Creo que estaremos todos de acuerdo cuando hablamos sobre lo que tradicionalmente era el rol que se ha esperado que desempeñáramos las mujeres: llevar la casa, cuidar a los hijos, al marido y a la familia. Y digo era porque hoy en día creo y espero, sean clichés del pasado y todas las mujeres que lo desean y quieran puedan decidir cuál es su rol.


Esta última frase es por sí misma demoledora y un axioma sobre el que apoyarse para desarrollarse como persona independiente, valorarse como profesional y luchar por conseguir lo que realmente le hace feliz.

En la última década, animadas por la situación económica de crisis y la manera brutal en la que está cambiando tanto la sociedad como los mercados, se ha favorecido, por no decir, empujado, a muchas mujeres a ser emprendedoras o soñar con serlo. Pero creo que si analizamos el autoempleo que se ha generado y profundizamos en entenderlo, vemos que una gran parte son proyectos innovadores, y cómo la autorrealización, la búsqueda del logro personal y la independencia son los motivos que las han movido a promoverlos, independientemente del motivo meramente económico.

Estamos en una era que en el futuro desconozco como se va a denominar. Pero lo que sí que sé, es que es una nueva etapa en la historia de la humanidad, una nueva sociedad  donde cada uno de nosotros tenemos la oportunidad de imaginar nuestro camino, forjar nuestro destino y contribuir a crear esta transformación del mundo.

Tenemos el momento y la oportunidad de mostrarnos como mujeres brillantes y conseguir lo que nos propongamos.

Tres claves de éxito:

¡Atrévete!

Para conseguir que nuestros proyectos sean un éxito, o cuanto menos en una fase inicial que sean reales, tenemos que planear y actuar … ¿así lo conseguiremos? Personalmente creo que hace falta añadir dos ingredientes claves: Soñar y Creer , así que la frase que tenemos que tener siempre presente sería algo como

“Atrévete a soñar y cree que tus sueños pueden hacerse realidad”

Y en eso las mujeres tenemos una ventaja en la carrera para el éxito. ¿Somos soñadoras por genética o por educación? Si queréis podemos dedicarnos a exponer los motivos por los que creemos que el factor genético, con una carga de carácter sentimental y ensoñador, es el primordial o por contra es la educación que recibimos desde pequeñas con príncipes azules y bailes de gala en castillos. En cualquier caso, quedémonos con lo importante, y hablando siempre en general, las mujeres tenemos la capacidad de soñar tanto dormidas como despiertas y de crear en nuestra mente una realidad alternativa con todo aquello que nos hacen feliz a nosotras y a quienes nos rodean.


Y si tenemos en nuestro interior esos ingredientes claves para triunfar, ¿cómo no los vamos a desarrollar y a utilizar?

¡Visualízalo!

Tenemos la idea, la visualizamos, en nuestros sueños incluso la palpamos y nos sentimos… inmensamente vivas ¡Desbordamos felicidad!

Pero cuando más la visualizamos empiezan nuestras dudas y temores ¿seré capaz? ¿cómo puedo conciliar? ¿cuál es el siguiente paso? ¿lo entenderán si lo cuento? entre otras. La respuesta que tienes que tener en tu mente es simple:  Ésta, es una carrera más de la vida misma, en la que encontraremos caminos fáciles y difíciles, momentos felices y tristes, pero lo realmente importa es que ese camino que vas dibujando sea el que tú has elegido.

“Si quieres, puedes”

Como en cualquier ámbito hay que planear y estudiar las diferentes posibilidades, en definitiva, tener un buen plan de negocio, realizar un análisis DAFO objetivo y formarse para ser una buena profesional en el ámbito de nuestro interés. Para eso podemos acceder a muchas ayudas externas de diferentes organismos e instituciones tanto públicos como privadas.

Todo emprendedor ha de tener un buen plan, formación y habilidades profesionales . ¿Y qué hay de las ventajas competitivas? Estaremos de acuerdo que actualmente la información y la comunicación son sumamente importantes y en esto las mujeres contamos con mayores habilidades para la comunicación y una mayor capacidad para establecer relaciones con clientes, proveedores y empleados ¡Contamos con miles de años de experiencia!, así que ¿quién te puede frenar?

¡Es hora de empezar a trazar un plan y avanzar!

Al ser conscientes de esta realidad, veremos como simplemente dejando funcionar a nuestra inteligencia, tomaremos la decisión de que si queremos, podremos, de que si delegamos en nuestros empleados y/o colaboradores la conciliación se facilita, de que si observamos nuestra propia realidad y aplicamos lo que hemos aprendido anteriormente fácilmente daremos los siguientes pasos y, ya no es sólo que nuestro entorno nos entienda, sino que seremos un ejemplo para ellos y habremos conseguido devolver a nuestra comunidad parte de lo que ella nos ha dado, motivación y ejemplo.

¡Hazlo realidad!

Los siguientes pasos que hemos de dar son la búsqueda de financiación, iniciar la actividad y despegar. Es este un momento delicado en el que en muchas mentes aparece la figura de un muro que se llama financiación ¿podré hacer frente a todas las obligaciones? ¿recuperaré el dinero? ¿saldrá rentable? ¿quién me financiará?.

Te cuento un secreto, la financiación y el rendimiento económico será un aspecto que siempre tendrás presente y que según pase el tiempo se mantendrá en papeles secundarios. Contesta sinceramente, la preocupación para que salgan las cuentas o puedas adquirir lo que deseas ¿ha sido diferente en tu vida personal? Confía en tí como administradora y muévete igual que has hecho miles de veces en tu vida, ya que para financiar tu negocio primero valora cuantos recursos propios puedes destinar al proyecto: recursos de familiares y/o de amigos , visita las diferentes administraciones y asociaciones de mujeres empresarias para ver a qué apoyos y ayudas puedes acceder, investiga las posibilidades de financiación tradicional y las emergentes como el crowdfundig. En resumen: Utiliza todos los recursos a tu alcance con inteligencia ya que es un negocio lo que estás emprendiendo y merece el esfuerzo.


Y si tu primera versión no sale como esperabas, mantente firme como lo has hecho una y otra vez en tu vida y vuelve aún más decidida con una segunda versión, una tercera o las veces que sean necesarias hasta que consigas tu objetivo y sentirte inmensamente feliz por tu logro.

¡Que tu límite sea el cielo!

La época donde para ser un líder tenías que tener atributos masculinos, o no había referencias, ha de quedarse atrás. Si me pongo a pensar y dejo fuera las mujeres importantes con grandes capacidades pero que su posición las vino heredadas, recuerdo a Margaret Thatcher  y poco más y fijaros hoy, ¡casi tenemos una mujer como Presidenta de Estados Unidos! sin dejar atrás a Angela Merkel oTheresa May, y a nivel empresarial directoras de empresas del calibre de Change.org, Rastreator, Pinterest… fundadoras o cofundadoras de Sigma Biotech, TopRural, Skylife Engineering… y subiendo.

Esta referencia al liderazgo creía interesante hacerla porque quiero ante todo que la idea principal que me gustaría haber germinado en el interior de muchas lectoras de este artículo sea.

Claro que sí, ¡puedes liderar tu proyecto! Coge la tablet y empieza a escribir ya tu sueño.

Un artículo de Mª Jesús Diego
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