Qué decir de Escocia que no se haya dicho ya… complicado, pues es uno de los destinos más populares de Europa, ¿por qué será? Quizás por esas llanuras inmensas en las que solamente estás tú, tu coche y unas cuantas ovejas que te miran curiosas, o por esos pueblos costeros tan bonitos y a la vez solitarios… En fin es… ¡Escocia!

Ya llevo un tiempo viajando por estas tierras, descubriendo cada día rincones nuevos, ¡y lo que me falta por ver aún!



Pero vamos paso a paso, no os quiero asustar con mucha información sobre Escocia. Nos centraremos en un pueblecito costero que realmente me encanta, Saint Monans. Se encuentra en el condado de Fife, ¿Cómo, no os suena?, no os preocupéis yo os lo presento en un momento, seguro que os dejo con ganas de ir a visitarlo. En mi segundo viaje por Escocia pasé muy cerca, pero al no conocer la zona y no ser demasiado turística, simplemente lo dejé pasar. Error que he solventado este año yendo, no una, sino varias veces, porque siempre me faltaba algo por hacer.

Saint Monans, Escocia. El Magacín.

Antes de empezar, permitidme que os aconseje cómo visitar Escocia, para mí la mejor opción es alquilar un coche y como se suele decir: ¡carretera y manta! considero que es imprescindible, que no os de miedo el conducir por el otro lado, porque realmente vale la pena dejar las ciudades a un lado y adentrarse en la Escocia más recóndita, descubriréis unos sitios increíbles, 100% garantizado. No te puedes perder las puestas de sol (no te olvides llevarte tus gafas de sol). Ahora sí, súbete al coche, no, por ese lado no, ¡por el otro! Muy bien, todos listos pues, coge el GPS (otro imprescindible) y pon la dirección: Saint Monans.

Saint Monans, Escocia. El Magacín.

Una vez lleguemos podremos aparcar el coche fácilmente, ya sea en uno de los parkings que hay o directamente en la calle. Aparcar en Escocia es fácil, relativamente, solo tened en cuenta que no se puede aparcar en línea amarilla o doble línea amarilla, aparte de eso… puedes aparcar donde quieras, ojo, también tienen “zona azul” hay que mirar siempre los carteles que hay y los postes para pagar. Aunque en Saint Monans no tendréis demasiados problemas, pero no está de más tener un poco más de información. Yo siempre suelo dejar el coche en un parking que hay cerca de la costa y cerca también de uno de los puntos de interés que tiene el pueblo, el molino. Este es el último de los molinos que podemos encontrar en el condado de Fife, antiguamente se usaban para tratar uno de los productos que nos da el mar, la sal. A día de hoy, el molino está cerrado pero se puede visitar de julio a agosto de 12 a 16. Yo personalmente no he entrado, pero según la web del ayuntamiento puedes ir al Post Office local y por un módico precio te dejan las llaves. No obstante las vistas desde allí son espectaculares, y se puede ver una especie de piscina en la mar, usada en los años 40-50, muy popular en su momento, pero ahora ha quedado sólo como un recuerdo del pasado. Éste ha sido el primero de mis puntos fotográficos de este pueblecito, con lo que tomaros vuestro tiempo para disfrutar con vuestra cámara.


Casas de Saint Monans, Escocia. El Magacín.jpg

Por toda la costa de Fife se extiende el “Fife Coastal Path”, con lo que podríamos ir andando por todo el condado. En el caso concreto de Saint Monans, tienes una ruta bastante asequible para pasear, encontraréis carteles indicando por donde pasa el camino, pero es muy sencillo. Desde aquí podemos ir hasta Ellie, si estamos lo suficiente motivados, porque puede ser una hora, hora y media para llegar, más el camino de vuelta, pero vale la pena. Por el camino nos encontraremos con una iglesia bastante antigua, y las ruinas de un pequeño castillo, solo comentar que vamos a tener dos posibles rutas dependiendo de cómo estén las mareas, lo ideal es que esté baja porque el trayecto es bastante más interesante, pues pasa justo por el lado del mar. Si al final conseguís llegar hasta Ellie os encontraréis con Lady’s Tower, es un sitio que me gusta mucho también pero cuidado con el viento, porque suele ser bastante violento por esa zona, pues no hay ningún resguardo que nos libre de él. También hay un pequeño faro blanco muy mono, con lo que podremos aprovechar para hacer alguna que otra foto más. Hora de volver hasta Saint Monans, antes de ir a visitar nuestro último punto de interés, y sí, he dejado lo mejor para el final, pero antes vamos a aprovechar para dar una vuelta por la zona del puerto. Aquí podremos encontrar las típicas casitas de pueblo pesquero antiguo con ese encanto que ya no se encuentra a día de hoy, con lo que aprovecha para disfrutar de ese ambiente antes de volver a la realidad.

Saint Monans, Escocia. El Magacín

Bueno ya es hora de descubrir la maravilla escondida de Saint Monans. Vamos a dirigirnos hacía el muelle, en principio solo vamos a ver un puerto pesquero normal y corriente, nada fuera de lo normal ¿cierto? La primera vez que estuve allí me costó encontrarlo, y al principio pensé que a lo mejor ya no estaba o lo habían derruido pero no… sigue allí. Solamente tenéis que ir hacia el final del muelle (la parte que es más externa) y veréis unas escaleras metálicas un poco antiguas y que no parecen demasiado seguras, tenéis que subir por una de ellas, y entonces os encontraréis con la joya de Saint Monans: un rompeolas con forma de Zig Zag. Debo decir que es un punto increíble para conseguir unas fotos espectaculares. Eso sí, mi primera vez allí, aunque las fotos quedaron bastante bien, también acabé calada hasta los huesos, pues la marea estaba en su punto más alto y además el mar estaba embravecido ese día, os puedo asegurar que las olas llegan bastante alto. A los cinco segundos ya me habían atacado un par de veces, pero al final mi fiel cámara y yo salimos victoriosas. Mojadas, pero con el trabajo hecho y ¡listas para la siguiente aventura! ¿Querrás acompañarme también.

Reflejo de Saint Monans, Escocia. El Magacín

Vanessa Viñes Sanjuan
www.travscotland.com

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