El arte de tatuar la piel no es una moda, es un arte que se remonta a al menos 5300 años atrás. Los primeros grabados bajo la epidermis que se hallaron datan del año 3000 a.C., en una momia de un cazador neolítico cuya espalda y rodillas ya tenía tatuadas. La palabra tatuaje proviene del idioma samoano (Polinesia) y significa textualmente “golpear la piel”.

Actualmente por tatuaje entendemos un grabado bajo la epidermis en el que se crea un dibujo, figura o texto. Se realiza con agujas que inyectan tinta u otros pigmentos colorantes.


A lo largo de la historia el tatuaje ha tenido diferentes simbolismos. Para las tribus de la Polinesia tenía un significado “divino”, tal era la importancia de dichos grabados en su cuerpo que empezaban a tatuarse a la temprana edad de ocho años y la finalidad era morir con todo su cuerpo tatuado. Precisamente el arte de tatuarse el cuerpo se extendió a todo el planeta gracias a los primeros marineros que pisaron estas islas del océano Pacífico. Aparte del sentido religioso como ofrenda a los dioses, también se ha utilizado el tatuaje como fin terapéutico semejante a lo que hoy se conoce como acupuntura. Otro curioso uso utilizado por las primeras civilizaciones era el de marcar a los malhechores y criminales.

Tatuaje de una calavera coloreado

Tatuaje de una calavera coloreado

En las décadas de los años sesenta y setenta los tatuajes volvieron a resurgir con el movimiento hippie y se popularizaron. Muchos pensaron que sería una moda pasajera, pero volvió para quedarse. Hoy en día está considerado por muchos como un arte: el de dibujar la piel. En varios países del mundo se encuentran museos especializados en esta técnica de grabar la piel.

Para hablar de los tatuajes en la actualidad hemos de hablar de estilos, aunque los gurús de este arte suelen tener el suyo propio. Los más normales son: tribal (es simplemente estético sin un significado aparente), old school (resalta un diseño brillante en el que tiene cabida prácticamente cualquier dibujo), new school (diseños más complejos que su predecesor, en la actualidad se acerca al trazo del cómic o grafiti), japonés (motivos llenos de significado), ilustración (es el estilo que más posibilidades en cuanto a diseño se refiere) y, por último, realismo (su nombre lo indica… plasma en tu cuerpo un dibujo cual fotografía).

Al encontrarnos con tantos estilos, trabajar como tatuador es a día de hoy una profesión en auge. Tal es el incremento de la demanda de público que tatuadores de prestigio como Scott Campbell o Ami James cobran cantidades astronómicas por una hora de trabajo.


Dicho todo esto, hacerse un tatuaje es una decisión que debemos recapacitar muy seriamente. ¿Estamos preparados para llevar en nuestra piel un dibujo de por vida? ¿Creemos realmente que es algo de lo que nunca nos vamos a arrepentir? Hablando con personas “adictas a la tinta” nos dicen que hay dos tipos de personas que se tatúan la piel: los que lo hacen por moda o situaciones personales muy puntuales… estos se hacen uno o dos y paran. Otro tipo de personas son las que convierten su cuerpo en un lienzo para dar rienda suelta a la creatividad del artista( el tatuador), para estos adictos a la tinta el tatuaje es una filosofía de vida. Hoy en día nos hemos adaptado a ver personas con dibujos en su piel y aunque socialmente ya está mejor visto( solo hay que ver como celebrities como David Beckham, Dennis Rodman, Justin Bieber, Stephen James o la mismísima Angelina Jolie muestran sus tatuajes sin tapujos) aún quedan bastantes prejuicios entorno a este mundo.

El tatuaje es una moda que nunca se fue.

El tatuaje es una moda que nunca se fue.

En España aunque también encontramos personas famosas con miles de seguidores como Josef Ajram y Sergio Ramos que lucen orgullosos sus lienzos corporales, nos encontramos con la paradoja que para acceder a muchos puestos de trabajo, uno de los requisitos es no llevar ningún tatuaje visible.
En el otro extremo encontramos aquellas personas que un día en un arrebato se hicieron un tatuaje y años más tarde se arrepienten. Quizás por ello, en estos últimos años los centros especializados en borrar estos dibujos bajo la epidermis han incrementado su presencia en las grandes ciudades. Las visitas a dichos centros han crecido más de un 30% en la última década, siendo un tratamiento bastante costoso.

Hablando con personas especialistas en este arte nos comentan que en el mercado encontramos maquillajes capaces de cubrir totalmente estos dibujos en la piel. Por tanto, antes de hacernos un tatuaje debemos pensárnoslo muy bien porque no solo nos podemos arrepentir sino que si no eres famoso seguramente todavía en esta sociedad primero miraran tus tatuajes antes que tu currículum.

Nuestra AMISTAD se escribe en mayúsculas. Asesoras de imagen. Compartimos la pasión por la moda y el buen gusto. No hay problema que no se solucione con una copa de buen vino y un ratito juntas. Nuestra filosofía de la vida: vive y deja vivir.

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