Para muchos pensar en Inglaterra es pensar en Londres pero lo cierto es que se trata de un país que tiene mucho que ofrecer. Personalmente puedo deciros que estuve viviendo en dicho país durante tres meses y aproveché todo el tiempo libre que tuve para visitar varios pueblos y ciudades del sur del país. 


Es por eso que para el artículo de hoy os he preparado una selección de todo aquello que más me gustó y os lo voy a exponer en forma de ruta de diez días.

Así, os propongo volar hasta cualquiera de los aeropuertos de Londres y alojaros en la capital. No hace falta que escojáis un lugar céntrico porque todo está muy bien comunicado gracias al metro y a los autobuses y seguramente de esta manera os sea más barato.

Suponiendo que lleguéis a la ciudad por la mañana y contando con que perderéis unas cuantas horas entre que vais al hotel y de más, la ruta que os he preparado comienza después de comer. Para comer, por cierto, podéis parar en cualquier local que encontréis o entrar a cualquier Tesco o Sainsbury’s a comprar un menú de tres libras en el que os entra comida, bebida y snack o postre.

Día 1, Londres:

Una vez hayáis dejado vuestras cosas en el hostal u hotel en el que os vayáis a alojar y tengáis los estómagos llenos, podéis iros hasta Covent Garden. Se trata de un barrio súper animado en el que hay muchas tiendas y puestos en los que los artesanos venden sus productos. Además allí está el Museo de los Transportes de Londres.

Desde aquí podéis caminar hasta Leicester Square, una de las plazas más conocidas de la ciudad. También tiene mucho ambiente y durante todo el día podréis disfrutar de las actuaciones de los artistas callejeros. Además, seáis o no fans del chocolate y tengáis o no pensando gastar dinero en dulces es obligatorio que entréis a la súper tienda de M&M’s. ¡Es enorme y hasta podréis haceros fotos con los muñecos tamaño persona que hay!

Trafalgar Square, la plaza construida para conmemorar la batalla con el mismo nombre, es la siguiente parada que os propongo y finalmente Piccadilly Circus, un sitio donde las luces de neón y los locales en los que tomar una copa son los protagonistas. A mí, personalmente, me encanta.

Viajando con Jud. El Magacín.

Día 2, Londres:

El segundo día del viaje comienza de nuevo en Trafalgar Square, donde esta vez visitaréis The National Gallery, la gran pinacoteca de la capital inglesa. Después deberéis dirigiros hasta la zona por la que pasa el río Támesis, donde veréis algunas de las atracciones más importantes de Londres.

Primero veréis la Abadía de Westminster, una iglesia gótica que está junto al Palacio de Westminster o Casas del Parlamento. Si queréis entrar a hacer la visita guiada deberéis mirar antes las fechas, porque no se puede entrar todos los días ni tiene el mismo horario durante los diferentes meses del año. Es en este palacio donde podréis ver el Big Ben, la famosa torre del reloj en la que todo el mundo tiene su fotografía.

Una vez lleguéis aquí ya estaréis en la orilla del río, así que lo que os propongo es recorrerla hasta llegar a la Torre de Londres, Palacio Real y castillo histórico. Por el camino os iréis encontrando con puntos de interés como el London Eye o los famosos puentes que cruzan el Támesis: Millenium Bridge, London Bridge y Tower Bridge. El paseo, sin hacer paradas, dura más o menos una hora. Si lo hacéis con calma y os vais entreteniendo seguramente se os haga de noche y la verdad es que esa zona toda iluminada es preciosa.

Día 3, Portsmouth o Brighton:

Londres es enorme y tiene millones de cosas por ver, pero el sur de Inglaterra, como ya os he dicho, es más que su capital. Así que para el tercer día os propongo hacer una excursión o a Portsmouth o a Brighton. Ambas son ciudades conocidas y bañadas por el océano Atlántico, queda en vuestras manos decidir cuál de las dos preferís ver.

Yo, aunque me habría gustado ir a la segunda de ellas, me tuve que conformar con ir a la primera, pero la verdad es que no me arrepiento porque también me gustó mucho. Si queréis saber más en detalle qué podéis ver en esa ciudad podéis visitar mi blog, Viajando con Jud, aunque en él os hablo también de mil y un sitios y experiencias más que me hace mucha ilusión compartir con todos vosotros.

Brighton Pavilion. El Magacín.

Día 4, Londres:

El cuarto día volveréis a dedicarlo a Londres y empezaréis la mañana en King’s Cross. Es una estación bastante bonita en la que además podréis meteros en el mundo de Harry Potter y sacaros una foto en la plataforma 9 ¾. Si salís a la calle también podréis ver la estación de St. Pancras, que es chulísima.

Después podréis continuar la ruta e ir hasta Camden Town, uno de los barrios más divertidos y originales con el que os encontraréis. Está lleno de tiendecitas cuyas fachadas están formadas por figuras colgantes. Así, podréis encontraros con serpientes o zapatos gigantes enganchados en la pared. En Camden, además, podréis pasear por un mercado en el que podréis comprar comida de muchas partes diferentes del mundo. ¡Hay para todos los gustos!

Para pasar la tarde podéis ir hasta Regent’s Park, en el que encontraréis un lago, el jardín de las rosas o el Zoo de Londres, entre otras cosas. Muy cerca, además, está el Museo de Sherlock Holmes, en el que por un rato podréis jugar a ser detectives. Y si después de todo esto os quedan fuerzas para más, os recomiendo ir a Little Venice –caminando, en metro hasta Maida Vale o en un paseo en barco– y sentiros como si estuvieseis en la ciudad italiana.


Día 5, Greenwich:

La mañana del quinto día podéis emplearla en disfrutar de Greenwich. Es algo de Londres que mucha gente olvida, pero con tanto días en la ciudad para mí se convierte en visita obligatoria. Por allí pasa el meridiano de Greenwich y es el lugar desde el que se rigen los horarios de todo el mundo. Pero además se pueden ver muchas otras cosas como el Museo Marítimo Nacional o el Real Observatorio de Greenwich (¡Os lo cuento en detalle en mi blog!).

Por la tarde, y esto es un plan que le va a gustar sobre todo a los futboleros, toca ruta de estadios. El Emirates Stadium y sus alrededores me encantaron, de Stamford Bridge me esperaba más y Wembley tiene algo especial. Pero oye, vosotros sois quienes decidiréis lo que os parecen a vosotros.

Día 6, Windsor & Eton:

Cerca de Londres hay muchísimos pueblos preciosos que seguro que os gustarían. Mi favorito es Henley on Thames pero creo que Windsor & Eton es más completo. Es súper bonito por la zona en la que pasa el río Támesis, como Henley, pero además cuenta con otras cosas como un castillo enorme al que podéis entrar y que hace que sea más importante visitarlo.

Castillo de Windsor en Inglaterra. El Magacín.

Día 7, Londres:

Para terminar la primera semana en Inglaterra os propongo empezar esa mañana en Holland Park, el que es uno de mis parques favoritos de la ciudad. Lo que más me gusta, sin duda, es su jardín japonés y creo que a vosotros también os gustaría mucho. Desde aquí podréis ir hasta Notting Hill y disfrutar tanto de su montón de casas con las fachadas pintadas de colores como del Portobello Market y sus antigüedades.

Después podéis dar un paseo por Oxford Street, una de las calles de tiendas más conocidas del mundo. Y dando ese paseo llegaréis a Chinatown, un barrio muy famoso en el que hay un montón de comercios y restaurantes.

Día 8, Londres:

No podéis iros de Londres sin ver uno de sus famosos cambios de guardia. Así que la mañana del octavo día –que podéis intercambiar con el día 7 si no os coincide en horarios– la empezaréis en el Buckingham Palace, que es donde se celebran los cambios de guardia. Después podréis aprovechar para ver el St. James Park y el Green Park, muy cerca el uno del otro.

Por la tarde os propongo dar una vuelta por Harrods y ver una de las zonas comerciales más ricas y desde allí caminar hasta Hyde Park, el parque más famoso y grande de Londres aunque para mí no tan bonito como alguno de los demás. Si podéis encontrarla, salid por la puerta en la que está el Marble Arch. También hay una noria muy grande, aunque no tanto como el London Eye.


Día 9, Cambridge o Oxford:

El noveno día vuelve a ser día de excursión, pero esta vez los destinos que os propongo no tienen nada que ver con los anteriores: Cambridge o a Oxford. ¿Por qué? Porque aunque son diferentes ambas tienen en común el ser famosas por sus respectivas universidades, el río que las cruza y sus edificios históricos, y en un viaje de diez días, para mí, no tiene sentido ir a ver las dos. Yo estuve en Oxford así que esa es la que más os recomiendo.

Salón comedor de Oxford en Inglaterra. El Magacín.

Día 10, Brixton:

El último día no podréis visitar tantas cosas como en los anteriores, así que por eso os propongo ir a Brixton. Es un barrio jamaicano que está un poco alejado del centro y que por lo que tengo entendido, años atrás era conflictivo. Pero ahora se ha convertido en una zona que, aunque no tiene ninguna atracción en concreto, es una atracción por sí misma. Lo mejor que podéis hacer en Brixton es caminar y perderos por sus calles. Creo que es una buena manera de despediros, hasta la próxima, de una ciudad tan maravillosa como Londres.

Y con esto me despido yo de vosotros, esperando que os haya gustado la ruta que he escrito para vosotros y que os haya dejado con ganas de leerme aunque sea un poquito más.

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