Tengo tan solo mil palabras pero tanto que confesar, como decía aquel viejo sabio en sus cartas: “Las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma”. Pero igual estoy acá intentando de hacer lo imposible, tratar de decir en un artículo lo que siento por vos y es tan curioso que eso pase porque todos se dan cuenta lo que ocurre aquí menos vos.