La periodista y escritora cinematográfica Raquel Abad entrevista a Francisco Javier Millán, autor del libro revelación de estas navidades “Generación Goonies” (Diábolo Ediciones). Una obra que nos habla de la etapa dorada de la productora Amblin, abarcando los años 80 y principios de los 90. Más de década y media de un cine, que ha generado una gran nostalgia en aquellos que eran niños y jóvenes por aquel entonces.

“Regreso al futuro” y “Los Goonies”, las producciones más destacadas de Steven Spielberg, han cumplido en 2015 su 30 aniversario.

  1. ¿Cómo se te ocurrió hacer un libro sobre la productora Amblin?

La inspiración siempre te llega de la manera más insospechada. Me encontraba viendo una maratón de la trilogía de “Regreso al futuro”, organizada en Barcelona por Phenomena Experiencie, y al verme rodeado de cientos de personas con una pasión común, me di cuenta que esta emoción había que contarla de alguna manera.

Una vez que me puse a escribir, tenía la sensación de haberme estado preparando para ello durante más de treinta años de mi vida. Una vida donde el cine ha tenido una importancia emocional considerable.

Y luego me di cuenta, que de manera inexplicable, no se había publicado una guía completa sobre esta productora. Había muchos libros sobre Steven Spielberg y sus obras como director, pero apenas nada de su ingente trabajo como productor.

  1. ¿Qué significa ser un “Goonie” para ti?

Un Goonie es llevar el espíritu de la aventura en tu interior. Además de ver el cine desde el punto de vista de la imaginación y los sentimientos. Una implicación que va más allá del entretenimiento, dejando un poso importante en nuestras vivencias.

También es haber compartido una de las décadas más interesantes de la televisión y el cine, donde los niños y los jóvenes éramos tratados como lo que éramos.

Un Goonie descubría el mundo que le rodea a través del cine, los amigos y la familia, aprendiendo unos valores que se han ido devaluando con el paso del tiempo.


¿Qué importancia crees que tienen las películas reflejadas en tu libro, para la generación nacida en la segunda mitad de los años 70?

Los nacidos en esos años tuvimos la suerte de pasar nuestra infancia y adolescencia durante los 80, una década en la que hubo una eclosión cultural y artística incomparable. El cine y la música fueron las dos artes mejor potenciadas, había una sensación de gran inspiración global.

Las películas en concreto se planteaban como grandes aventuras juveniles, repletas de fantasía en algunos casos y de gran humanidad en muchos otros.

Que ya en pleno siglo XXI se vuelva sobre las mismas fórmulas, no solo denota una falta de inspiración actual, sino también un intento de recuperar un estilo que funcionaba a la perfección.

Los años 80 generaron una nostalgia imparable en el corazón de muchos de los espectadores. Niños que luego pasaron la antorcha a sus hermanos más pequeños y hasta incluso sus propios hijos. Un fenómeno difícil de ver en otras generaciones.

  1. En tu libro comentas con especial énfasis las bandas sonoras de “Regreso al futuro”, “E.T.”, “Gremlins” … ¿de dónde viene esa pasión por la música?

En estas películas era tan importante la historia y las imágenes como la música. Compositores como John Williams, Jerry Goldsmith y Alan Silvestri heredaron una técnica clásica en la que las partituras describían personajes y emociones.

No concibo el cine sin música. Son dos artes complementarias que han dado lugar a grandes obras artísticas. Steven Spielberg por ejemplo logró hacernos creer que las bicicletas volaban gracias a las notas creadas por Williams.

Todavía soy de aquellos que se quedan hasta el final para ver, o más bien escuchar, los títulos de crédito de las películas. De pequeño acercaba un viejo grabador a la televisión y editaba mis primeras cintas de cassette con las bandas sonoras de estos compositores.

Con el paso del tiempo me volví coleccionista de este género. Siempre he dicho que más que amante del cine, lo soy más de su música. Hubo un momento en que llegué a pensar, que ciertos títulos tan solo eran un vehículo para crear grandes composiciones sinfónicas.

Imágenes exclusivas de "Generación Goonies"

Imágenes exclusivas de “Generación Goonies”

Mi pasión incluso me ha llevado a recorrer grandes distancias, para poder asistir en directo a diferentes conciertos de los compositores de esta época. He tenido la suerte de estar en grandes eventos con Williams, Goldsmith y Silvestri. Lamentablemente siempre me quedará pendiente haber conocido a James Horner, fallecido en accidente aéreo este pasado verano. El libro está dedicado en buena parte a su memoria, y a la belleza que desprendían sus composiciones.

  1. Si tuvieras que elegir una película Amblin de cabecera ¿cuál sería?.

Tengo el corazón partido entre varias de ellas. Sin duda “Los Goonies” es la más representativa, además de “Regreso al futuro” y por supuesto “E.T. el extraterrestre”. Son los títulos fundacionales de la productora.


Pero por salirme de lo habitual, destacaría también “El secreto de la pirámide”. Cuando mi madre me llevó a verla en 1985 no sabía lo que me iba a encontrar, pensaba que sería una cinta de terror y momias. Lo que descubrí fue una gran aventura protagonizada por el que sería uno de mis personajes de ficción favoritos, Sherlock Holmes. Un título que abrió mi apetito por conocer más aventuras de él,  acrecentando mi pasión por el misterio y la resolución de enigmas. Lo tiene todo: intriga, fantasía, peleas, aventura y unas pinceladas de terror; además de una maravillosa ambientación creada en las calles nevadas de Oxford.

  1. ¿Qué crees que puede aportar este libro a los nuevos lectores que no han vivido los 80?.

Entre los jóvenes de los 80 y los actuales existe un abismo cultural y referencial importante. Pero no todo está perdido, muchos veinteañeros se han interesado por el libro. Probablemente sentirán cosas muy diferentes a nosotros, pero lo importante es que estas películas se sigan viendo y su legado se transmita.

“Generación Goonies” es una guía, un vehículo para hacernos viajar por una época, cuyos ecos siguen hoy más fuertes que nunca.

  1. ¿Si tuvieras ahora mismo a Steven Spielberg delante con tu libro, qué le dirías?.

[Ríe] Estuve a punto de hablar con él durante un concierto en Boston de John Williams, pero la seguridad nos impidió llegar. Seguramente si algún día tengo la oportunidad, la primera palabra que saldría de mi boca sería un profundo “gracias”. Gracias por hacernos soñar y emocionarnos.

  1. En tu libro mencionas películas tan punteras de los 80 como “Regreso al futuro”, “Gremlins”, “E.T.” y “Poltergeist” ¿Qué influencia personal y profesional han tenido en tu vida?.

Son las culpables de que me dedique a la producción y la divulgación cinematográfica. Un sector tremendamente duro, con el que siempre he tenido una especie de amor y odio constante. El libro en cierta manera ha venido a salvar mi vocación, un tanto maltrecha por años de crisis y dificultades económicas, que impiden levantar ciertas producciones.

Y en lo personal no concibo la vida sin ellas. Este cine me formó más de lo que hicieron mi familia o mis profesores. En muchos niveles, emociones tan básicas e importantes como el amor, la amistad y el poder de superación, las aprendí gracias al cine de Amblin. Una imagen bastante idealizada de la realidad, pero que siempre me hace creer en un mundo mejor.


  1. Me ha sorprendido que hagas referencia a una película que me marcó mucho en mi infancia: “Nuestros maravillosos aliados”. No sabía que fuera de Amblin. También rescatas estas pequeñas joyas menores que destilan esa magia característica. Tu guía en ese aspecto es muy completa y le das un enfoque muy didáctico. ¿Tenías pensado darle esa estructura cuando te planteaste este proyecto?.

La película “Nuestros maravillosos aliados” es una de las más hermosas que se produjeron en Amblin en los años 80. Un canto a la experiencia de la vejez y su constante lucha por lo nuevo y lo moderno. Fue protagonizada por Jessica Tandy y Hume Cronyn, y dirigida por Matthew Robbins, uno de los colaboradores habituales de Guillermo del Toro.

El libro “Generación Goonies” también habla de estos títulos más discretos: “Esta casa es una ruina”, “Joe contra el Volcán”, “Mi padre”, y otros muchos; además de hacer referencia a producciones animadas como “Fievel y el nuevo mundo” y “En busca del Valle Encantado”.

Desde el principio mi plan era abarcar todas y cada una de las producciones de Steven Spielberg, desde “Poltergeist” a “La lista de Schindler”. Los años dorados y más importantes de la productora, y también los más nostálgicos.

  1. Define “Generación Goonies” en una sola palabra.

Ilusión.

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