Fernando de Orbaneja. Autor polémico de estilo desenfadado, aunque riguroso, creador de una considerable serie de libros sobre historia, política y religión.

De aspecto serio, a primer golpe de vista, es divertido. Escritor, ensayista, ameno, inteligente, sincero, es decir sin pelos en la lengua. Es un autor de agudo ingenio, prosa exquisita y analista objetivo sin apasionamientos partidistas o ideológicos. Para los que le conocemos gran parte de esta entrevista es predecible, para los que no, será una grata sorpresa.

Este año contaremos con la presentación de su último libro en “La Feria del Libro” de Madrid, el domingo 29 de Mayo, donde podremos darle muestra de nuestro respeto y admiración.

Entrevista a Fernando de Orbaneja. El Magacín.

  1. Fernando, empezando por el principio. La Creación. ¿Origen, por qué y para qué?

Se ha demostrado que el Universo está en expansión y puesto que el Universo se expande, es indudable que en el inicio se encontraba condensado en un punto matemático de calor y densidad infinitos, llamado singularidad o huevo cósmico. El momento de la creación comenzó al producirse la Gran Explosión, el “Big Bang”, en medio del espacio vacío, en la que el espacio mismo forma parte y la materia es arrastrada por el espacio que se expande. En el huevo cósmico no había vacío absoluto, porque un vacío no contiene nada, sus propiedades eran las de un vacío, pero contenía energía, y sabemos, gracias a Einstein, que la materia es una forma de la energía. A partir del “Big Bang” comenzó a existir la materia, el espacio, el tiempo y el Universo. Se calcula que esto ocurrió hace quince mil millones de años.

Ahora bien ¿por qué?. Según los hinduistas, el Universo está en constante evolución: se contrae, explosiona, se expande, vuelve a contraerse y así indefinidamente. ¿Tienen razón?, Pues es muy posible que sí. Si fuese así estamos en una de las eras de expansión, que dura millones de años, o sea que podemos estar tranquilos en ese aspecto. Es muy posible que no tardando mucho la ciencia explique el por qué.

En cuanto al ¿para qué?, nadie se explica qué objetivo tiene todo esto. Los creyentes creen que fue decisión de un Dios. Pero un Dios, por definición, es un ser perfecto, y la perfección supone no necesitar de nada, porque sino no sería perfecto, por tanto es absurdo pensar que Dios creó el Universo, ¿para qué, para divertirse?, es ridículo. La existencia de vida es el resultado de la constante evolución y los seres humanos el eslabón más desarrollado, al menos hasta ahora.

Fernando de Orbaneja. El Magacín.

  1. ¿Crees que hay vida extraterrestre?

Por supuesto que hay vida extraterrestre. Nosotros somos un punto minúsculo de una galaxia, de tamaño pequeño, entre los miles de millones de galaxias existentes, compuestas, cada una de ellas, por miles de millones de estrellas y existen millones de sistemas solares equivalentes al nuestro. Pretender que nosotros somos los únicos seres vivos del inmenso Universo es, cuando menos, de una fatuidad y petulancia increíble.

  1. Después de la vida en el planeta Tierra ¿Hay vida? Limbo, Purgatorio, Paraíso, Infierno, otras dimensiones, etc.

Cuando me hacen esta pregunta suelo responder con otra, al estilo gallego. ¿Tú que eras hace cien años?. No eras nada, ni siquiera estabas en proyecto de tus padres. Pues eso es lo que seremos al morir, nada.

El Paraíso y el Infierno, son inventos para consolar a los creyentes, “me lo estás haciendo pasar mal, pero ya verás cuando muramos, yo estaré gozando en el Paraíso y tú estarás sufriendo en el Infierno” (lo que no deja de ser sadismo puro). Por otra parte, hace poco han eliminado el Limbo, lo que me parece muy poco serio. Además, el hombre es finito y nacido en unas circunstancias que él no ha elegido, por tanto sus obras buenas o malas no pueden recibir un premio o un castigo infinito, sería terriblemente injusto. El Purgatorio es otro invento, les parecía que según sus normas la mayoría sería condenada, lo que era demasiado fuerte, con el Purgatorio queda rebajada la injusticia, porque ya no es eterna y se puede rebajar aún más con misas, pagadas por supuesto.

Fernando de Orbaneja. El Magacín.

  1. Resúmenos, brevemente, el origen de las religiones y qué son.

El hecho religioso es fruto de un sentimiento evolutivo. Las creencias religiosas se desarrollaron a lo largo de miles de años. Casi todos los pueblos han adorado primitivamente al Sol, que nos da luz, calor y hace germinar las plantas. Nuestros ancestros debieron sentir miedo ante las catástrofes naturales (terremotos, huracanes, tormentas, etc.) al desconocer su origen y temer sus consecuencias y su repetición. Si a esto añadimos la fantasía humana que nos permite huir de la dura realidad, tenemos el caldo de cultivo para que aparecieran los chamanes o magos. Unos individuos que llamaban la atención vistiendo o usando objetos fuera de lo común y que hacían gala de unos conocimientos que “explicaban” el cómo y el por qué de las cosas, lo que les daba poder. Mucho más tarde aparecieron los fundadores de las religiones, que no sólo “aclaraban” las cosas sino que predicaban un código de convivencia entre los humanos, añadiendo que existía otra vida después de la muerte con premios y castigos, para esto fue fundamental imbuir el sentimiento de culpa. Resumiendo: El miedo, la impotencia, la ignorancia, la fantasía y el interés de los creadores, por conservar e incrementar su poder, son las bases del origen y desarrollo de las religiones.

  1. Tu opinión sobre la Católica.

La Iglesia Católica se define a sí misma como Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana, sus siglas son SICAR, por lo que cabría llamar a sus seguidores “sicarios”. Fuera bromas, es muy significativo que se llame “apostólica” y no cristiana, parece como si fuera más importante lo que dijeron los apóstoles que lo que dijo Jesús Nazareno, y desde el principio ha mostrado su ambigüedad, porque católico quiere decir universal y romano supone localismo. Los años lo han demostrado porque la Iglesia predica una cosa y hace todo lo contrario; desde sus orígenes ha pretendido el poder y la riqueza, pero diciendo que son pobres y que está con los pobres; predican amor, mientras promueven guerras, torturas y sufrimiento, como demuestra la historia; dicen que hay que “dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”, es decir separar la Iglesia del Estado, pero nunca han dejado de meterse activamente en política; obligan a la castidad y los casos contrarios de sus sacerdotes son numerosos y ocultados por sus obispos. En fin las contradicciones son infinitas.

  1. Tu opinión sobre el Islamismo.

El Islamismo es, como el Cristianismo, un hijo del intransigente Judaísmo, como lo es toda religión monoteísta. Es indudable que Mahoma fue un intuitivo conocedor de su pueblo y supo crear una religión perfectamente adaptada a su idiosincrasia. Resulta sorprendente que habiendo conseguido un alto nivel cultural y de respeto a otras ideas, como ocurrió durante el Califato de Córdoba, haya caído en una ignorancia y en una intransigencia indignas. Es muy posible que esto se deba al expolio que han sufrido de sus recursos y a la explotación de sus personas por parte de los países occidentales y en especial, sobre todo en los últimos años, de los estadounidenses. Es vergonzoso lo que se ha hecho en Irak, Libia, Siria, Afganistán, etc. y de esos polvos nos vienen ahora estos lodos. Se les ha explotado y sumido en la ignorancia y ahora se están vengando.

  1. ¿Alguna solución para la convivencia entre religiones?

En la Edad Media, en especial durante los reinados de Fernando III y Alfonso X, convivían en nuestra península judíos, cristianos y musulmanes sin problema alguno. Hasta que Isabel I, llamada “La Católica”, se empeñó en conseguir la unidad religiosa, expulsando a los judíos y moriscos e implantando la criminal Inquisición. Ya hacía muchos años que, instigada por la Iglesia, había comenzado la persecución de judíos, considerados como “deicidas”, y la de los musulmanes, considerados como infieles y malvados. Si alguna vez se consiguió la convivencia ¿por qué no se puede volver a lograr?. Sólo es cuestión de querer y para ello hay que empezar por pedir perdón por los atropellos que les hemos causado, tratarlos como lo que son: seres humanos, erradicar su ignominiosa explotación y, a más largo plazo, educar a su gente, y a la nuestra, en el respeto a las creencias o no creencias de los demás.

  1. ¿Cómo conseguir vivir, sin volverse loco, siendo creyente, ateo, agnóstico, pasota…?

Yo, como la mayoría de los españoles, he sido creyente, porque no me enseñaban otra cosa. Cuando comienzas a leer y a enterarte “pierdes la fe”, como dicen los curas. Y es que creer, tener fe, sólo es posible cuando no se sabe y se pierde la capacidad de análisis. Cuando se sabe una cosa, no se cree en ella, simplemente se sabe; yo no “creo” que la Tierra sea redonda, “sé” que lo es. Y el saber, no sólo es un gozo intelectual, supone “amueblar” la mente, lo que está muy lejos de la locura. Los pasotas son muertos vivientes, porque serlo no es vivir como personas es vegetar.

  1. Anticipándome a tu último libro, preguntas que casi todos nos hacemos. ¿Cuántos han escrito la Biblia, dónde, cuándo, por qué y para qué?

Los judíos no eran una raza aparte, ni una nación histórica, pertenecían a una rama semita de origen iraní, es decir eran arios (ironías de la historia) y eran una de las tribus que componían el pueblo hicso. La naturaleza era muy dura, habían sido esclavos de los egipcios y el entorno estaba plagado de enemigos. En esas condiciones fue muy inteligente pensar en un dios que les diera esperanza y poder, un dios que era su dios, (por tanto un dios tribal) que a su vez había elegido a un pueblo, su pueblo. A partir de esa idea brillante se desarrolla la historia, recogida en el Antiguo Testamento, resaltando sus virtudes y sus éxitos y despreciando a los demás pueblos “no elegidos”. El hecho de que un dios elija a un pueblo, le ayude y le consienta todo, despreciando y humillando al resto de la humanidad supone una imperdonable injusticia, pero eso a los autores de la Biblia les trae sin cuidado, porque para ellos lo importante era su pueblo.Los momentos difíciles para una etnia, por catástrofes naturales, por invasiones de otros pueblos o por sufrir destierro, son los más propicios para recordar los supuestos momentos felices pasados y exaltar las imaginarias gestas. Es el momento de escribir esos hechos para recordarlos y dar fe de ellos a las nuevas generaciones. Por eso se cree que la mayoría de los pasajes de la Biblia se escribieron en los diversos exilios sufridos, por diversos escritores y a lo largo de bastantes años.

En el Nuevo Testamento, escrito por autores desconocidos y casi cien años después de ocurridos los hechos, se narran la vida y enseñanzas de Jesús Nazareno. No existe ninguna garantía de que lo que se escribió refleje fielmente sus enseñanzas, o que solo sean parecidas o incluso opuestas. El verdadero creador del Cristianismo fue Pablo de Tarso, que no conoció a Jesús y predicó e impuso sus propias ideas.


  1. Sólo las principales contradicciones de la Biblia.

Las contradicciones son numerosas y las fantasías innumerables. Escojo las más notorias.

Dicen que Dios creó a la primera pareja, Adán y Eva, y que estos tuvieron dos hijos, Caín y Abel. Caín mata a Abel y si las matemáticas no fallan quedaron sólo tres personas en la Tierra. Pues bien, el asesino Caín se fue y se unió con una mujer de otra tribu con la que tuvo hijos. Es decir, había otras tribus, contradiciendo la supuesta creación de la primera pareja.

Unos “Hijos de Dios”, llamados Elohim, posiblemente ángeles, al ver a las bellas hembras humanas las desearon y tuvieron trato carnal con ellas, del que nacieron los Nefilim. ¿Cómo es posible que Dios tuviera hijos? ¿con quién, tenía sexo? Y los ángeles ¿también tenían sexo?. Cuando Dios se entera de que los elohim se han dejado arrastrar por el deseo carnal, se arrepiente de haberlos creado y decide aniquilarlos así como “a todos los seres humanos, a los animales y a las aves del cielo”, ahogándoles con un diluvio universal. Es decir un Dios, omnisciente y todopoderoso por definición, se arrepiente de lo que ha hecho y corrige el error (imposible en un Dios) matando. Sigamos, encargó a Noe (por lo visto el único “bueno” que había) que construyera una arca, de madera de cedro, para albergar a su familia y a “siete parejas de animales limpios y una pareja de animales inmundos”. ¿En algún momento se percataron los escritores de la imposibilidad de realizar esa construcción?, no sólo por la dificultad de recoger a tantos seres, algunos de gran fiereza, otros de enorme tamaño y todos entrando sin más en el arca, además tenían que darles de comer durante bastante tiempo, proporcionar un mínimo de salubridad y todo ello realizado en un año por un Noé que contaba con seiscientos años y tres hijos que, el más pequeño, había cumplido los cien. Un absurdo mayor es inconcebible. Terminado el diluvio, “los hijos de Noé se repartieron las naciones para reinar en ellas”, es decir no habían muerto todos puesto que seguía habiendo varios pueblos. Otra contradicción y nuevo fracaso de un Dios al que todo le sale mal.

Para abreviar, un último caso. Con el fin de tener más tiempo para matar enemigos, Josué mandó parar al Sol y a la Luna. Si esto fuera cierto, la catástrofe cósmica habría sido tremenda y si lo que se paró fue la Tierra, habrían salido despedidos al espacio por la fuerza centrífuga, la Tierra gira a gran velocidad. En ambos casos ni Josué ni nosotros lo hubiéramos podido contar.

  1. ¿Cómo ves la situación, en estos momentos, en España?

La situación en España y en todo el mundo es, cuando menos, preocupante, por no decir catastrófica. Se ha permitido, paso a paso, años tras años, que la ambición se vaya adueñando de todo, de tal forma que el uno por ciento de la humanidad tiene más dinero y más patrimonio que el resto. Esa exigua minoría, sostenida por el trabajo de una elite sin escrúpulos, pero muy bien remunerada, se han hecho los amos del mundo, controlan a los gobiernos, a los legisladores, a la justicia, a los medios y a todo lo que les pueda servir. No tienen valores éticos ni más proyecto que el de aumentar su poder y su fortuna, sin preocuparse lo más mínimo del resto de los seres humanos ni del planeta en que vivimos. Basta un dato, hay presidentes de empresas que gana al día más que lo que percibe un trabajador manual en cinco años. Estas diferencias son insostenibles y enormemente peligrosas y no es demagogia es la triste realidad. La redistribución de la riqueza es injusta, la carga fiscal recae mucho más sobre las rentas del trabajo que sobre las rentas del capital. No sólo quien más gana y más tiene debería de cotizar más, sino que todo trabajador, manual o intelectual, debería de percibir un salario que le permita vivir, como mínimo, dignamente.

  1. ¿Cuáles son en realidad nuestros problemas?

Los problemas de España son muchos, entre ellos: Hemos perdido la soberanía, nos hemos transformado en fieles lacayos de Bruselas, o mejor dicho de Alemania. Nos han impuesto unas medidas económicas neoliberales injustas. Ya nadie se acuerda de que en 2008 tuvimos superávit, creo que por primera vez en la historia, mientras que hoy tenemos una deuda impagable del cien por cien de nuestro PIB. Tenemos un tejido productivo obsoleto, una enseñanza deplorable, muy poca experiencia democrática y una corrupción generalizada y corrosiva.


  1. Posibles soluciones.

No por orden de importancia, debemos conseguir: Independizar la Justicia de la política y erradicar, caiga quien caiga, toda corrupción por mínima que sea. Listas abiertas para elección de los diputados, para que representen de verdad los intereses de los habitantes de su distrito y no los de su partido. Enfocar el tejido productivo hacia sectores con alto valor añadido. Negociar con energía y rigor la deuda. Favorecer e impulsar la creación de proyectos y de empresas que creen puestos de trabajo. Redistribuir la riqueza nacional de forma equitativa. Fortalecer a los sindicatos y los convenios colectivos. Volver a equipar de personal y de medios a la modélica Sanidad Pública que teníamos. Establecer un plan de enseñanza en todos sus niveles (primaria, bachillerato, formación profesional y universidad) realizado por expertos, con la colaboración de maestros, profesores, padres y alumnos, que no pueda ser modificado por el ministro de turno, sólo por la experiencia y los resultados obtenidos, se trata de formar seres humanos no robots ni mercenarios. Separación absoluta del Estado de toda creencia o no creencia, supresión de todos sus privilegios y de las financiaciones directas e indirectas. Lucha inteligente y eficaz contra la degradación del medio ambiente, contra los incendios forestales y contra la desertización. Potenciar las energías alternativas, en las que fuimos pioneros, y los vehículos e industrias no contaminantes. Etc, etc., etc.

Y ante todo y sobre todo: Enseñar, investigar, desarrollar e innovar.

     14. Y para terminar, un poco de historia ¿Serías capaz de resumir brevemente la relación o relaciones de las religiones y el poder?

Con Constantino la Iglesia pasó de ser perseguida a ser persecutora. Su alianza con el poderoso Imperio Romano, le transmitió poder y dinero. Desde entonces la Iglesia está siempre al costado de los poderosos, llegando al máximo en España. Recibe una importantísima aportación del Estado, es decir de todos los ciudadanos sean creyentes o no; está exenta de impuestos; tiene casi el monopolio en la enseñanza, al extremo de que ha impuesto su doctrina entre las asignaturas, y goza de unos privilegios en todos los aspectos inaceptables. La Iglesia ha demostrado, hasta la saciedad, que no sabe enseñar, sólo sabe adoctrinar (y no con demasiado éxito) Se negoció en su día la autofinanciación de la Iglesia concediéndola dos años de plazo para ello, pero han pasado más de treinta años y sigue recibiendo toda clase de ayudas y privilegios. Lo peor es que ha conseguido tal poder que se permite no sólo opinar sino enfrentarse a aquellas leyes, aprobadas por el Parlamento, que no le agradan. Mientras no exista una auténtica separación de la Iglesia y del Estado y que ninguna creencia o no creencia, religiosa o política, reciba ayudas o privilegios, nunca podremos recuperar la soberanía y ser auténticos ciudadanos. Jamás debemos seguir siendo vasallos, como somos ahora.

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