¿Ultimamente te has propuesto tener hábitos saludables? si la respuesta es sí y como lo que a todos nosotros nos gusta es el cine, aquí va una breve muestra de películas para motivarte en la práctica de algún deporte y, si no es el caso, al menos, de pasar un rato agradable.


Y, para empezar, la que más se puede acercar a nuestras intenciones de apuntarnos a un gimnasio. Perfect (1985, James Bridges) nos muestra a una Jamie Lee Curtis en todo su esplendor como profesora de aerobic y a un John Travolta, iniciado ya su descenso hasta que Tarantino lo devolvió a la senda del éxito, como un esforzado periodista. Ochentera donde las haya, la película no es, desde luego, ninguna maravilla, pero tal vez nos anime a dar una vuelta por los gimnasios en busca de una profesora como Jamie o un deportista como John.

Jamie Lee Curtis en Perfect. El Magacín.

Jamie Lee Curtis en Perfect. El Magacín.

Otra de las opciones es practicar Running (1979, Steven Hilliard Stern), como lo hace Michael Douglas en la película de este título, cuya vida personal es un desastre y cuya motivación por correr es el motor de su vida. Moralinas familiares aparte, el film se deja ver y, no como en el caso de Michael cuya motivación son unos Juegos Olímpicos, pero nosotros podremos probar en dar una vuelta a la manzana y tal vez le cojamos gustillo.

También podemos barajar la posibilidad de los deportes acuáticos. No hay mucha muestra de películas relacionadas con la natación a este respecto, siendo el surf la especialidad más reflejada en la gran pantalla. No obstante, seremos más originales que citar un muy recomendable clásico como El gran miércoles (Big Wednesday, 1978, John Milius) y optaremos por algo más barato y asequible a nuestros bolsillos como es practicar piragüismo. Y ahí es donde encontramos a Nicolas Cage (cuando no protagonizaba doscientas películas al año) como El chico de azul (The boy in blue, 1986, Charles Jarrott), típico melodrama de superación.

Considerado como un deporte elitista, otra opción sería probar en un campo de golf, donde el acierto no está asegurado pero sí las caminatas, por lo que el trabajo estará en parte bien realizado. Dos muestras para intentar la motivación: de una parte, con un enfoque más trascendente, La leyenda de Bagger Vance (The legend of Bagger Vance, 2000). Para muchos puede resultar atractivo que el director sea Robert Redford. Para casi todos, su reparto, con Matt Damon, Will Smith y Charlize Theron. Al otro extremo, la desenfadada pero simpática Tin Cup (1996). Un nuevo triángulo protagonista encabezado por Kevin Costner (en buen momento), junto a la siempre formidable Rene Russo y a un simpático Don Johnson, que pese a ser el rival en cuestión, cae bien.Dirige Ron Shelton, que no es Redford, pero que en el ambiente deportivo se desenvuelve bastante bien, como demostró en Los búfalos de Durham o Los blancos no la saben meter, si bien, donde nos ocupa, hablamos de practicar deporte de manera individual y no de formar equipos de béisbol o baloncesto.

Kevin Costner y Rene Russo en Tin Cup. El Magacín.

Kevin Costner y Rene Russo en Tin Cup. El Magacín.

 

Puede ser que alguien se motive en mayor modo con deportes de contacto: karate, judo, kickboxing… donde también el cine se ha llenado de ejemplos y sagas al respecto (Karate Kid, Karate Kimura, Kickboxer…). Nosotros optamos por la lucha libre y la extraordinaria, ahora sí, Foxcatcher (2014, Bennet Miller), demostración palpable que Channing Tatum y Steve Carell son mejores actores de lo que a priori parecen, con la compañía del siempre eficaz Marf Ruffalo. No es un mundo que se trate mucho en el cine (excepción hecha del pressing catch) y no creo que muchos tengamos ganas de practicarlo, pero también es muy aceptable Ganamos todos (2011, Tom McCarthy) protagonizada por Paul Giamatti.

Y para terminar con esta serie de deportes individuales y, a falta de una película sobre pádel que a buen seguro llegará, el tenis tampoco es una mala opción. Wimbledon (2004, Richard Londcraine) es una agradable comedia protagonizada por Paul Bettany y Kirsten Dunst. Si ya conocemos su título y su subtítulo es “El amor está en juego”, pues ya está todo dicho.


Llegados a este punto es muy posible que, en contra de desarrollar el músculo, decidamos desarrollar la mente (algo igualmente recomendable). No hay mejor opción entonces que practicar el ajedrez, modalidad que también nos ha dejado ejemplos destacados más allá de la partida más famosa de la historia del cine entre Max von Sydow y la Muerte en El séptimo sello (Det sjunde inseglet, 1957, Ingmar Bergman). Para nuestra humilde opinión, tanto En busca de Bobby Fisher (Searching Bobby Fisher, 1993, Steven Zaillian) como La defensa Luzhin (The Luzhin defence, 2000, Marleen Gorris) son dos películas muy destacables, una protagonizada por un preadolescente, la primera, y la otra por un genio obsesionado por el tablero (magnífico John Turturro).

En busca de Bobby Fisher. El Magacín.

En busca de Bobby Fisher. El Magacín.

 

En fin… Creemos que con esta serie de recomendaciones que os hemos dado es muy posible que no os convenzamos para salir a practicar ejercicio pero sí que podréis pasar un buen rato disfrutando de un cine, el deportivo, que si bien no es de los mayoritariamente preferidos por el público, encierra una gran variedad de posibilidades, más allá del boxeo (el más representado en la gran pantalla) , el fútbol americano, el hockey sobre hielo u otros deportes de equipo “clásicos” como el béisbol, baloncesto o fútbol (esta vez nos referimos al “soccer”). Aquí os hemos dado una breve muestra pero si indagáis sobre el tema descubriréis películas sobre la gimnasia artística, el esgrima, el snow board, el ciclismo, la escalada, el vóley playa, los bolos… Dos curiosidades deportivas para terminar. Una, apoyando el cine español, recientemente estrenada, 100 metros (2016, Marcel Barrena), una vez más historia de superación protagonizada por Dani Rovira, quien aquejado de esclerosis múltple desea participar en un circuito “Iron man”. Otra, desde India, Lagaan (2001,  Ashutosh Gowariker) sobre el cricket, realmente divertida. ¿Os imagináis en pleno momento cumbre de un partido a todo el mundo cantando y bailando? Bollywood en estado puro, no os la perdáis.

 

Carlos J. Aznar, es creador de la app CineBoum
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