Nuestra salud bucodental, aunque no lo parezca, forma parte de nuestro derecho a la salud y es por ello que se integra en uno los derechos básicos reconocido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas. La higiene bucal pasa irremediablemente por la elección de un buen cepillo de dientes que nos ayude a combatir enfermedades de gran calado entre la población, como puede ser la caries, la periodontitis o simplemente la incómoda halitosis, en este caso un problema de carácter social relacionado en muchas ocasiones con una higiene oral deficiente.


Fue en 1954 cuando Suiza fabrica el primer cepillo de dientes eléctrico, de gran éxito internacional, y dos años después Arthur Jean Held logra demostrar en un estudio su superioridad sobre el cepillo manual. ¿Pero es esto cierto? Veamos a continuación cinco ventajas del cepillo eléctrico que nos ayudarán a mostrar una sonrisa blanca, bonita y, sobre todo, sana.

 

El cepillo eléctrico elimina más placa bacteriana

Número uno. El Magacín.El cepillado manual es eficaz si utilizamos una técnica adecuada y está indicado, por ejemplo, tras una cirugía que implique puntos de sutura. Sin embargo, a la hora de eliminar el biofilm o la placa bacteriana es más eficiente un cepillo eléctrico. En este sentido, el secretario del Consejo General de Dentistas de España, Juan Carlos Llodra Calvo, no duda en señalar que los cepillos eléctricos oscilantes rotatorios son los más eficientes cuando se trata de reducir la placa dental, causante de enfermedades como la caries o la gingivitis.

Siguiendo con los hitos que han marcado el mundo de la odontología, en 1957 la compañía estadounidense Dentsply saca a la luz el primer aparato ultrasónico para eliminar el sarro, como se le conoce popularmente, o la placa bacteriana. Desde entonces, la odontología ha recurrido a esta técnica para limpiezas profesionales y en la actualidad muchos cepillos eléctricos de última generación incluyen esta tecnología, de gran eficacia para reducir el biofilm. Pese a la buena noticia, no todos los cepillos ultrasónicos consiguen los mismos resultados y el rendimiento del aparato variará dependiendo del modelo, según un estudio publicado en 2014 en la revista de los Higienistas Dentales Suizos.

                           

La presión sobre el diente, un aspecto controlado electrónicamente

Número dos. El Magacín.Un cepillado manual ineficaz puede erosionar el esmalte dental. En este sentido, la presión que ejercemos sobre la pieza dental es un factor clave para evitar la abrasión de la superficie de los dientes.

Sin embargo, gran parte de los cepillos eléctricos de última generación cuentan con sensores de presión que impiden que el usuario ejerza demasiada fuerza sobre la superficie dental. Ya sea a través de señales acústicas o vibraciones de mayor intensidad, el cepillo de dientes electrónico avisa cuando presionamos demasiado los dientes y es altamente eficaz para prevenir daños irreparables en el esmalte de los dientes.

Por último, el sensor de presión es una herramienta también de gran relevancia para evitar recesiones de la encía, un problema que se puede producir al ejercer demasiada presión durante el cepillado dental manual.


El cepillo eléctrico hace el trabajo por ti

Número tres. El Magacín.Y así es, está demostrado que el cepillo dental eléctrico está indicado para personas con problemas de movilidad o para usuarios con dolencias articulares. Al contrario que con el cepillado manual, los usuarios de cepillos eléctricos recurren a menos movimientos para efectuar una limpieza dental eficaz.

El cepillado eléctrico, además, es muy adecuado para las personas que sufren discapacidad psíquica o física. El cuidador o familiar encargado de la limpieza dental de paciente se sentirá más cómodo y es una fórmula más práctica que el cepillado manual a la hora de mantener una higiene oral óptima de personas con limitaciones en este sentido.

Lo cierto es que el cepillo eléctrico trabaja más eficientemente que un cepillo manual por una serie de motivos. Aunque hayas asimilado bien las técnicas de cepillado dental, el movimiento rotatorio del cepillo eléctrico permite que las cerdas alcancen espacios a los que no llega el cepillo manual, como por ejemplo las muelas del juicio. Por último, es evidente que el cepillo eléctrico exige menos esfuerzo que el cepillado manual, de ahí el título de este apartado.

 

Mayor duración del cepillado con los aparatos eléctricos

Número cuatro. El MagacínTodos los dentistas nos aconsejan una duración del cepillado que no sea inferior a dos minutos. Esta recomendación, procedente de la OMS (Organización Mundial de la Salud), garantiza una higiene oral adecuada siempre que se utilicen las técnicas correctas.

Curiosamente, las personas que recurren a los cepillos dentales eléctricos “suelen estar entre un 20 y un 40 por ciento más de tiempo cepillándose los dientes”, según indica el doctor Llodra Calvo, ya mencionado con anterioridad en este artículo. Se desconocen los motivos de esta mayor duración en el cepillado diario, aunque probablemente esté relacionado con una mayor motivación por parte de los usuarios.

En todo caso, una de las grandes ventajas de los cepillos eléctricos frente a los manuales es la incorporación de temporizadores de dos minutos que aseguran la duración del cepillado recomendada por los expertos. Es más, en los últimos años los cepillos eléctricos integran temporizadores de treinta segundos para que el usuario no olvide la limpieza de ninguna zona de las dos arcadas dentarias. Estos temporizadores, a veces con señales acústicas y otras con avisos vibratorios, finalizan exactamente tras los dos minutos aconsejados por los dentistas, una clara ventaja sobre el cepillado manual.

 

El cepillo eléctrico, una ventaja para los niños reacios a lavarse los dientes

Número cinco. El Magacín.Que los pequeños de la familia se cepillen los dientes todos los días puede llegar a ser un verdadero suplicio si el niño no está motivado. Frente a los cepillos manuales, la ventaja de los cepillos eléctricos es que crean una técnica correcta de cepillado casi automáticamente. De hecho, y como mencionábamos anteriormente, los cepillos electrónicos están indicados especialmente para personas con bajas destrezas manuales y los niños no desarrollan totalmente sus habilidades motrices hasta los diez o doce años de edad.

Concienciar a un niño sobre la necesidad de convertir en rutina su higiene oral diaria es a veces una tarea ardua que puede convertirse en un motivo de diversión gracias a las innovaciones incorporadas en los cepillos eléctricos infantiles. Los más pequeños suelen aceptar con agrado estos pequeños electrodomésticos porque les hace sentirse mayores al tiempo que están presentes sus personajes favoritos o su música favorita.


Los cepillos infantiles de última generación no solo incorporan nuevas tecnologías que permiten supervisar el cepillado a través de aplicaciones móviles, sino que también los pequeños verán recompensados sus esfuerzos a través de juegos y motivaciones para mejorar su higiene dental.

La utilización del cepillo infantil eléctrico cuida, por último, muchos aspectos de la higiene bucodental infantil que a los adultos nos pueden pasar desapercibidos con el cepillado tradicional. Los sensores de presión para no dañar el esmalte, los mangos antideslizantes para evitar que el cepillo se resbale de las manos infantiles o los temporizadores musicales son algunos de los beneficios que proporcionan estos utensilios eléctricos, cada día más avanzados para que el cepillado infantil diario se convierta en un momento de juego y diversión.

 

Fuentes bibliográficas:

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