Muchos lugares de nuestro mundo esconden verdaderas historias, y uno de ellos es Múnich, capital de la región de Baviera. Este país cuna del movimiento nazi y escenario de Hitler tras la primera Guerra Mundial, es el destino que eligen muchos para disfrutar de sus arquitecturas y de la naturaleza que la rodea.En este lugar además de monumentos con una importancia relevante, también hay otros muchos lugares que visitar por lo que recomendamos una estancia de al menos 3 días. Como alojamiento lo que recomendamos es escoger entre la la amplia variedad de hoteles en Munich con Expedia.es que ofrece la ciudad.

Para empezar la ruta que mejor que visitar la más famosa cervecería de la ciudad, la cervecería Hofbräuhaus, este lugar recibe cada día a más de 35.000 personas, esto se debe a que el local es una de las atracciones para los turistas, sobretodo cuando se celebra el Oktoberfest. Además este sitio fue un lugar icónico para diferentes asuntos políticos durante muchos años.


Otro de los puntos más visitados de la ciudad, es la plaza llamada Marienplatz. Su verdadero nombre era Schraenen, pero se lo cambiaron a la Plaza de Santa María para que la ciudad estuviera protegida de la cólera, enfermedad que en aquel momento asediaba la ciudad. En esta plaza durante años se ha celebrado diferentes eventos y festejos públicos, por este motivo sigue siendo el centro de la ciudad. Dentro de esta plaza se encuentran diversos puntos de interés que vale la pena visitar, entre ellos están la Columna de Santa Maria (Marienschule), el Nuevo y el antiguo Ayuntamiento de Múnich, el Carillón y por último el Fischbrunnen.

Qué ver en Munich en tres días. El Magacín.

El mercado Viktualienmarkt se encuentra en el corazón de Múnich es un lugar que vale la pena visitar. En él se encuentran más de 140 vendedores que tienen todo tipo de alimentos como frutas o quesos, además de otros productos como flores. Este lugar es el idóneo para encontrar alimentos ecológicos y productos gourmet. Incluso es un lugar donde se puede comer alimentos de una calidad excelente y bastante económica.

Por último la Iglesia de San Pedro se encuentra en el centro de Múnich y es el templo católico más antiguo de Alemania además de ser uno de los símbolos de la ciudad. La arquitectura interior de la iglesia demuestra por las diversas épocas que ha pasado este edificio, entre ellas encontramos una mezcla del gótico, el barroco y el rococó. Lo más destacado de este lugar son el altar mayor y los frescos que presenta el techo. Pero lo más atrayente de este sitio es el esqueleto de Santa Munditia, que está cubierto por oro y decorado con piedras preciosas, por ese motivo es una reliquia poco común y un tanto macabra.

Si os da tiempo también os recomendamos encarecidamente visitar el archifamoso y bellísimo castillo de Neuschwanstein (o Schloss Neuschwanstein), que se encuentra a una hora de camino desde Munich.





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