la mayoría de los ciudadanos, pero ¿Qué entienden unos y otros por “mejor”? Aquí es donde encontramos la primera gran diferencia, para ser más exactos, la primera gran diferencia radica en lo que es la libertad para unos y para otros, para unos la libertad es la capacidad del ciudadano de poder desarrollarse en sociedad de manera digna, para ello requiere de unos medios económicos que se lo permitan conseguir. Para los liberales en cambio la libertad es la capacidad del individuo para hacer lo que le venga en gana siempre y cuando sus actos no invadan la libertad de otro individuo. Como se puede comprobar la definición de libertad de los segundos es más minimalista, precisa y fácil de cumplir que la de los primeros, ya que para aquellos la libertad es llegar a conseguir una serie de derechos u objetivos, algo que no viene dado de por sí, si no que hay que conseguir que se pueda cumplir. De hecho los liberales piensan que el primer paso que hay que dar para conseguir una existencia material digna es dotar al individuo de la máxima libertad, en el sentido más literal de la palabra, cuanto más libre sea una sociedad en todos los aspectos más fáciles será conseguir los objetivos que pretenden los políticos más de izquierdas. El lector pues debe preguntarse en primer lugar que definición de libertad encaja más con su manera de pensar.

El objetivo de la renta básica es acabar con la pobreza, su método empero es repartir la riqueza existente, arrebatando de los que más tienen a favor de los más desfavorecidos. Este es el gran debate entre socialismo y liberalismo se podría decir, el socialismo pone como prioridad la redistribución de la riqueza mientras que para los liberales el énfasis radica en la creación de riqueza. Los socialistas piensan que sus políticas no tienen repercusión en la creación de riqueza y los liberales que las suyas independientemente de si se redistribuyen de manera desigual o no también ayudan a los más desfavorecidos haciendo que abandonen la situación de pobreza. De hecho el economista más mediático de Cataluña, el profesor Xavier Sala i Martín en sus investigaciones propugna que las sociedades que crecen más se vuelven menos desiguales, o dicho de otra manera, lo importante es que un país crezca económicamente ya que así aparte de crear riqueza y eliminar pobreza también conseguiremos eliminar la desigualdad. Y es que ¿la desigualdad per se es mala o lo que es malo es que haya gente pobre? Parecen cosas similares pero si uno se para a pensar son bien distintas. ¿Es preferible que tú vecino gane 1.300 euros/mes y tú 1.000 a que tu vecino gane 15.000 y tú ganes 2.000? ¿Alguien ve injusto que las niñas en los colegios saquen mejores notas que los niños? Si las niñas estudian más que los niños, por los motivos que sea, es normal y justo que saquen mejores notas, aunque haya desigualdad, esta vez entre sexos, lo importante es que tanto unos como otros consigan aprobar y sacar las mejores notas posibles.


Una vez enmarcado el contexto filosófico y económico vayamos a analizar en concreto el tema que queremos tratar. El lector siempre debe pensar que cualquier medida económica que se proponga va a tener consecuencias y generalmente sólo se nos dice las consecuencias positivas pero lo normal es que también las haya negativas. La situación económica actual es consecuencia de múltiples variables y múltiples decisiones así como cualquier medida nueva generará consecuencias positivas y negativas. La creación de una renta básica universal tiene aparentemente dos consecuencias obvias que no se ocultan, a saber, que habrá una parte de la sociedad, la más desfavorecida, que gozará de una mayor renta gracias a la ayuda monetaria y habrá otra parte de la sociedad, más acomodada, que saldrá perjudicada ya que mediante una subida de impuestos sufragará la renta básica. Como digo, esto no se oculta y aún sabiendo que se perjudica a una parte de la sociedad a favor de otros, los defensores de la renta básica opinan que es lo más justo. Lo que no se dice es que aparte de estas dos consecuencias habrá otras dos que son: ¿Que hará en términos económicos la gente que va a sufragar la renta básica y la que se va a beneficiar de ella? Los liberales piensan decididamente que ambos tomarán decisiones que van a reducir la actividad económica y por tanto va a perjudicar a la creación de riqueza. Los ciudadanos que salen perdiendo posiblemente tengan menos incentivos en trabajar o crear empresas y ganar más dinero si observan que su dinero no se queda con ellos, por otro lado los ciudadanos que salen beneficiados con la ayuda económica posiblemente también tengan menos incentivos en trabajar y crear riqueza si ven que sin hacer nada ya disponen de 1.000 euros en el bolsillo y que rompiéndose los cuernos van a poder ganar 1.100 o 1.200. Por lo tanto vemos que aquellos trabajos con salarios bajos podrían verse afectados de manera radical, es decir, aquellas empresas o profesiones donde el valor añadido no sea alto tendrá un incentivo muy alto para dejar de existir por lo que el paro es más que probable que aumente de manera considerable y si el paro aumenta más dificultad para pagar la renta básica ya que esta está sufragada vía IRPF que como todos sabemos es el impuesto que grava el trabajo. Aquí hay que añadir que en España las odiadas multinacionales son las que tienen los trabajadores con los salarios más altos ya que son las que consiguen crear más valor añadido y que las pequeñas y medianas empresas, así como los autónomos son los que tienen salarios más bajos y por tanto se convertirían en los sectores con más tendencia q reducir su actividad, el “pequeño” detalle que cabe señalar es que España es un país de Pymes y autónomos principalmente, la mayoría del trabajo y de la riqueza se concentra ahí así que atentar contra nuestro pulmón generador de riqueza se puede considerar altamente arriesgado.

Ya podemos deducir donde radica la segunda gran diferencia entre los detractores y defensores de la renta básica y donde el lector debe posicionarse: los defensores de la renta básica creen que los efectos de reducción de la actividad económica anteriormente expuestos serán nulos o mínimos y que en el caso de que haya una ligera reducción de la actividad económica compensa el hecho de poder tener una sociedad más justa, digna y menos desigual. Los detractores de la renta básica por su parte están convencidos de que medidas de este tipo lo que provocan es desincentivar la creación de riqueza por lo que la sociedad acaba siendo más pobre y no merece la pena aumentar la igualdad si lo que hacemos es convertirnos todos en pobres. ¿Tú piensas que medidas como la renta básica tendrá o no consecuencias en la actividad económica? Eso es lo que te debes preguntar. Sin saber la intensidad que tendría una medida así sobre la actividad económica lo que sí podemos asegurar es que será mayor cuanto más cerca esté la renta básica del salario medio, o dicho de otro modo, cuanto más cerca esté del valor añadido en términos de producción que España sea capaz de generar en forma de salarios. En nuestro país el salario medio está en 2.180 euros/mes (cotización a la seguridad social e impuestos incluidos y suponiendo 12 pagas), pues bien, cuanto más cerca esté la renta básica de este nivel mayor será el efecto sobre la economía, menor serán los incentivos para trabajar o crear empresas, el grado o intensidad que tenga esta medida sobre las ganas de trabajar de la gente ya te corresponde a ti decidirlo querido lector.

Economista (CEU) y Máster en Mercados Financieros (IES). European Financial Advisor (€FA) nº 14534. Mi vida la dedico a mi mujer y mis tres hijos, en el tiempo que me sobra trabajo como asesor financiero para particulares y familias, eso sí, todo lo hago escuchándo música.

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